Friedrich Engels

Las tropas voluntarias británicas

Escrito hacia el 25 de junio de 1860.  
Del inglés.

[«New-York Daily Tribune», nº 5994, del 11 de julio de 1860, artículo de fondo]

La gran revista de los voluntarios que tuvo lugar hace unas semanas en Londres atrajo la atención sobre los soldados ciudadanos de Gran Bretaña. No hay que confundir a los voluntarios con la milicia, que constituye una tropa especial al servicio de Su Majestad. El 1 de abril, según las estadísticas del Gobierno, la milicia contaba con 50.000 hombres. De éstos, 23.735 estaban reunidos, correspondiendo a Inglaterra 13.580, a Irlanda 7.471 y a Escocia 2.684. La milicia se compone de representantes de las clases bajas; los voluntarios, de miembros de las clases medias. La afirmación del «Times» londinense de que en las filas de las tropas pasadas revista el día 22 «estaban representadas todas las clases» no es más que un recurso para dar a la cosa una apariencia popular. No hace aún tres meses, una delegación de respetables mecánicos (mechanics) se dirigió a las autoridades pretendiendo ser armados para, en caso de invasión, «defender su patria». Su solicitud fue rechazada. Los únicos obreros admitidos en los cuerpos de voluntarios son aquellos cuyo equipo y gastos corren a cargo de sus patronos fabriles, y de quienes se presupone que están permanentemente a disposición de dichos patronos.

La fuerza total de las tropas voluntarias británicas asciende —pese a las cifras más elevadas que aparecen en muchas tablas estadísticas recientemente publicadas— a apenas 90.000 hombres. Cierto es que el coronel McMurdo declaró, en una cena que se dio hace algún tiempo al St. George’s Rifle Corps, que había 124.000 voluntarios inscritos para el servicio; pero cuando se le instó a que diese detalles, incluyó en su estimación a la mitad de la milicia. Los periódicos asignan a cada regimiento una fuerza nominal

de 800 a 1.000 hombres, mientras que en realidad, en un desfile de tropas, sólo unos pocos regimientos reúnen más de 500 o 600. Sidney Herbert, cuyo cargo en los Horse Guards le permite ser considerado una autoridad en la materia, constató en el Parlamento, uno o dos días antes del gran desfile de Londres, que «sobre el papel la fuerza ha alcanzado cifras considerables con las que, sin embargo, no se puede contar y que jamás responden al pasar lista».

El discurso en que figura este pasaje apareció en el mismo número del «Times» que informa del «magnífico éxito» de la revista nacional de voluntarios. Pero el solo desfile de Hyde Park proporciona una elocuente ilustración de lo exagerado que tiene la prensa londinense al hablar de tales cosas. El «Times» del día 20 prometía que «no menos de 35.000 hombres desfilarían ante Su Majestad». Tom Taylor, que escribía desde Londres el día 21 al «Manchester Guardian», dice que en la metrópoli se encontraban más de 46.000. Sin embargo, el número total de soldados que desfilaron ante la reina ascendió, según el coronel McMurdo —que difícilmente los subestimaría—, a 18.300. No es ciertamente un ejército extraordinario que debiera ser vitoreado en exceso. En octubre de 1803, casi 13.000 londinenses de nacimiento fueron inspeccionados vistiendo el uniforme de voluntarios, y para comparar el poder militar británico de aquellos días con el de hoy, ofrecemos a continuación un breve sumario de las tropas voluntarias registradas en enero de 1804:

Efectivos totales de tropas  
341.687

Oficiales de campo  
1.246

Capitanes  
4.472

Subalternos  
9.918

Oficiales de Estado Mayor  
1.100

Sargentos  
14.787

Tambores  
6.733

Total  
379.943

Aun los 124.000 hombres a los que Inglaterra espera elevar su actual ejército de voluntarios no harían un papel honroso al lado de este despliegue. Si se calcula un hombre por cada diez varones de la actual población masculina apta de Gran Bretaña, se obtendrían 500.000 hombres. No parece, a la vista de estos hechos, que los ingleses —a pesar de las afirmaciones mutuas de las gacetas londinenses— se hayan vuelto más ávidos que antes de tomar las armas

en defensa de su patria. Según las cuidadosas estadísticas de un corresponsal de la «Army and Navy Gazette», vemos que el total de la milicia y las tropas voluntarias de Inglaterra asciende a 50.160 hombres de milicia y 88.400 voluntarios, es decir, un total de 138.560. De éstos, señala el corresponsal de la «Gazette», en caso de necesidad no estarían disponibles, por las más diversas razones, por lo menos 20.000, de modo que 118.560 hombres constituyen la fuerza total de la milicia y las tropas voluntarias de Inglaterra.