Querido Mohr:

Adjunto, el billete de 10 libras lo llevaba en el bolsillo para ti, pero ayer no pude hablar contigo a solas. Espero que la fecha de vencimiento de la letra de cambio de hoy haya transcurrido felizmente sin que, por falta de una pequeñez en el importe íntegro, hayan surgido inconvenientes. Lo he olvidado todo: lo del pequeño Zaches, que en tu habitación, en la librería al pie de tu sofá, ha colocado sobre una hilera de libros en pie el Factory Report y el Commonwealth. Envíame, por favor, un ejemplar de este último para que lea el artículo de Fox. ¿Cómo va el carbunco de arriba y el de abajo en el muslo? A Gumpert aún no he podido verlo.

Tu F. E.

Cordiales saludos a las ladies, y muy especialmente a Tussichen, de parte de su chimpancé.