POBLACION, CRIMINALIDAD
E INDIGENCIA

Londres, 23 de agosto de 1859

Un Blue Book! titulado «Sumario estadístico del Reino Unido
en los últimos quince años: de 1844 a 1858» fue presentado en la
última sesión de ambas cámaras del Parlamento. Por áridas que
nos puedan parecer, dispuestas en prietas columnas y con el típi-
co estilo de impresión de los documentos oficiales, las cifras que
publica suponen una contribución más valiosa a la historia del
movimiento nacional que muchos volúmenes de cháchara retó-
rica y cotilleo político. Lo primero que llama nuestra atención
son las tablas de población, pero, por extraño que parezca, las
cifras relativas a los desplazamientos de población de Irlanda en
los últimos quince años han sido omitidas totalmente. La tabla
dedicada a Escocia revela débiles oscilaciones en las que no
merece la pena detenerse. La siguiente tabla explica los despla-
zamientos de población en Gales e Inglaterra.

1 En inglés, normalmente, almanaques o libros que recogen datos estadísticos,
El término se remonta al siglo Xv, cuando el Parlamento británico utilizaba
grandes libros de registro forrados en terciopelo azul.

122 ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS

Año

Población Nacimientos Fallecimientos Matrimonios ]

estimada

16.520.000
16.721.000
16.925.000
17.132.000
17.340.000
17.552.000
17.766.000
17.983.000
18.205.000
18.403.000
18.618.000
18.787.000
19.045.000
19.305.000
19.523.000

540.763
543.521
572.625
539.965
563.059
578.159
593.422
615.865
624.171
612.391
634.506
635.123
657.704
663.071
655.627

356.950
349.366
390.315
423.304
399.800
440.853
368.986
395.174
407.938
421.097
438.239
426.242
391.369
419.815
450.018

132.249
143.743
145.664
135.845
138.230
141.883
151.738
154.206
158.439
164.520
159.349
151.774
159.262
159.097
154.500

Con esta tabla de población cotejamos los datos de delincuencia

y pobreza extrema de Inglaterra y Gales:

Afio

JUZGADOS ANTE UN TRIBUNAL

Hombres
21.549
19.341
19.850
22.903
24.586
22.415
21.548
22.391

Mujeres
4.993
4.962
5.257
5.930
5.763
5.401
5.265
5.569

Total Condenados

26.542
24.303
25.107
28.833
30.349
27.816
26.813
27.960

18.919
17.402
18.144
21.542
22.900
21.001
20.537
21.579

21.885
20.879
22.723
19.890
15.425
15.970
13.865

5.625
6.178
6.636
6.082
4.012
4.299
3.990

27.510
27.057
29.359
25.972
19.437
20.269
17.855

21.304
20.756
23.047
19.971
14,734
15.307
13.246

La tabla con las cifras de indigentes (pobres y vagabundos) que
reciben asistencia en los diversos unions y parroquias gestiona-
dos por Juntas de Guardianes de Inglaterra y Gales. Comienza

en el año 1849:
Año Total de pobres
1849 934,419
1850 920,543
1851 860.893
1852 834.424
1853 798.822

Año

Total de pobres
818.337
851.369
877.767
843.806
908.186

Al comparar las tres tablas, de población, criminalidad e indi-
gencia, descubrimos que entre 1844 y 1854 la delincuencia cre-
ció más que la población, mientras que, entre 1849 y 1858, la
indigencia prácticamente no aumentó a pesar de los enormes
cambios operados en la sociedad británica en ese intervalo. Tres
grandes hechos marcan los diez años transcurridos entre 1849 y
1858, hechos que casi justifican por sí solos que comparemos el
período con las más ilustres épocas del siglo xvi. Los Aranceles

2 Unions llamaban entonces a los barrios donde vivían los pobres que recibían
asistencia social.

124 ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS

del Grano fueron retirados?, se descubrieron grandes yacimien-
tos de orot y se produjo una gran emigración. Hubo, además,
otras circunstancias que dieron pie a un relanzamiento de la
industria y del comercio. Desde las convulsiones revoluciona-
rias, Europa se había inmerso en un frenesí industrial. La con-
quista del Punjab y, luego, la guerra rusa y las guerras asiáticas
habían abierto mercados hasta entonces casi desconocidos. Por
último, la importación de productos británicos por parte de
Estados Unidos ha alcanzado unas dimensiones que hace diez
años nadie sospechaba. El mercado del conjunto del mundo se
ha expandido y da la impresión de haber duplicado o triplicado
su poder de absorción. Y junto a todo esto, durante esta memo-
rable década, el millón de indigentes ingleses apenas ha dismi-
nuido en 26.233. Y, si comparamos los años 1853 y 1858, hasta se
ha incrementado en 109.364.

