Proclama de la Asociación Alemana de Instrucción de los Obreros en Londres sobre Polonia

Según la hoja volante.

Octubre de 1863

La Asociación Obrera de Instrucción Alemana de Londres ha encargado, de acuerdo con un agente del gobierno nacional polaco, al comité abajo firmante que organice una colecta de dinero para Polonia entre los trabajadores alemanes de Inglaterra, Alemania, Suiza y los Estados Unidos. Si por este camino sólo se puede prestar a los polacos una escasa ayuda material, sí se les puede brindar una gran ayuda moral.

La cuestión polaca es la cuestión alemana. Sin una Polonia independiente, no hay una Alemania independiente y unida; no hay emancipación de Alemania de la supremacía rusa, que comenzó con la primera partición de Polonia. La aristocracia alemana ha reconocido desde hace mucho tiempo al zar como su secreto y supremo padre de la patria. La burguesía alemana contempla muda, inactiva e indiferente la masacre del pueblo heroico, único que aún protege a Alemania del diluvio moscovita. Una parte de la burguesía comprende el peligro, pero sacrifica gustosamente el interés alemán al interés de los Estados particulares alemanes, cuya pervivencia está condicionada por la desmembración de Alemania y el mantenimiento de la hegemonía rusa. Otra parte de la burguesía considera la autocracia en el Este, exactamente igual que el dominio del golpe de Estado en el Oeste, como un puntal necesario del *orden*. Una tercera parte, finalmente, está tan completamente subyugada por la importante tarea de hacer dinero, que ha perdido por completo la comprensión y la visión para las grandes relaciones históricas. Mediante su ruidosa manifestación a favor de Polonia, la ciudadanía alemana de 1831 y 1832 obligó al menos a la Dieta Federal a tomar medidas enérgicas. Hoy día Polonia encuentra a sus más celosos adversarios, y Rusia, por tanto, a sus más útiles instrumentos, entre las lumbreras liberales de la llamada *Asociación Nacional*. Cada cual podrá decidir por sí mismo hasta qué punto este liberalismo rusófilo guarda relación con la *punta de lanza prusiana*.

En este momento funesto, la clase obrera alemana debe a los polacos, al extranjero y a su propio honor una ruidosa protesta contra la traición alemana a Polonia, que es al mismo tiempo una traición a Alemania y a Europa. Debe escribir en letras de fuego sobre su bandera la *restauración de Polonia*, después de que el liberalismo burgués haya borrado esta gloriosa consigna de la suya. La clase obrera inglesa ha cosechado así una gloria histórica inmortal al aplastar, mediante entusiastas mítines de masas, los repetidos intentos de intervención en favor de los esclavistas americanos por parte de las clases dominantes, a pesar de que la continuación de la guerra civil americana impone a un millón de obreros ingleses los más terribles sufrimientos y privaciones.

Si las condiciones policiacas prohíben a la clase obrera en Alemania manifestaciones de tal envergadura a favor de Polonia, en modo alguno la obligan a marcarse como cómplices de la traición ante los ojos de todo el mundo mediante la indiferencia y el silencio.

El comité abajo firmante ruega que se envíen las remesas de dinero al Sr. *Bolleter*, propietario del local de la asociación, No. 2, Nassau Street, Soho, Londres. La aplicación del dinero se hará bajo el control de la asociación, y tan pronto como el fin de esta colecta lo permita, se rendirán cuentas públicamente.

Bolleter, Berger, Eccarius, Krüger,

Lessner, Limburg, Linden, Matzrath,

Tatschky, Toups, Wolff