7 nov. 1867. Querido Fred, mis agradecimientos por los «Elberfelder». La antigua dirección de Liebknecht: «11, Braustrasse, Leipzig». Por lo demás, quizá sea más seguro encargarlo a través de Kugelmann, que está en contacto con un amigo de Liebknecht en Leipzig. Había olvidado escribirte en la carta del sábado que para la Fortnightly, máximo 1 pliego. Si es más de medio pliego, darlo en la forma: First Notice, Second Notice. Lo he //

En lo que respecta a Meißner, no me parece diplomático dejarle ver demasiado detrás de las cartas. Lo que él puede hacer por sus propios medios, lo hace de todos modos. Sería importante —y por el momento mismo más importante que la historia inglesa— enviar un informe más detallado y // (que quizá se divida en varios artículos) a la «Internationale Revue» austríaca (Arnold Hilberg’s Verlag, 4, Kolowrat-Ring, Viena). Puesto que Arnold Hilberg nos enumera a ti y a mí como sus colaboradores (y a través de mí nos ha invitado a ambos a colaborar), no hay aquí nada que lo impida. Es, en efecto, la única «Revue» alemana que nos está abierta. El único semanario aquí en Londres que posee una cierta imparcialidad y se ocupa mucho de los alemanes (¿más (?) que // como filología alemana, ciencias naturales, Hegel, etc.) es un periódico — católico, el «Chronicle». En ellos hay manifiestamente la tendencia a mostrar que son más cultos que sus rivales protestantes. A fines de la semana pasada les envié un ejemplar con una breve carta al efecto, diciéndoles que mi libro defiende opiniones distintas de las suyas, pero que el carácter «científico» de su periódico permite presumir que «se prestará alguna atención a este primer intento de aplicar el método dialéctico a la economía política». ¡Nous verrons! Reina ahora en el mundo elegante (hablo, naturalmente, de su parte intelectual) una gran necesidad de conocer el método dialéctico. Y quizá sea éste aún el camino más fácil para abordar a los ingleses.

De la adjunta «Diplom. Rev.», lo más interesante es el extracto del nuevo libro de Prokesch. Una descripción detallada de los desalojos de Abercorn apareció hace unos 14 días en el «Irishman» (Dublín). Quizá consiga recuperar el número que me prestaron solo por 24 horas. En un meeting en que Bradlaugh presidió // el coronel Dickson presidió, y Bradlaugh dio una conferencia sobre Irlanda, nuestro viejo Weston, secundado por Fox y Cremer, presentó una resolución a favor de los fenianos, que fue aprobada por unanimidad. El pasado martes, lo mismo, durante la conferencia de Acland sobre la Reform Bill, en el Cleveland Hall (sobre nuestras cabezas, nosotros celebrábamos la reunión abajo, en el coffee-room, que está en el sótano), manifestación tormentosa a favor de los fenianos. El asunto hace espuma aquí en la parte inteligente de la clase obrera.

Sumamente característico de la farsa diplomática que está teniendo lugar ahora en Europa es que, al mismo tiempo que Bonaparte interviene en Italia, Francia, Italia y Prusia juntos, por obedientísimo encargo de Rusia, entreguen una nota amenazante a la Puerta. Salud. K. M.

El viejo Urquhart con su catolicismo etc. se vuelve cada vez más repugnante. On lit dans un registre d’une inquisition d’Italie cet aveu d’une religieuse; elle disait innocemment à la Madone: «De grâce, sainte Vierge, donne moi quelqu’un avec qui je puisse pécher.» Pero también en esto los rusos son más fuertes. Está comprobado que un tipo rebosante de salud, que solo estuvo 24 horas en un convento de monjas ruso, salió muerto. Las monjas lo habían cabalgado hasta la muerte. ¡Claro que, chez eux, le directeur des consciences n’entre pas tous les jours!