Debe de haberalgo podrido en el corazón mismo de un siste-
ma social que aumenta su riqueza sin disminuir su miseria, y en
el que los delitos aumentan más rápidamente aún de lo que pue-
den recoger las estadísticas. Es cierto que, si los comparamos
con los años precedentes, entre 1855 y 1858 parece haberse pro-
ducido un notable descenso de la delincuencia. El número total
de personas imputadas, que en 1854 fue de 29.359, bajó drásti-
camente a 17.855 en 1858; y el número de condenados también
se rebajó significativamente, aunque no en la misma propor-
ción. Ese aparente descenso de la delincuencia desde 1854, sin
embargo, hay que atribuirlo exclusivamente a ciertas modifica-
ciones técnicas de la legislación británica, a la Ley de Delincuen-

3 Véase la nota 1 delartículo «La cuestión obrera».

4 Marx se refiere alos ricos yacimientos de California, descubiertos en 1848, y
de Australia, encontrados en 1851, que influyeron enormemente en la evolución
económica de Europa y Estados Unidos.

cia Juvenil en primer lugar y, en segundo lugar, a la entrada en
vigor en 1855 de la Ley de Justicia Criminal, que permite a los
tribunales de policía dictar sentencias por breves períodos con
el consentimiento de los presos. Generalmente, las violaciones
de la ley son los vástagos de instituciones económicas que que-
dan más allá del control del legislador, pero, como constata la
aplicación de la Ley de Delincuencia Juvenil, depende hasta
cierto punto de la sociedad oficial tachar ciertas violaciones de
sus reglas de delitos o de meras faltas. Esta diferencia de nomen-
clatura, que en absoluto resulta indiferente, decide el destino de
miles de hombres y el tono moral de la sociedad. Es posible que,
por sí misma, la ley no se limite a castigar el delito, sino que lo
improvise, y la ley de la abogacía profesional es muy apta para
actuar en esta dirección. Por tanto, y como ha señalado un histo-
riador eminente, el clero católico de la Edad Media, con su oscu-
ra concepción de la naturaleza humana, introducida gracias a su
influencia en la legislación criminal, ha creado más delitos que
perdonado pecados.

Por raro que parezca, la única parte del Reino Unido en la
que la delincuencia ha descendido de modo significativo, con-
cretamente un 50 por ciento, e incluso un 75 por ciento, es
Irlanda. ¿Cómo conciliar este hecho con esa idea tan popular en
Inglaterra de que las penalidades de Irlanda son culpa de la
naturaleza de los propios irlandeses y no del desgobierno de los
británicos? Una vez más, no es la actuación del gobierno británi-
co, sino simple consecuencia de la hambruna, el éxodo y una
combinación general de circunstancias favorables a la demanda
de mano de obra irlandesa, la que ha obrado este feliz cambio
en la naturaleza de los irlandeses. Comoquiera que sea, no
podemos pasar por alto la elocuencia de los datos de las siguien-
tes tablas:

126 ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS

I. DELITOS E N IRLANDA

JUZGADOS ANTE UN TRIBUNAL

Hombres
14.799 '
12.807
14,204
23.552
28.765
31.340
22.682
17.337
12,444
10.260

7.937
6.019
5.097
5.458
4.708

Mujeres
4.649
3.889
4.288
7.657
9.757
10.649
8.644
7.347
5.234
4.884
3.851
2.993
2.002
1.752
1.600

Total
19.448
16.696

18.492 ©

31.209
38.522
41.989
31.326
24.684
17.678
15.144
11.788
9.012
7.099
7.210
6.308

Condenados
8.042
7.101
8.639
15.233
18.206

21.202
17.108
14.377
10.454
8.714
7.051
5,220
4,024
3.925
3.350

Il. INDIGENTES EN IRLANDA

Total de indigentes

620.747
307.970
209.187
171.418
141.822

Año Total de indigentes

106.802
86.819
73.083
56.094
50.582

Es de lamentar que las cifras de emigración no especifiquen las

distintas regiones del Reino Unido en las que empezó el fenó-

meno y el grado en que cada región ha contribuido a los resulta-

dos generales. De la tabla tal como está se puede inferir que, de

1844 a 1847, la emigración a las colonias británicas de América
del Norte se aproximaba cuando no superaba la que se dirigía a
Estados Unidos. Desde 1848, sin embargo, la emigración a la
Norteamérica británica desciende hasta convertirse en mero
apéndice de la emigración a Estados Unidos. Por otra parte, la
emigración británica a Australia y Nueva Zelanda se desarrolla
en los quince años transcurridos de 1844 a 1858 a grandes zan-
cadas. Mientras que la emigración a las colonias norteamerica-
nas alcanza su punto máximo en 1847, y la de Estados Unidos
en 1851, la que se dirige a Australia y Nueva Zelanda llega a su
apogeo en 1852. Desde esa fecha hasta 1858 se produce un des-
censo continuo en el número de emigrantes, cuya cifra total
había ascendido en 1852 a 368.764 y en 1858 bajó a 113.972, es
decir, más de un 75 por ciento. A continuación reproducimos la
tabla a que aludimos:

NÚMERO DE EMIGRANTES DELREINO UNIDO
A VARIOS DESTINOS

Año Alascolonias AEstados AAnstralia Aotros Total
norteamericanas Unidos y Nueva lugares

Zelanda
1844 22.924 43.660 2.229 1.873 70.686
1845 31.803 58.538 830 2.330 93.501
1846 43.439 82.239 2.347 1.826 129.851

1847 109.680 142.154 4.949 1.487 258.270
1848 31.065 188.233 23.904 4887 248.089
1849 41.367 219.450 32.191 6.490 299.498
1850 32.961 223.078 16.037 8.773 280.849
1851 42.605 267.357 21.532 4.472 335.966
1852 32.873 244.261 87.881 3.749 368.764

128 ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS

34.522
43.761
17.966
16.378
21.001
9.704

230.885
193.065
103.414
111.837
126.905
59.716

61.401
83.237
52.309
44.584
61.248
39.295

3.129
3.366
3.118
3.755
3.721
5.257

329.937
323.429
176.807
176.554
212.875
113.972