Querido Fred,

Adjunto recibo para Moore; yo (ayer mismo recibí el recibo de Dell.) El señor Sawyer, el landlord, me ha escrito también diciendo que el 2 de octubre vencen los 3 trimestres (46 £). No he recibido aún ni un farthing de Holland, así que no puedo contar con ello.

En demostración contra los señores franceses —que pretendían excluir a todas las personas salvo a los «travailleurs manuels», primero de la pertenencia a la Intern. Assoc., y luego al menos de la capacidad para ser elegidos delegados al Congreso—, me propusieron ayer los ingleses como presidente del Central Council. Declaré que en ningún caso podía aceptar, y propuse por mi parte a Odgers, quien resultó reelegido, aunque algunos votaron por mí a pesar de mi declaración. Por lo demás, Dupont me ha dado la clave de la operación de Tolain y Fribourg. Quieren presentarse en 1869 como candidatos obreros al Corps Législatif, bajo el «principio» de que sólo los obreros pueden representar a los obreros. Por eso era de suma importancia para los señores haber hecho proclamar ese principio por el Congreso.

En la sesión de ayer del Central Council hubo toda suerte de escenas dramáticas. El señor Cremer, p. ej., se cayó de las nubes cuando, en lugar de él, fue nombrado Fox secretario general. A duras penas logró contener su furia.

Otra escena se produjo cuando hubo que comunicar oficialmente al señor Le Lubez su exclusión del Central Council par décret des Congresses. Dio rienda suelta a su alma atribulada en un discurso de horas, en el que vomitó hiel y veneno sobre los parisinos, se trató a sí mismo con asombrosa veneración y masculló todo género de reticencias sobre intrigas con las que se habría mantenido alejadas del Congreso a las nacionalidades a él afectas (Bélgica e Italia). Finalmente exigió —y esto se pondrá a discusión el próximo martes— un voto de confianza del Central Council.
Salut
Tu KM