27 de noviembre de 1867. Querido Engels, En lo que atañe a los asuntos privados (quería escribirte ya el sábado sobre ello, pero fui impedido este día y los siguientes, porque de todos los rincones se me consultaba acerca de los asuntos fenianos, etc., en suma, se me confiscaba el tiempo), el señor Borkheim —creo que a pesar de la mejor voluntad— me ha tenido todo este mes entre el estrangulamiento y la horca. Por su última carta, de ayer, ves que se trata otra vez de una nueva e imprevisible dilación. Lo peor de todo es que me había prometido positivamente pagarme toda la suma el día 10 de este mes (en el peor de los casos). Sobre esa base me había arreglado con los acreedores. Lo que realmente ha pagado desde su regreso son 5 libras esterlinas. Comprenderás, por tanto, el apuro en que me encuentro. Mi estado de salud se ha deteriorado mucho, y de trabajo apenas podía hablarse. Además, cada día me veo expuesto a demandas judiciales, y ya no sabemos cómo ayudarnos de un día para otro. En lo que concierne a Meißner, mi opinión es dejarle hacer su anuncio, pues cualquier otra cosa provocaría una nueva dilación. Thimm ha dicho a Borkheim que Meißner ha pedido a todos los libreros que le devuelvan (o devuelvan a su comisionista en Leipzig) los ejemplares no vendidos hasta ahora. También sé por York, el librero de la Asociación Obrera, que en este momento es muy difícil conseguir ejemplares de Meißner. Esto no me prueba más que: 1) que el stock en manos de Meißner es muy pequeño; 2) que quiere saber cuánto se ha vendido realmente del stock que no está en sus manos; 3) que quiere obligar a sus “amigos” comerciales a mantener la mayor cantidad posible por cuenta propia. Escribiré a Meißner que, en caso de que necesite anuncios o críticas para determinados periódicos o revistas (pero debe indicármelos), puede obtenerlos de amigos como tú, etc. Que me lo escriba. El Dr. Kontze, privatdozent de economía política en Leipzig, partidario y discípulo de Roscher y amigo de Liebknecht, me ha pedido, por medio de éste, un ejemplar, con la promesa de una extensa reseña. Ya ves que esto ha sido ya tramitado por Liebknecht//Meißner. Este comienzo con Kontze es bueno. Liebknecht me ha enviado 50 ejemplares de su panfleto (del que te mando hoy uno) para la venta aquí, a 3 peniques la pieza. Lessner verá qué hacer con ellos en la Asociación Obrera. El extracto que el mismo Liebknecht ha mandado imprimir de su discurso en la Asociación Obrera de Berlín sobre el aplazamiento de la «cuestión social» da ciertamente motivo a la reconvención de Kugelmann. Ya que Liebknecht te invita, entre otros, a colaborar en un periodiquito que va a aparecer, puedes darle en privado algunos consejos sobre cómo combinar la oposición política con la agitación social. Adjunto, cartas de Liebknecht y Kugelmann. Salut, Tuyo KM. ¿Qué pasa con la química del señor Schorlemer, que debía recibir?