3 de octubre de 1866. Querido Engels: Por la letra de cambio adjunta podrás deducir las aventuras que he tenido hoy y ayer. Ayer no era el día de vencimiento, como había dicho Sawyer. La prórroga de un día, en otras circunstancias, habría sido grata, pero en las dadas resultó funesta. Cuando ayer llegó tu carta, acudí al instante, ya que no tenía nada que empeñar, a nuestro panadero Whithers y le sonsaqué 1 libra. Pero he aquí que esta mañana llega la letra y son 48 libras y 15 peniques en vez de las 46 libras que yo creía. Fue naturalmente culpa mía el no haber anotado la suma. Creía que Sawyer había descontado el impuesto de propietario (que legalmente recae sobre él), pagado por mí y no descontado tampoco en la letra anterior. Pero no era así. (Así que todo este asunto le será descontado el próximo trimestre.) De ahí mi error con las 46 libras. Esta mañana a las 9 ya fue presentada la letra, y descubrí con horror que me faltaban 2 libras y 15 peniques. ¿Qué hacer? Le dije al presentador de la letra que esperase (en nuestra casa), que yo tenía que ir a cambiar dinero. No quedó más remedio que volver al buen panadero, que puso una cara muy larga, pues en lo tocante a sus suministros en especie le debo un pico. Aun así, se avino.

A propósito de Trémaux: Tu juicio de que «toda su teoría no vale nada porque no entiende ni de geología ni es capaz de hacer la más ordinaria crítica histórico-literaria» lo puedes encontrar casi literalmente en Cuvier, en su Discurso sobre las revoluciones del globo, contra la doctrina de la variabilidad de las especies, donde se burla, entre otros, de los fantaseadores alemanes de la naturaleza que expusieron por entero la idea fundamental de Darwin, por muy poco que lograran demostrarla. Ello no impidió, sin embargo, que Cuvier, que era un gran geólogo y, para un naturalista, también un crítico histórico-literario excepcional, estuviera en el error y que quienes enunciaron la nueva idea estuvieran en lo cierto. La idea fundamental de Trémaux acerca de la influencia del suelo [[aunque él, naturalmente, no toma en cuenta las modificaciones históricas de esa influencia, y entre esas modificaciones históricas incluyo yo mismo incluso la alteración química de la capa del suelo por la agricultura, etc., y además la influencia distinta que, bajo distintos modos de producción, tienen cosas como los yacimientos de carbón, etc.]] es, en mi opinión, una idea que solo necesita ser enunciada para conquistar de una vez por todas carta de ciudadanía en la ciencia, y ello con total independencia de cómo la exponga Trémaux. Salud D KMarx