Manchester, 12 de septiembre de 1867.

Querido Mohr:

La carta N.º 2 de Leßner no venía adjunta. Si viene Lafargue, me sería muy grato que vinieras con él, pues no sé muy bien qué hacer con el camarada durante mis horas de oficina. A ser posible, ven ya mañana mismo o, en todo caso, pasado mañana temprano, para que estemos juntos el sábado y el domingo; el lunes ya puedo también escaquearme un poco antes. Pero escribe o telegrafía antes para que yo pueda ocuparme del alojamiento (telegrafía, excepto los sábados después de las 11 de la mañana y los domingos, a la oficina). Para facilitar la cuestión del dinero, adjunto £5.–, que puedes dejar allí, aparte de los gastos de viaje de tu mujer.

La Internacional es tratada también aquí en la prensa con mucha más consideración que antes. Todos los periódicos locales han reproducido en parte los debates; el Examiner & Times traía un editorial filisteamente benévolo. ¿No sería conveniente reseñar las sesiones del Consejo Central también en periódicos alemanes? P. ej., el Zukunft; a Wilhelmchen quizá se le ocurriría también algo. Por cierto, ¿dónde está ahora realmente ese noble? Entre los lasalleanos hay otra vez camorra nueva. El Dr. Reinke, de Hagen, y Schweitzer están a matar. Reinke se ha asociado con la camarilla del Progreso, Bürgers y E. Richter, para ser elegido en Hagen, Düsseldorf y Solingen; pero estos dos últimos han fracasado. Tenemos, sin embargo, que procurar establecer de nuevo en Alemania un vínculo más directo con los obreros; eso es precisamente lo que nos falta, por lo demás todo marcha bastante viento en popa. El compromiso de la que se hace llamar Käthe lo he visto en la Kölnische Zeitung. Sobre los telegramas al Congreso desde Alemania tendrás que informarme de palabra. Te devuelvo adjuntos los Courier.

A propósito de la votación en Schleswig, es magnífico que los asnos digan: avons une carte devant nous, en la que Holstein está en Schleswig (o viceversa). ¡De igual manera, en Luxemburgo dejan entrar primero a las tropas federales y luego a los holandeses (en lugar de los propios luxemburgueses). ¡Y todavía quieren curar la ignorancia!

Tuyo,

F. E.