20 de julio de 1867.

Querido Freiligrath:

No leo bazofia belletrística alemana, pero no puedo evitar que, de vez en cuando, amigos de Alemania me envíen extractos que contienen detalles personales. Así, ayer recibí todos los pasajes referentes a mí de la obra de un tal Rasch, titulada: “Doce luchadores de la Revolución”. Te ruego que me aclares el siguiente pasaje:

“Las relaciones de F. con Marx, etc., habían cesado por completo; una acción de Marx de ningún modo excusable, que aquí quiero callar, les había dado el último golpe. Sólo se puede explicar por la malevolencia de un carácter como el de Marx. Cuando un día, indignado por ella, pregunté a F. por los detalles de la misma, los pasó por alto con indulgencia.”

Tu K. M.