1. Corrección.


Friedrich Engels

El señor Tidmann

Antigua canción popular danesa

Escrito hacia el 27 de enero de 1865.

["Der Social-Demokrat" nº 18 del 5 de febrero de 1865]

Por la mañana temprano, cuando se hizo de día,
el señor Tidmann se vistió delante de la cama,
y se puso su camisa tan hermosa.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

Se puso su camisa tan hermosa,
su casaca de seda era espléndida y verde,
las botas de piel de macho cabrío se ató a la pierna.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

Las botas de piel de macho cabrío se ató a la pierna,
espuelas doradas se abrochó en ellas,
y así partió hacia el Thing de Süderharde.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

Y así partió hacia el Thing de Süderharde,
exigió el tributo a cada hombre libre;
siete celemines de centeno por cada arado.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

Siete celemines de centeno por cada arado,
el cuarto cerdo del bosque de engorde…
Entonces se levantó el viejo.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

Entonces se levantó el viejo:
«Ninguno de nosotros puede dar eso,
y antes de que paguemos el tributo…»
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

«Y antes de que paguemos el tributo,
que cada hombre permanezca aquí, en el Thing…
¡vosotros, campesinos de Süderharde, uníos en corro!»
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

«¡Vosotros, campesinos de Süderharde, uníos en corro,
el señor Tidmann no debe salir vivo del Thing!»
El primer golpe lo dio el viejo.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

El primer golpe lo dio el viejo,
al señor Tidmann lo derribó en tierra,
allí yace el señor Tidmann, de él corre la sangre.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

Allí yace el señor Tidmann, de él corre la sangre,
pero libre marcha el arado sobre la negra tierra,
libres andan los cerdos en el bosque de engorde.
De esto se alegran todas las gentes del Sur.

Este fragmento de guerra campesina medieval se sitúa en el Süderharde (Harde es distrito judicial), al norte de Aarhus, en Jutlandia. En el Thing, la asamblea judicial del distrito, se despachaban, además de los asuntos judiciales, también los tributarios y administrativos, y el modo como, al surgir la nobleza, ésta se enfrentó a los edelinge, es decir, a los campesinos libres, lo muestra la canción, así como la manera en que los campesinos supieron poner coto a la arrogancia nobiliaria. En un país como Alemania, donde la clase poseedora encierra tanta nobleza feudal como burguesía y el proletariado tantos o más proletarios agrícolas que obreros industriales, la vigorosa vieja canción campesina vendrá muy a propósito.

Friedrich Engels