2 de marzo de 1866. Dear Fred, La cosa se acerca ahora a su desenlace. Pienso que mañana, a más tardar pasado mañana, podré no solo levantarme del lecho, sino también salir, y que con este último chucho maligno la serie de los carbuncos ha llegado a su fin, for this season. También me siento generally mucho mejor. Este último ataque fue infame. Puso fin no solo a todo trabajo, sino también a toda lectura, except Walter Scott. El arsénico no me resultó en absoluto desagradable al principio (cuanto aún me sabía a canela). Ahora empieza su sabor específico a resultarme muy repugnante. Por lo demás, creo que surtió un efecto benéfico. Lo tomé desde el principio 3 times a day. ¿Cómo van tus contribuciones al Common Wealth? ¿Y con John Watts «On Machinery»? El sofá en el que yazgo inmovilizado ya el noveno día está en mi cuarto de trabajo, pero colocado muy cerca de la ventana, de modo que durante determinadas horas del día, como p. ej. en este momento, disfruto de una corriente de aire muy vivificante. Así que ya no tienes que seguir inquietándote, sino que puedes considerar la historia, as far as actual outbreaks are concerned, como zanjada. Salut D KM. Tussychen «sends her best compliments to her Chimp anzee».