Manchester, 2 de octubre de 1866

Querido Mohr:

No me habías dicho que habías firmado un giro por £46, y por eso ayer te envié solo medias entradas por £40; hoy llegan las mitades faltantes y además un billete de cinco libras I/F 98 815. Mchr 30 Ene 65.

Nuestro cajero no tiene otro billete de cinco libras y para una orden de correos es demasiado tarde, así que no puedo añadir el soberano faltante; pero seguro que salvarás ese escollo.

Sobre Moilin y Trémaux te escribiré estos días con más detalle; a este último aún no lo he leído del todo, pero he llegado a la convicción de que toda su teoría no vale nada, ya porque no entiende de geología ni es capaz de la crítica literario-histórica más ordinaria. Las historias del negro Santa María y de la transformación de los blancos en negros son para morirse de risa. ¡Sobre todo que las tradiciones de los negros de Senegal merecen fe incondicional precisamente porque esos tipos no saben escribir! Además, es bonito atribuir las diferencias entre un vasco, un francés, un bretón y un alsaciano a la formación del suelo, que naturalmente también tiene la culpa de que la gente hable cuatro lenguas distintas.

Cómo se explica ese hombre que nosotros, los renanos, sobre nuestras montañas de transición devónicas (que desde mucho antes de la formación carbonífera no han vuelto a estar bajo el mar) no nos hayamos convertido hace tiempo en idiotas y negros, quizá lo demuestre en el segundo volumen, o bien afirme que somos negros de verdad.

El libro no vale nada, mera construcción que contradice todos los hechos, y por cada prueba que aduce tendría que aportar ella misma una prueba.

Saludos cordiales a las señoras.

Tuyo,
F. E.