6 de marzo de 1866.  
Querido Fred,  
Puesto que, de todas formas, tengo que marcharme de aquí, pienso que lo mejor es ir a Margate. El aire es allí especialmente bueno. Además, la cercanía de Londres por si algo ocurriera. También el último carbunclo ha desaparecido, pero la herida aún no ha cicatrizado, de modo que un viaje más prolongado en ferrocarril me resultaría molesto. ¿Qué debo hacer “at large”? ¿Seguir las prescripciones de Gumpert? Hoy salgo por primera vez nuevamente al aire libre.  
Salut! Tu K. M.