19 de enero de 1867

Querido Engels:

Meißner, tras un largo silencio que disculpó por el exceso de trabajo, me escribió diciendo que mi plan «no le conviene». 1) Quiere tener los dos volúmenes terminados de una vez en la mano; 2) no quiere imprimirlos poco a poco, ya que podría entregar un pliego de imprenta por día y dejarme a mí solo la última corrección (revisión). Le respondí ad 2) que eso me era indiferente, pues podría tener en breve tiempo todo el manuscrito del tomo I. Si empieza a imprimir más tarde e imprime tanto más deprisa, el resultado es el mismo. Sin embargo, que considere bien si en un libro con tantas notas marginales en diversas lenguas es admisible el tipo de corrección que él quiere, sin gran desfiguración por erratas. Ad 1) que eso es imposible sin un largo retraso de todo el asunto, y además de ningún modo lo acordado en nuestro contrato. Le expuse las diversas razones, pero aún no tengo respuesta. Tanto menos puedo entregarme al 2.º tomo —prescindiendo del retraso—, cuanto que tras la aparición del primero tengo que hacer una pausa por mi salud e ir en general al continente, para ver si puedo arreglar mis asuntos de alguna manera. Estos empeoran cada día y todo amenaza con derrumbárseme encima. Solo el panadero tiene 20 libras esterlinas que cobrar, y todos los diablos del carnicero, el tendero, los impuestos, etc. Para rematar el conjunto, recibo hace algún tiempo una carta de un tal Mr. Burton en Torquay, en la cual me comunica que ha comprado la casa de Sawyers y que 1) me presiona por el alquiler atrasado del último trimestre, 2) que, como mi contrato finaliza en marzo, me insta a declarar si quiero seguir con la casa, ya sea por un arrendamiento más largo, ya sea anualmente. Al principio no contesté. Ayer recibo una segunda carta: debía declararme, pues de lo contrario su «agent» tendría que dar pasos para alquilarla a otros. En un apuro.

Por lo que respecta a lo corporal, desde hace unas semanas mejor, un par de pequeños carbuncos en la ijada izquierda, pero insignificantes. Solo un terrible insomnio, que me pone muy inquieto, pero que probablemente tiene más causas psíquicas. Gracias por el Rogers. Contiene mucho material. En lo que concierne a la cuestión de la strike o al menos a la dispute de los weavers de Manchester, me agradaría que me escribieras con precisión el state of affairs, pues aún puedo incorporarlo. La política, congelada y hasta demasiado fría para el oso ruso. ¡Bien los prusianos con su bandera negro‑blanca‑roja! Los mejores saludos a Mrs. Lizzy. ¿Qué dice Gumpert de Moilin?

Tuyo, K. M.