Manchester, 23 de septiembre de 1867. Querida Lauercita: He recibido tu amable carta y, apenas llegaron los libros, despaché los distintos ejemplares a sus respectivos destinatarios – los de Imandt y Strohn por correo de libros, bien empaquetados; el destinado a mí, por el que le doy las gracias a Mohr encarecidamente, lo envié de inmediato al encuadernador. Te interesará saber que ya el sábado pasado, hace ocho días, le mostré a Lafargue el campo de batalla donde el miércoles anterior tuvo lugar la gran batalla de liberación feniana. Estábamos realmente a diez pasos del arco del ferrocarril, pero difícilmente lo recordará. Para que veas de lo que es capaz la humanidad, y en particular la humanidad algodonera, te envío adjunta la última infamia de este género en forma de una peluca de hilo de algodón brillante. Estos chismes se fabrican y venden ahora en cantidades colosales. Tu amigo library ha sido felizmente elegido en Schneeberg, Sajonia, para el gran Reichstag de Alemania del Norte, frente al conde zur Lippe, y pronto pronunciará sin duda un gran discurso inaugural. The right man in the right place. Con cordiales saludos a toda la familia, tu más sincero F. Engels.