11 de septiembre de 1867.

Querido Fred:

En lo tocante al «océano transatlántico», es asunto del último corrector el corregir tales lapsus pennae. Encuentro este hermoso «caudal» reproducido en la *Zukunft*, con la mayor parte del prefacio. La traducción en el *Bee-Hive* es de Eccarius. Creo que la mayoría de los errores no provienen de él, sino, dado que su letra es mala, de los correctores del *Bee-Hive*. Naturalmente, yo habría preferido que tú tradujeras la cosa. Pero como E. se ofreció de prime abord y ahora es colaborador del *Bee-Hive*, la cosa no era factible. A esos asnos de proudhonistas voy a rematarlos yo personalmente en el próximo Congreso de Bruselas. He llevado todo el asunto diplomatically managed y no quería personalmente come out antes de que mi libro hubiese salido y nuestra sociedad hubiese echado raíces. Por lo demás, en el Official Report del Consejo General (a pesar de todos sus esfuerzos, los charlatanes parisinos no pudieron impedir nuestra reelección) les administraré unos cuantos varapalos. Entretanto, nuestra sociedad ha hecho grandes progresos. El piojoso *Star*, que quería ignorarnos por completo, declara ayer en su editorial que somos más importantes que el Peace Congress. Schulze-Delitzsch no pudo impedir que su «Asociación Obrera» de Berlín se adhiriera a nosotros. Los cerdos ingleses entre los tradeunionists, a quienes les resultábamos demasiado «avanzados», vienen corriendo. Aparte del *Courrier français*, *La Liberté* de Girardin, *Le Siècle*, *Le Mode*, la *Gazette de France*, etc., han informado sobre nuestro Congreso. Les choses marchent. Y en la próxima revolución, que quizás esté más cerca de lo que parece, tendremos (es decir, tú y yo) esta poderosa engine en nuestras manos. ¡Comparad con esto los resultados de las operaciones de Mazzini, etc., desde hace 30 años! ¡Y eso sin recursos monetarios! ¡Con las intrigas de los proudhonistas en París, de los mazzinianos en Italia y de los envidiosos Odgers, Crämer, Potter en Londres, con los Schulze-Delitzsch y los lassalleanos en Alemania...! ¡Podemos estar muy satisfechos!

Ayer mis hijos han regresado sanos y alegres con Lafargue. Él te ha traído una enorme copa de cristal (de cabida de 1½ pot). Tuyo,

El «océano transatlántico» parece haberle impresionado. En estos días, antes de reanudar sus clases, Lafargue quiere venir a visitarte durante 3 días. Lo más molesto del caso es que él (¡naturalmente, no está al corriente de mis apuros monetarios!) exige que yo le acompañe, y aún no he encontrado un pretexto plausible para rehusarle esa excursión que me es impracticable. Estoy muy enojado con Meissner. ¡Ha perdido semanas con la publicación del libro! ¿Por qué?

Salud, K. M. Te adjunto la 2.ª carta de Lessner.

A propósito. La mendicidad para el obeso lírico, que, véase el último *Hermann*, no marcha del todo a pedir de boca, ha dado un buen resultado. La robusta Käthchen ha pescado marido. ¡Anuncio de compromiso con un tal Kröker (¡nombre altamente poético!) en la *Zukunft*!