27 de agosto de 1867. 1, Modena Villas, Maitland Park, Haverstock Hill. Londres.

Querido Meyer:

Adjunto va un extracto del prólogo al primer tomo de mi obra, que se pondrá a la venta la próxima semana. Procure insertarlo, en la medida de lo posible, en periódicos germano-americanos y, donde sea factible, también en periódicos angloamericanos. Donde llegue a imprimirse, tenga la bondad de enviarme un ejemplar, ya que ello es importante para mi librero.

A propósito de Weber. Su padre es un necio, exiliado de Baden, relojero. El muchacho del que allí ustedes disfrutan es un bellaco. La Hatzfeld lo había designado para asesinar al asesino de Lassalle. Tomó el dinero y viajó tras la víctima predestinada hasta Augsburgo o por ahí. Luego le entró el corazón en los pantalones. Se largó entonces de Alemania a América con el dinero de H. (a la que, bajo amenazas, intentó extorsionar aún más a la vieja). Su digno padre aquí y su hermano aquí, en la asociación comunista (alemana) de esta localidad, dijeron: «Yo he denunciado al buen muchacho a la policía alemana». Así explicaban ellos su retirada y la estafa a la condesa Hatzfeldt. Fui a la asociación, denuncié a los canallas y Weber hijo fue expulsado con estrépito. Ahora conoce usted el contexto.

Salud. Suyo,

K. Marx