La redacción de la “Allgemeinen Zeitung” tuvo a bien publicar, a comienzos de febrero de 1860, una declaración mía que comenzaba con las siguientes palabras:

“Por la presente hago saber que he dado los pasos preparatorios para entablar una querella por calumnia contra el diario berlinés ‘National-Zeitung’, a causa de los editoriales núms. 37 y 41 sobre el folleto de Vogt ‘Mein Prozeß gegen die Allgemeine Zeitung’. Me reservo para más adelante una respuesta literaria a Vogt.”

En el curso de febrero de 1860 presenté en Berlín una querella por calumnia contra F. Zabel, redactor responsable de la “National-Zeitung”. Mi abogado, el Sr. Justizrat Weber, optó primero por el procedimiento de investigación. Por providencia del 18 de abril de 1860, el fiscal se negó a “proceder” contra F. Zabel, porque no concurría interés público alguno. El 26 de abril de 1860 su rechazo fue confirmado por el fiscal superior.

Mi abogado emprendió entonces el procedimiento civil. El Real Tribunal Municipal, por providencia del 8 de junio de 1860, me prohibió proceder con la demanda, porque las expresiones y aseveraciones realmente difamatorias de F. Zabel consisten en meras citas de otras personas, y tampoco concurre “la intención de injuriar”. El Real Tribunal de Cámara, por su parte, declaró por providencia del 11 de julio de 1860 que la pretendida forma de cita en nada altera la punibilidad de los artículos, pero que los pasajes difamatorios en ellos contenidos no se referían a mi “persona”. Además, “en el presente caso” no cabe “presumir la intención de injuriar”.

El Real Tribunal de Cámara confirmó en consecuencia la providencia denegatoria del Tribunal Municipal. El Real Tribunal Supremo, por providencia del 5 de octubre de 1860, que me fue notificada el 23 de octubre del corriente, consideró que “en el presente caso” no “se desprende” un “error de derecho” por parte del Real Tribunal de Cámara. Se mantuvo, pues, la prohibición de demandar a F. Zabel y no se llegó a ninguna vista pública del proceso.

Mi respuesta a Vogt aparecerá en unos días.

Karl Marx

Londres, 24 de noviembre de 1860