6, Thornckiffe Grove,  
Oxford Road, Manchester  

A la redacción de la Augsburger “Allgemeinen Zeitung”  

Privada  

En una de las dos cartas fechadas el 16 de octubre de 1859, que recibí de la redacción de la Augsburger “Allgemeinen Zeitung”, se dice literalmente:  

«Tenga usted la seguridad de nuestra particular gratitud, dondequiera que tengamos ocasión de expresarle, muy estimado señor, nuestro agradecimiento.»  

Que yo ni deseaba ni esperaba «agradecimiento» ni «particular gratitud» de la Augsburger “Allgemeinen Zeitung” lo muestra suficientemente mi carta de respuesta del 19 de octubre. Pero lo que sí esperaba, en este asunto especial, era por lo menos la common fairness <elemental decencia>, que ningún periódico inglés, de cualquier color que sea, se atreve a negar.  

La «particular gratitud» y el «agradecimiento» se constataron, pues, de la siguiente manera:  

1. Mi primera declaración no fue impresa. En su lugar, la insolente de Blind, con dos testimonios falsos, obtenidos mediante conspiración. El “Reform” de Hamburgo imprimió la declaración de inmediato.  

2. Para mi contradeclaración contra Blind ya hube de emplear cierta douce violence <suave violencia> para asegurarle su inserción. Con todo, no apareció, como yo había exigido con razón, en el mismo lugar que el ataque de Blind, a saber, en el diario principal.  

3. La Augsburger “Allgemeine Zeitung” acoge una segunda declaración de Blind, en la cual éste tiene la desvergüenza de hablar de mentiras lisas y llanas y de referirse de nuevo a los dos testimonios de Wiehe y Hollinger, perseguibles penalmente. Con ello declara cerrado el caso y me corta la respuesta.  

4. El 6 de febrero envío a la Augsburger “Allgemeinen Zeitung” mi última declaración, junto con la circular inglesa. La muy laudable redacción la deja de lado e imprime, en su lugar, la declaración de Blind, que sólo surgió a consecuencia de mi circular. Naturalmente, se ha guardado de imprimir el billet doux <billete amoroso> adjuntado por este gran diplomático. Imprime, además, la declaración de Biscamp, fechada tres días más tarde (a saber, Londres, 9 de febrero) que la mía. Por último, una vez convencida de que mi declaración ha sido impresa hace ya tiempo en la “Kölnische Zeitung”, la “Volks-Zeitung”, etc., se decide a imprimirla, pero —se toma la amable libertad de censurarme y de introducir modificaciones arbitrarias. En Colonia, en 1842/1843, estuve sometido a doble censura real prusiana, pero jamás sospeché que en el año 1860 habría de caer aún bajo la censura del señor Dr. Kolb et Co.  

Considero del todo inútil caracterizar más de cerca semejante proceder.  

K. Marx