Mánchester, 9 de mayo de 1866.

Querido Mohr:

Me inquietas con tu silencio, casi temo que tu salud no ande bien. ¿No tendrás otra vez carbuncos? ¡Qué extraña historia esa del ciego Cohen que no puede darle al largo Bismarck en cinco disparos y encima se deja arrestar por él! No se le podía haber hecho mayor favor a Bismarck. Se me ocurre que los prusianos, con su movilización, van 14 días a la zaga de los austriacos y no pueden atacar antes de fin de mes. Si los austriacos aprovechan esto pueden ganar una gran batalla y estar en Berlín antes de que los prusianos se hayan concentrado.

Tu F. E.