.El segundo pliego ??, especialmente, lleva marcas bastante fuer- tes del ántrax, pero esto no puede alterarse ahora y no creo que debas hacer nada más en las adiciones, porque, después de todo, el filisteo no está acostumbrado a esta clase de pensamiento abstracto y no se moles- tará por la forma del valor ?*?. A lo sumo, los puntos establecidos aqui dialécticamente podrían ser demostrados históricamente con mayor am- plitud; la prueba la dará la historia, por así decir, aun cuando lo más necesario a este respecto va ha sido dicho. Pero tú tienes tanto material que con seguridad puedes hacer todavía una buena digresión, que le probará históricamente al filisteo la necesidad del desarrollo del dinero y del proceso que tiene lugar en relación a él.

En estos desarrollos más abstractos has cometido el gran error de no aclarar el hilo del pensamiento mediante gran cantidad de pequeñas sec- ciones y encabezamientos separados. Debieras haber tratado esta parte

Marx pensaba publicar la continuación del primer volumen de El capital en un tomo; este tomo se trasformó en dos. En consecuencia, el volumen que había sido planeado como tercero (Teorías de la plusvalía) recibió el número IV. (Ver el prefacio de Engels al vol. 11 de El capital.) (Ed.)

vo El segundo pliego de imprenta de El capital, vol. 1. (Ed.) Al enviarle algunas de las pruebas de imprenta de El capital a Engels, Marx le había escrito el 3 de junio: “Debes decirme exactamente los puntos de la expo- sición de la forma del valor que crees deban ser especialmente divulgados para el filisteo en mis adiciones”. (N. de la ed. inglesa.)

a la manera de la Enciclopedia de Megel. con parágratos cortos. toda transición dialéctica marcada con un encabezamiento especial, y en lo posible todas las disgresiones y ejemplos impresos en tipos especiales. La cosa se hubiera parecido bastante a un texto escolar pero, habría sido mucho más comprensible para un grupo muy amplio de lectores. Porque el populus, inclusive el sector culto, no está ya acostumbrado a esta clase de pensamiento, y debe facilitársele toda clase de ayuda.

Comparado con la exposición anterior (luncker) *, el progreso en la agudeza del desarrollo dialéctico es muy marcado, pero en la ex- posición misma muchas cosas me gustan más en la primera forma. Es una gran lástima que sea justamente cl segundo pliego el que haya sufrido el ántrax. Pero sobre esto ya no queda nada por hacer, y cualquiera capaz de pensar dialécticamente lo comprenderá de todas maneras. Los demás pliegos son muy buenos y me han causado mucho placer...

.He leído a Hofmann **. La teoría química más reciente, con todos sus errores, constituye un gran avance sobre la teoría atómica an- terior. La molécula como menor parte de la materia capaz de existencia independiente, es una categoría perfectamente racional, un “nudo”. como decia' _Hegel, er en las infinitas series de divisiones, que no. termina con ellas, sino que establece una diferencia cualitativa. El átomo —antes repre- sentado como límite de la división posible— no es ahora más que una

| relación, si bien el propio Monsieur Hofmann recae a cada momento en

“da vieja idea de los átomos indivisibles verdaderos. Por lo demás, el progreso de la química que registra el libro es realmente enorme, y Schor- lemmer dice que esta revolución prosigue diariamente, de manera que se pueden esperar nuevos descubrimientos cada día...