Karl Marx

["New-York Daily Tribune" Nr. 5356, del 21 de junio de 1858]

Londres, 8 de junio de 1858

Los cuadros comerciales y de navegación, que acaba de publicar la británica Board of Trade <Ministerio de Comercio y Transportes>, comprenden un informe sobre el valor declarado de las exportaciones del Reino Unido en los tres meses terminados el 31 de marzo de 1858, comparado con el período correspondiente de 1857; una relación del número y el tonelaje de los buques con carga que entraron y salieron en los cuatro meses terminados el 30 de abril de 1858, comparada con los períodos correspondientes de 1856 y 1857; y, por último, una relación de los principales artículos de exportación e importación en los cuatro meses terminados el 30 de abril de 1858. En 1858, las exportaciones de abril ascienden a 9.451.000 libras esterlinas frente a 9.965.000 libras esterlinas en 1857 y 9.424.000 libras esterlinas en 1856, mientras que, respecto de los cuatro meses, se ha producido en 1858 una disminución de aproximadamente 6.000.000 de libras esterlinas. En consonancia con ello, parece que la exportación británica en el mes de abril de 1858 no sólo ha superado el nivel de 1856, sino que se aproxima estrechamente al nivel alcanzado en 1857, algunos meses antes del estallido de la crisis comercial en los Estados Unidos. De ahí podría inferirse que los últimos vestigios de la crisis desaparecen rápidamente y que el comercio británico vuelve a entrar, por lo menos, en una nueva época de expansión. Semejante conclusión sería, sin embargo, completamente falsa. En primer lugar, hay que tener en cuenta que las estadísticas oficiales, en lo tocante al valor declarado, no muestran los ingresos efectivos, sino los ingresos esperados por los exportadores. Además, un examen más detenido de los cuadros de exportación revela que la aparente reanimación del comercio británico se debe principalmente a la exportación excesiva a las Indias Orientales, cosa que forzosamente ha de conducir a una fuerte contracción de aquel mercado. En la última circular comercial de la casa George Frazer & Co. leemos ya:

«Las recientes noticias llegadas de Oriente muestran síntomas de baja de los precios extraordinariamente altos que prevalecieron en Bombay y Calcuta durante el período en que los envíos a esos puntos eran tan limitados. Ya se produjo una baja de precios no insignificante tras la llegada de los cargamentos que habían salido de Inglaterra a más tardar en diciembre. Desde entonces, los envíos para ambos mercados han sido sumamente cuantiosos, por no decir excesivos, y es, por tanto, muy probable que en el próximo período no debamos esperar un sostén de los precios tan grande por parte de la fuerte demanda de Oriente como el que ha existido desde principios de enero.»

Aparte de la India, aquellos países europeos y de otro tipo que hasta ahora no habían sido alcanzados por los efectos de la crisis comercial han quedado inundados de mercancías británicas, y no como consecuencia de una demanda acrecentada, sino a título de experimento. Los países así bendecidos han sido Bélgica, España y sus colonias, algunos Estados italianos —principalmente el Reino de las Dos Sicilias—, Egipto, México, Centroamérica, Perú, China y algunos mercados menores. Al mismo tiempo que llegaban de Brasil las noticias más funestas, que restringían la exportación total a ese país, algunos ramos de la industria británica, bajo la presión de encontrar salida a su producción excedente, no sólo no redujeron sus remesas de mercancías con destino a aquel mercado, sino que incluso las incrementaron. Así, durante el mes de abril, los lienzos, la loza y la porcelana destinados al Brasil aumentaron tanto en cantidad como en valor declarado. Nadie puede considerar esto como una exportación bona fide <sólida>. Otro tanto cabe decir de Australia, que durante los primeros meses de la crisis actuó como un centro de absorción elástico. Australia estaba entonces, y lo sigue estando ahora, atestada de mercancías; de improviso sobrevino la reacción, se redujo el conjunto de la exportación a ese destino, pero, de nuevo, algunos ramos de la industria británica, en lugar de restringir sus envíos, los ampliaron —con finalidad especulativa, naturalmente— pese a las advertencias de todos los periódicos locales australianos. Por consiguiente, los cuadros de exportación del mes de abril no deben considerarse como un termómetro bona fide de la reanimación de la industria británica, sino como meros tanteos, extendidos para averiguar qué presión pueden soportar de nuevo los mercados del mundo. El siguiente cuadro contiene una relación del valor declarado de la exportación británica e irlandesa en los tres meses terminados el 31 de marzo de 1858, comparada con el período correspondiente del año 1857:

