obliga al ejército de invasión del general Bragg, derrotado, a una retirada precipitada.

Por lo tanto, es el fracaso completo de la campaña de los contederados con miras a reconquistar los Estados fronterizos esclavistas perdidos. Y sin embargo la operación fue efectuada en amplia escala, con mucho manejo militar y bajo los más favorables auspicios. Haciendo abstracción de los resultados militares inmediatos, estos combates contribuyen de otra manera a' despejar el obstáculo principal. Los Estados esclavistas propiamente dichos se apoyan, por supuesto, en elementos esclavistas que existen en los Estados fronterizos, es decir los mismos elementos que imponen al gobierno de la Unión reparos diplomáticos y constitucionales en su lucha contra la esclavitud. En los Estados fronterizos —principal teatro de operaciones de la guerra civil— estos elementos están prácticamente reducidos a nada por la misma guerra civil. Una amplia fracción de dueños de esclavos emigra sin cesar con su black chattel (ganado negro) hacia el Sur, para asegurar allí su propiedad. Ante cada fracaso de los confederados, la migración recomienza en escala más amplia. Uno de mis amigos (1) un oficial alemán, que bajo la bandera estrellada ha luchado desde Misurí a Arkansas y de Kentucky a Tennessec, me escribe que csta migración evoca en todo al éxodo de Irlanda durante los años 1847 y 1848. En resumen, la fracción activa y enérgica de los esclavistas —la juventud por una parte, y Lo jefes políticos y militares por la otra— se separan ellos mismos de grueso de su clase, ya sea para constituir bandas de guerrilla en sus propios Estados donde cstán, pura y simplemente, ahogados, ya sea para abandonar su patria y enrolarse cn el ejército o la administración de la Confederación. De ahí surge este resultado: por una parte, una enorme disminución del clemento esclavista en los Estados fronterizos donde estaba en lucha con los encroachments” (usurpaciones) del trabajo libre, su rival; por otra parte, la eliminación de la fracción activa del esclavismo y sus seguidores blancos. Sulo subsiste un depósito de esclavistas “moderados” que bien pronto tomarán el montón de oro que les ofrece Washington para el pago de su black chattel, cuyo valor desaparece de todas maneras con el cierre del mercado de compradores del Sur. Asi, la misma guerra daría la solución, al revolucionar prácticamente la forma de producción social en los Estados fronterizos.

Para el Sur ha pasado la estación más favorable para la conducción de la guerra. Para el Norte, comienza cuando los cursos de agua de la región vuelven a ser navegables y puede combinar las Operaciones militares en tierra y en agua, lo que hasta ahora ha hecho con mucho éxito. El Norte trabajó febrilmente, durante el intervalo. Diez “barcos acorazados”, para los cursos de agua del oeste están por terminarse; hay que agregar una veintena de navíos semiacorazados, para aguas tranquilas. En cl este, numerosos navíos acorazados ya han abandonado los arsenales mientras otros están en construcción. Todos estarán listos el 1? de enero de 1863. Ericson, el inventor y el constructor del Monitor, dirige la construcción de nuevos barcos del mismo tipo. Cuatro ya están “a flote”. En el Potomac, en Tennessee y en Virginia como también en diferentes puntos del Sur —Norfolk, New Bern, Port Royal, Pensacola y Nueva Orleáns— el ejército recibe todos los días nuevos refuerzos, El primer reclutamiento de trescientos mil hombres de tropa, anunciado por Lincoln en julio, está cumplido totalmente y una parte ya está en el teatro de la guerra. El segundo reclutamiento de trescientos mil hombres por nueve meses está en vías de reagrupamiento. En algunos Estados se sustituyó la conscripción por el enrolamiento voluntario, pero en ninguna parte se choca con dificultades serias. La ignorancia y el odio describieron la conscripción presentándola como un hecho inaudito en la historia de los Estados Unidos. Nada es más falso. Durante la guerra de la Independencia y la segunda guerra contra Inglaterra (1812-1814) se reclutaron gruesos contingentes por conscripción; lo mismo ocurrió en varias guerras pequeñas contra los indios; jamás ese sistema chocó con una oposición digna de ser mencionada, El hecho notable es que en el curso de este año Europa proporcionó a los Estados Unidos un contingente de emigrantes de alrededor de cien mil almas, la mitad de los cuales provenían de Irlanda Gran Bretaña. En el reciente Congreso de la “Association for Advancemente of Science” en Cambridge, el economista Merivale debió recordarles a sus compatriotas un hecho que Times, Saturday Review, Morning Post y Morning Herald, sin hablar de los dii minorum gentium olvidaron completamente —o que Inglaterra quiere olvidar—: que la mayor parte del excedente de población inglesa encuentra una nueva patria en los Estados Unidos.

I Joseph Weydemeyer, miembro de la Liga de los comunistas, animador de la revolución de 1848-1849 en Alemania, con Marx y Engels, coronel del ejército del Norte en América, y propagador del marxismo en los Estados Unidos.

TI FASE POLÍTICA “¿John Bull no es un ser excepcional? Si le creemos al Times, lo que en otros sería infamia en él es virtud. C. Marx, N.Y.D.T., 8/3/1858.

E...desde el comienzo, la expedición de Méjico no tuvo el objetivo proclamado sino que equivalía a una guerra contra los Estados Unidos.” | C. Marx, N.Y.D.T., 25/8/1861.

CarLos Marx LA INTERVENCIÓN A MÉJICO (1)

New York Daily Tribune, 23/11/1861 Londres, 8 de noviembre de 1861 La intervención a Méjico, preparada por Inglaterra, Francia y España es, a mi manera de yer una de las empresas más monstruosas que conocen los anales de la .historia internacional ”*, Es una maquinación de tipo puramente palmerstoniano, que asombra a los no iniciados por lo absurdo del proyecto y la imbecilidad de los medios empleados, estos parecen perfectamente en oposición con la habilidad bien conocida de este viejo intrigante.

Por otra parte, es probable que una campaña mejicana represente uno de esos innumerables expedientes que Luis Bonaparte se ve obligado a mantener en reserva para distraer al pueblo francés de sus preocupaciones. Por supuesto España, a quien los recientes y débiles éxitos obtenidos en Marruecos y Santo Domingo” le trastornaron la cabeza que ya tenía bien frágil, sueña con una restauración en Méjico, pero es cierto que el plan francés está lejos de su madurez y que Francia tanto como España se resistirían mucho frente a una expedición en común a Méjico, bajo la dirección - de Inglaterra.

El 24 de setiembre el Moniteur privado de Palmerston —el Morning Post de Londres— anunció, antes que todos, el plan de una intervención común de acuerdo con los términos del tratado recientemente concretado entre Inglaterra, Francia y España. Esta declaración apenas había atravesado La Mancha cuando el gobierno francés, a través de la Patrie parisina, afirmó que era una pura y simple mentira.

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