Querido Mohr:

La historia con Freiligrath es muy divertida y muy grata. Eso le viene por arrimarse a la gente respetable de la emigración y renegar del «partido». En cuanto a Blind, habrá que gritarle, con referencia a su *manus haec inimica tyrannis*, que los niños no deben jugar con armas de fuego. Por lo demás, de la historia se desprende con toda claridad que Bismarck lleva una cota de malla. Los disparos tienen que haberle alcanzado todos; los tres últimos se admiten como impactos de lleno, y como el revólver estaba construido de modo que no podía apoyarse cerrando herméticamente, no queda otra posibilidad. Ahora fabrican esos chismes muy finos y, sin embargo, potentes. Seguro que su amigo Bonaparte le habrá proporcionado y recomendado uno.

Monsieur Bismarck se ha equivocado de medio a medio en los Estados pequeños, de ahí la amenaza con la Constitución imperial y con Bennigsen. También tiene que haber habido reveses financieros. ¿Pero cabe imaginarse algo más ridículo que el mismo Wilhelm que el año 49, como generalísimo, llevó a la tumba la Constitución imperial, ahora quiera, o más bien tenga que, resucitarla? Bismarck como restaurador de los «derechos fundamentales alemanes», eso es demasiado cómico.

En la Landwehr y en los reservistas llamados a filas la cosa tampoco pinta demasiado bien; en Görlitz hubo entre ellos un tumulto considerable, las tropas de línea tuvieron que salir y retirarse porque esos tipos no estaban dispuestos a tolerar semejante intervención. Si esa gente sigue tres o cuatro semanas más sin hacer nada, con el fusil al hombro, será capaz de todo. Y como ni Prusia ni Italia están listas para el ataque, lo más probable es que tengan que seguir así, por lo menos hasta finales de mayo. Una cosa es segura: Monsieur Bismarck se ha metido en una salsa de la que no podrá salir ni él ni todo el régimen anterior. Si el asunto se arregla pacíficamente, habrá dilapidado los fondos disponibles y ya solo por eso no podrá sostenerse, y si hay guerra, entonces tendrá que *Acheronta movere*, que seguro que lo devora. Incluso una victoria directa de los burgueses de cámara tiene, en estas circunstancias, un carácter revolucionario y tendrá que conducir más lejos.

A pesar de todo, todavía no puedo imaginarme que en pleno siglo XIX el norte y el sur de Alemania vayan a abalanzarse el uno contra el otro simplemente porque Bismarck lo quiera así en interés de los rusos y de Bonaparte. Pero si al fin la cosa estalla, a los prusianos puede irles mal. Los austríacos parecen querer hacer esta vez un esfuerzo máximo con todas sus fuerzas, y aunque las fanfarronadas de 900.000 hombres sean un disparate, siempre cabe la posibilidad de que en Sajonia aparezcan con una superioridad numérica considerable. Prusia no puede disponer en absoluto del cuerpo del Rin y Westfalia, y del de Sajonia solo parcialmente, de modo que pueda hacerlo contra Austria. Quedan los otros seis cuerpos de ejército, que difícilmente avanzarán contra el enemigo con una fuerza de 240.000 hombres. Si los austríacos, como se dice, se mantienen a la defensiva en Italia, solo necesitarán allí 150.000 hombres, y muy bien pueden enviar 300–350.000 contra Prusia — a no ser que los rusos les obliguen a guarnecer fuertemente Galitzia. La batalla decisiva podría librarse entonces con 180.000 prusianos contra 240–280.000 austríacos, y sería casi infaliblemente una Jena y llevaría directamente a Berlín. Pero es difícil hacer hipótesis al respecto, ya que en los austríacos las tropas son siempre mucho más fuertes sobre el papel y además ahora mienten de lo lindo.

Por desgracia, Monsieur Charles se ha llevado el libro mayor donde está mi cuenta, de modo que de momento ni siquiera puedo revisar ordenadamente cómo ando, y como dentro de seis semanas termina el año del balance y para entonces tengo que tener un capital determinado en el negocio, tengo que atenerme estrictamente a ello. En cuanto pueda, sumaré mi debe y mi haber y, si es remotamente posible, te enviaré algún dinero. En cualquier caso, puedes contar con que en los primeros días de julio, tras el cierre del ejercicio, te haré llegar inmediatamente 50 libras esterlinas.

Es hermoso leer la Kreuzzeitung cómo se presenta a favor del sufragio universal, del bonapartismo, de Víctor Manuel, etc. La basura que esos tipos tienen que tragarse ahora es inmensa.

Muchos saludos a tu mujer y a las chicas.

Tuyo,
F. E.