Países extranjeros a los que se exportó
1857
1858
Libras esterlinas
Libras esterlinas
Rusia, puertos del norte
3.015
8.853
Rusia, puertos del sur
72.777
42.493
Suecia
48.007
3.717
Noruega
30.217
5.911
Dinamarca
92.046
40.148
Prusia
13.300
78.917
Mecklenburgo
9.502
3.099
Hannover
288.648
236.669
Oldenburgo
3.520
1.957
Ciudades hanseáticas
2.318.260
1.645.419
Holanda
1.305.606
975.428
Bélgica
515.175
546.033
Francia
1.631.672
1.035.096
Portugal propiamente dicho
380.160
356.178
Azores
10.793
12.581
Madeira
9.955
16.245
España
496.788
584.287
Islas Canarias
18.817
8.475
Cerdeña
290.131
293.138
Toscana
189.534
257.508
Estados Pontificios
69.953
123.059
Reino de las Dos Sicilias
284.045
375.177
Territorios austríacos
253.042
323.086
Grecia
40.860
69.570
Turquía
969.288
821.204
Valaquia y Moldavia
111.052
98.135
Siria y Palestina
199.070
81.874
Egipto (puertos del Mediterráneo)
449.497
483.516
Túnez
865
2.323
Argelia
4.790
4.831
Marruecos
55.826
37.206
Costa occidental de África (no británica)
235.527
196.484
Costa oriental de África
301
1.927
Puertos africanos en el mar Rojo
1.130
567
Islas de Cabo Verde
2.419
3.965
Java
234.071
149.493
Filipinas
144.992
212.942
China (excepto Hong Kong)
290.441
389.647
Islas del mar del Sur
-
585
Indias Occidentales (no británicas)
620.022
521.435
Estados Unidos (puertos del Atlántico)
6.231.501
2.565.566
California
50.219
94.147
México
112.277
151.890
Centroamérica
22.453
46.201
Nueva Granada
88.502
117.411
Venezuela
105.417
62.685
Ecuador
2.099
-
Brasil
1.292.325
826.583
Uruguay
145.481
177.281
Buenos Aires
285.187
279.913
Chile
336.309
270.176
Perú
209.889
299.725
Exportación total a los países extranjeros
20.696.473
14.940.756

Posesiones británicas
Libras esterlinas
Libras esterlinas
Islas del Canal de la Mancha
136.071
120.431
Gibraltar
152.926
210.575
Malta
116.821
131.238
Islas Jónicas
66.148
32.849
Costa occidental de África (británica)
135.452
62.343
Cabo de Buena Esperanza
442.796
403.579
Natal
26.605
23.106
Isla de la Ascensión
3.832
2.308
Santa Elena
3.837
8.416
Isla Mauricio
142.303
164.042
Adén
11.263
11.996
Territorios británicos en las Indias Orientales (excepto Singapur y Ceilán)
2.822.009
3.502.664
Singapur
101.535
308.545
Ceilán
98.817
153.090
Hong Kong
133.743
242.757
Australia Occidental
15.515
13.813
Australia Meridional
180.123
249.162
Nueva Gales del Sur
706.337
682.265
Victoria
1.427.248
1.056.537
Tasmania
67.550
82.942
Nueva Zelanda
96.893
93.768
Colonias británicas en Norteamérica
818.560
439.433
Islas británicas en las Indias Occidentales
334.024
426.421
Guayana Británica
122.249
95.385
Honduras (establecimientos británicos)
28.363
31.869
Exportación total a las posesiones británicas
8.191.020
8.569.534
Exportación total a países extranjeros y posesiones británicas
28.887.493
23.510.290

El «Economist» cree que un análisis detenido de estas cifras «revela el hecho singular de que la disminución total se ha producido en el comercio británico con los países extranjeros, en contraste absoluto con el comercio con las posesiones coloniales». En efecto, los cuadros precedentes pueden resumirse de la siguiente manera:

Exportación en tres meses
1857
1858
Libras esterlinas
Libras esterlinas
A los países extranjeros
20.696.473
14.940.756
A las posesiones británicas
8.191.020
8.569.534
Total
28.887.493
23.510.290

La conclusión extraída por el «Economist» parece ser, sin embargo, un espejismo. Según el resultado resumido, da la impresión de que una disminución del comercio con los países extranjeros por valor de 5.755.717 libras esterlinas ha tenido lugar simultáneamente con un aumento del comercio colonial de 378.514 libras esterlinas. Pero si dejamos a un lado el incremento del comercio en los puntos británicos de contrabando, como Gibraltar, Malta y Hong Kong, y en los declarados centros de depósito de mercancías para países extranjeros, como Singapur, se pone de manifiesto una reducción del conjunto del comercio colonial, y si dejamos a un lado la India, la disminución aparece como muy considerable. El principal porcentaje de la baja en el comercio con los países extranjeros corresponde a los siguientes países:

1857
1858
Libras esterlinas
Libras esterlinas
Estados Unidos
6.231.501
2.565.566
Brasil
1.292.325
826.583
Ciudades hanseáticas
2.318.260
1.645.419
Francia
1.631.672
1.035.096
Holanda
1.305.606
975.428

Los informes de navegación muestran un ligero aumento tanto en el número como en el tonelaje de los buques británicos entrados, pero una disminución en el número y tonelaje de los buques salidos. De entre los países extranjeros, el tráfico marítimo con los Estados Unidos sigue ocupando el primer lugar. Las siguientes cifras muestran el movimiento de sus buques con procedencia y destino a los puertos británicos:

Buques entrados
1856
1857
1858
Buques
Tonelaje
Buques
Tonelaje
Buques
Tonelaje
Estados Unidos
382
383.255
367
366.407
366
366.650

Buques salidos
Estados Unidos
414
395.102
440
427.221
343
321.015

Según los mismos informes, Noruega, Dinamarca y Rusia parecen ser los países sobre cuya navegación repercutió de manera más nefasta la crisis comercial.