17 de mayo de 1866. Dear Fred, ¿Qué pasa con los artículos sobre Polonia? El periódico podrá mantenerse o no, pero tienes que dar todo lo que puedas. Los polacos esperan aquí la continuación y me molestan con preguntas. Los artículos han causado también sensación por lo demás.

Föxchen, después de elogiarlos, pronunció anteayer en el Consejo Central una diatriba contra el pasaje en el que atribuyes la partición a la corrupción de la aristocracia polaca. Atacó, entre otras cosas, especialmente a los alemanes, quienes, según él, arruinaron a Polonia precisamente mediante la dinastía sajona, etc. Le respondí brevemente.

Los prusianos fanfarrones están, ciertamente, dispuestos a recoger los cuernos, y Bismarck también encuentra gran resistencia de parte de Rülps. Pero en Italia la retirada es apenas posible, y eso podría a su vez repercutir sobre Prusia.

¡Qué pérdida para Itzig que esté bien muerto! A él Bismarck le habría hecho desempeñar ahora un papel. Bismarck nos maldice con seguridad (y nos tiene por agentes austriacos) por haberle echado a perder el juego fácil con los obreros.

Desde comienzos de esta semana, por fin vuelvo a trabajar. Si puedes enviarme algo de vinum, tanto mejor, pues la mera abstinencia repentina del mismo podría perjudicarme.

El señor Mazzini no ha descansado hasta formar un «International Republican Committee» contra nosotros. En él están el asno de Holtorp, Langiewicz, Ledru, Kinkel, Blind y, creo también, ¡Bolleter! Nuestra Asociación se extiende cada día. Sólo en Alemania, por culpa del asno de Liebknecht (good fellow as he is!), no hay nada que hacer.

La crisis actual me parece meramente una crisis financiera especial y prematura. Sólo podría cobrar importancia si los negocios en los Estados Unidos se echan a perder, para lo cual apenas quedaría tiempo suficiente. ¿Cómo os afecta a vosotros, cottonlords? ¿y cómo ha repercutido la baja de los precios del algodón?

Salut. Tuyo, K. M.