14 de noviembre de 1867.

Querido Fred,

Adjunto una carta de Rusia y otra de Solingen. El ruso-alemán me parece ser el mismo hombre del que nos habló Meyer. Kugelmann me ha enviado un número de la „Deutsche Volkszeitung“ (Hannover), en el que figura una breve nota suya sobre mi libro. K. imita en ella, y en modo alguno afortunadamente, un artículo tuyo. Puesto que este periódico es democrático, podría haber profundizado más en el contenido. Me hace llegar, entre otras cosas, a la «conclusión» ciertamente «asombrosa» de que «todo capital ha surgido de fuerza de trabajo impaga». Entre las «corifeos alemanas de la economía política», cuyo «juicio» pretende tener, figura el señor «Faucher» (afortunadamente impreso como «Taucher») en cabeza y Roscher al final. Las «revelaciones» que me comunicaste sobre Freiligrath han causado gran sensación aquí en casa. Bonaparte necesita en este momento, para salir del apuro, un motín o una sociedad secreta en París. De momento trata a la Ligue de la Paix como tal. El asno de Pyat le está preparando desde aquí, empero, justo ahora el necesario corpus delicti. Tengo un molesto carbunclo en el lado derecho de la espalda.

Salut,
tu K. M.