Querido Fred:

Hoy solo van unas líneas. El asunto con Lafargue está arreglado al punto de que el viejo me ha escrito desde Burdeos, preguntándome por el título de *promesso sposo* para su hijo, y ha puesto condiciones económicas muy favorables. Por lo demás, se sobreentiende que el joven Lafargue tiene que hacer primero su examen de doctorado en Londres y luego en París, antes de pensar en casarse. Hasta ahí la cosa está resuelta. Pero ayer mismo le comuniqué a nuestro criollo que, si no logra *calmarse al modo inglés*, Laura lo pondrá sin más en la calle. Esto tiene que tenerlo él perfectamente claro, o no saldrá nada del asunto. Es un muchacho atrozmente bueno, pero *enfant gâté* y demasiado hijo de la naturaleza. Laura declara que, antes de prometerse formalmente, hace falta tu consentimiento. Tengo aquí y allá nuevos principios de carbuncos, pero siempre vuelven a desaparecer; sin embargo, me obligan a mantener mis horas de trabajo muy dentro de ciertos límites. Los mejores saludos para Lizzy. Salut. D. KM