Karl Marx

Acerca de la historia del despacho suprimido de Seward

["Die Presse" Nr. 17 vom 18. Januar 1862]

Londres, 14 de enero de 1862

El difunto caso del "Trent" ha resucitado, esta vez, sin embargo, no como un *casus belli* entre Inglaterra y los Estados Unidos, sino entre el pueblo inglés y el gobierno inglés. El nuevo *casus belli* será decidido en el Parlamento, que se reunirá el mes próximo. Ustedes han tomado sin duda ya nota de la polémica del "Daily News" y del "Star" contra el "Morning Post" acerca de la ocultación y negación del despacho de paz de Seward del 30 de noviembre, que el 19 de diciembre le fue leído a Lord John Russell por el ministro estadounidense, el señor Adams. Permítanme volver aún sobre este asunto. A raíz de la afirmación del "Morning Post" de que el despacho de Seward no se refería ni remotamente al asunto del "Trent", cayeron los efectos bursátiles y millones de propiedad cambiaron de manos, perdiéndose de un lado y ganándose del otro. En los círculos comerciales e industriales, por consiguiente, la mentira semioficial del "Morning Post", completamente injustificada y puesta al descubierto por la publicación del despacho de Seward del 30 de noviembre, provoca la más enorme indignación.

En la tarde del 8 de enero llegó a Londres la noticia de la paz. Esa misma noche, el "Evening Star" (edición vespertina del "Morning Star") interpeló al gobierno acerca de la supresión del despacho de Seward del 30 de noviembre. A la mañana siguiente, el 9 de enero, el "Morning Post" respondió como sigue:

"Se pregunta por qué no se supo nada antes del despacho de Seward que el señor Adams recibió en el curso de diciembre. La explicación de este asunto es muy simple. El despacho recibido por el señor Adams no le fue comunicado (not communicated) a nuestro gobierno."

En la noche del mismo día, el "Star" desmintió por completo a la "Post" y calificó su "rectificación" de vil escapatoria. En realidad, el despacho no le fue "comunicado" a Lord Palmerston y a Lord Russell por el señor Adams, sino "leído en voz alta" por éste.

A la mañana siguiente, el sábado 11 de enero, el "Daily News" entró en la liza y demostró, a partir del artículo del "Morning Post" del 21 de diciembre, que esta última y el gobierno estaban en aquel entonces completamente al tanto del despacho de Seward y lo falsearon deliberadamente. El gobierno se dispuso ahora a la retirada. En la noche del 11 de enero, el semioficial "Globe" declaró que el señor Adams, ciertamente, había comunicado al gobierno el despacho de Seward el 19 de diciembre, el cual, sin embargo, no contenía "ningún ofrecimiento por parte del gabinete de Washington", como tampoco "una excusa inmediata por la violación de la bandera inglesa". Esta vergonzante confesión de un engaño intencionado al pueblo inglés durante tres semanas no hizo sino avivar la llama, en lugar de apagarla. Un grito de cólera recorrió todos los órganos de los distritos industriales de Gran Bretaña, que ayer halló finalmente eco también en los periódicos tories. Toda la cuestión, nótese bien, no fue puesta en el orden del día por los políticos, sino por el público del comercio. El "Morning Star" de hoy observa al respecto:

"Lord John Russell es sin duda copartícipe en la supresión de la verdad; también ha dejado circular sin desmentir la mentira del 'Morning Post', pero es incapaz de haber dictado el artículo del 'Morning Post' del 21 de diciembre, que golpea a la verdad en el rostro y es de una nocividad incalculable. Tal cosa sólo puede hacerla un hombre; el ministro que fabricó la guerra de Afganistán fue el único capaz de suprimir el mensaje de paz de Seward. La insensata indulgencia de la Cámara de los Comunes le perdonó un delito; ¿no se unirán el Parlamento y el pueblo para castigarlo por el otro?"