Manchester, 22 de marzo de 1866. Querido Hermann: Vuestra acta está en poder del abogado; por desgracia, no lo encontré hoy en casa y, por tanto, no puedo decirte si ya la ha enviado a Liverpool o, en su caso, hasta dónde han llegado las correspondientes copias en limpio. Pero iré de nuevo en estos días y le daré prisa.

Te escribo hoy a propósito de la cuenta corriente que me has enviado y para cuyo examen he tenido que esperar un día tranquilo, ya que los asientos del último semestre de 1864 se hicieron allí de modo completamente distinto que aquí. Por eso he tenido que volver a revisar todo el fárrago desde el principio y por fin lo he puesto en limpio. Las partidas concuerdan, a excepción de las remesas que, según vuestra carta del 20 de julio de 1864, fueron abonadas directamente a mi cuenta en F. E. & Co., de modo que supongo que encontraré esas partidas en mi cuenta corriente con F. E. & Co. Dichas partidas son:

Remesas por Apolda                 £  2. 2. 2
 1864 junio 30  " Múnich           "  1. 2. –
 " Rieslingen                      "  8.19. 6
 " julio 4 y 3  " Londres, juntas  " 287. 3. 3

Compruebo que en vuestras cuentas corrientes pierdo dinero directamente, en comparación con los saldos transferidos que se me cargan aquí. La diferencia en 18 meses, calculada con exactitud, asciende a £ 1.14.9, y por tanto me permitiré enviaros en el futuro cada 6 meses una cuenta corriente, pues, naturalmente, he de reconocer las cuentas corrientes de la firma de aquí. Además, para mi comodidad, llevo aquí vuestra cuenta todavía por separado.

Ten ahora la bondad de enviarme pronto mi extracto de F. E. & Co., para que pueda cerrar mi libro privado. Y concretamente desde mediados de junio de 1864, ya que, desde entonces, que yo sepa, no he tenido ningún extracto tuyo sobre esa cuenta. (Si no la cerraste a mediados de 1864, entonces desde comienzos de 1864).

En el negocio, las cosas van mejor desde septiembre pasado; desde entonces hemos estado siempre, y ahora lo estamos incluso en exceso, ocupados, e instalamos nuevas máquinas DT. También los precios han mejorado, y en el último semestre de 1865 hemos ganado lo suficiente como para sufragar con ello mis gastos desde junio de 1864 y conservar aún una pequeñez; en el primer año de mi partnership, en efecto, no se ganó ni un solo penique, incluso sin amortizar nada por maquinaria. Ahora tenemos que hacer un negocio realmente bueno, pero si el algodón, a consecuencia de las fuertes llegadas, bajase de 18 peniques por middling Orleans, lo perderíamos todo de nuevo. No obstante, no espero que eso ocurra; creo que el buen algodón americano se mantiene en conjunto en unos 19 peniques, mientras que el Surat puede bajar considerablemente, desde luego. Por lo demás, creo que no recibimos más algodón del que necesitamos y que en conjunto nos mantendremos en unos 19 peniques por middling Orleans hasta cerca del otoño, fecha en que posiblemente intervenga de nuevo la especulación e impulse los precios al alza.

Escribiré a la madre en estos días, en cuanto pueda; recibí su carta el lunes pasado y me alegró saber que se encuentra bien de nuevo. Salúdala de todo corazón, así como a todos los hermanos, de tu [Friedrich].

A propósito, el capital que se me ha abonado aquí ascendía, como sabes, ya el 30 de junio de 1864 a algo más de £ 13.000, y como no estoy obligado a tener más de £ 12.000 en el negocio, vosotros no tenéis que cubrir las compras que hagáis a través de nosotros, y también podéis disponer de algunas remesas, especialmente porque a fines de junio vencerán de nuevo alrededor de £ 300 de intereses. También puedo hacer pagos a Funke por cuenta vuestra si lo deseas; de este modo, podéis librar hasta el 30 de junio o inmediatamente unas £ 1500. Pero no giréis sobre nosotros, pues Gottfried tiene sus reparos; piensa que la gente podría considerarlo como tráfico de letras, por la similitud de las firmas.

Anton tiene ya 4 o 5 patentes. Esto sigue a todo tren; cada dos por tres aparece en el periódico con una patente.