Friedrich Engels

Cabeza de puente

Escrito hacia el 11 de febrero de 1858.

Del inglés.

[«The New American Cyclopædia», tomo III]

Cabeza de puente
o *tête de pont* — en el arte de la fortificación, una fortificación permanente o de campaña que se erige en la margen de un río orientada hacia el enemigo, con el fin de proteger el puente y posibilitar a la parte que lo posee maniobrar en ambas orillas del río. Una cabeza de puente es indispensable para aquellas extensas fortalezas modernas situadas junto a grandes ríos o en la confluencia de dos ríos. En tal caso, la cabeza de puente está formada, por lo general, por un arrabal en la margen opuesta, regularmente fortificado. Así, Kastel es la cabeza de puente de Maguncia, Ehrenbreitstein la de Coblenza y Deutz la de Colonia. Tan pronto como los franceses se apoderaron de Kehl durante la guerra de la Revolución, lo convirtieron en una cabeza de puente para Estrasburgo. En Inglaterra, Gosport puede considerarse la cabeza de puente de Portsmouth, aunque allí no haya ningún puente y aunque Portsmouth tenga que cumplir otras tareas muy significativas. Como en este último caso, a una fortificación en la margen de un río o brazo de mar orientada hacia el enemigo se la llama a menudo cabeza de puente, aun cuando no haya allí ningún puente, ya que la fortificación cumple las mismas tareas y, estratégicamente considerada, pertenece a la misma clase, porque brinda la posibilidad de desembarcar tropas bajo su protección y hacer preparativos para operaciones ofensivas. Cuando se habla de la posición de un ejército que se encuentra detrás de un gran río, todas las posiciones que ocupa en su margen opuesta se llaman sus cabezas de puente, sin importar si son fortalezas, aldeas atrincheradas u obras de campaña regulares, puesto que todas ellas permiten al ejército desembocar con seguridad hacia el otro lado. Así, en 1813, cuando la retirada de Napoleón desde Rusia se detuvo tras el Elba, Hamburgo, Magdeburgo, Wittenberg y Torgau fueron sus cabezas de puente en la margen derecha de este río. En la fortificación de campaña, las cabezas de puente son por lo común obras muy simples, que constan de un
* bonnet à prêtre *
o, a veces, de una obra cornuda o una obra coronada, abiertas hacia el río y con un reducto justo delante del puente. En ocasiones, una pequeña aldea, un grupo de casas de labranza u otros edificios cercanos a un puente pueden transformarse en una cabeza de puente suficiente si se acondicionan bien para la defensa, pues, con la táctica actual de la infantería ligera, tales objetos, cuando en absoluto son aptos para la defensa, pueden emplearse de modo que posibiliten una resistencia tan grande o incluso mayor que cualesquiera obras de campaña levantadas según las reglas del arte de la fortificación.