de todo], aparte de su vanidad literaria, es un hombre servicial, de buena fe y apreciable como homme d'action [hombre de acción], mientras el diablo no le de un golpe en la cabeza. Usted tiene que haber recibido ya los informes de Engels.* Estoy en correspondencia con Liebknecht y Becker.

Por «éxito del libro» entiendo únicamente SU RÁPIDA VENTA, por las repercusiones que eso tendría en Inglaterra.

El Courrier francais (que es actualmente ei periódico de París de más resonancia) y el Liberté de Bruselas han publicado una traducción francesa de mi prefacio, acompañada de sus complimentary preambles [preámbulos elogiosos].

Un tal Nahmer,” de Nueva York, se ha propuesto como traductor inglés para los Estados Unidos. Quod non! [No va]. La intervención de Liebknecht en Berlíné me gustó mucho. Le envié desde aqui algunas instrucciones.

El pobre Becker ha llegado a tal extremo que probablemente se verá obligado a abandonar cualquier actividad política y literaria? ¡Como lamento no poder acudir en su ayuda en circunstancias como éstas! Mis mejores saludos para su querida esposa y para mi amiguita," cuyo retrato agradezco mucho.

De usted K. M.

4 En su carta del 12 de octubre (Marx Engels Werke, t. 31, p. 563), Engels le daba a Kugelmann algunos consejos acerca de como «lanzar» El capital. 5 Evidentemente, Jean-Philippe Becker, de Ginebra. 6 La traducción, a cargo de Paul Lafargue y Laura Marx, apareció el 1* de octubre en el Courrier, y el 13 en Liberté. ]

7 Nahmer había hecho su proposición el 20 de setiembre. Marx se informó a través de sus amigos. Nadie lo conocía, de modo que Marx no aceptó la proposición. 3 Electo diputado del Reichstag de Alemania del Norte el 31 de agosto, W. Liebknecht intervino por primera vez en el debate sobre los pasaportes, el 30 de setiembre. Pidió —sin resultado— que las expulsiones o las autorizaciones de estancia no dependieran de policias arbitrarios. 2 En una carta del 7 de octubre a Jenny Marx, Becker explicaba que su situación económica era tan mala que pensaba abandonar ia redacción del Voroote y renunciar a sus funciones políticas. Pero, gracias a la ayuda de sus amigos, permaneció en sus cargos.

10 Franziska Kugélmann., Carta de Engels Manchester, 8 y 20 de noviembre de 1867.

Querido Kugelmann: Después de mi última carta ni Marx ni yo hemos vuelto a tener noticias de usted, y no quiero pensar que se encuentre tan profundamente sumergido en alguna anteflexio uteri [retroversión uterina] como para hacerse totalmente inaccesible. También tengo una carta para Liebknecht, y Marx me aconseja enviársela a usted; como no tenemos la dirección exacta y no sabemos si está en Berlín o en Leipzig, se la adjunto.

La prensa alemana sigue sin hablar de El capital, pero es sumamente importante hacer algo en ese sentido. Uno de los artículos que le envié? lo vi publicado en el Zukunft; siento haber ignorado que estaba destinado a ese periódico, en una publicación como esa, se hubiera podido ser más atrevidos. Pese a todo, no es esto lo importante. Lo esencial es que se hable, y se vuelva a hablar del libro. Y como M[arx] no tiene libertad de movimiento en este asunto y es más tímido que una doncella, somos nosotros los que tenemos que resolverlo. Tenga, pues, la bondad de decirme qué resultados ha obtenido hasta el momento en este sentido y cuáles son los periódicos que piensa utilizar. Si es necesario, tenemos que mostrar, para hablar como nuestro viejo amigo Jesucristo, la inocencia de la paloma y la prudencia de la serpiente. Nuestros valientes economistas vulgares son lo suficientemente inteligentes como para dar pruebas de circunspección ante este libro, 1 Del 12 de octubre. Engels. quien visitó a Kugelmann durante el verano. inició su correspondencia con él en octubre. .

2 Engels escribió una serie de artículos críticos sobre el libro 1 de El capital, para romper la barrera del silencio alrededor del libro, ya que la prensa burguesa casi no hablaba de la obra. Uno de estos articulos apareció en el Zukunft [El porvenir].