Friedrich Engels

Carronada

Escrito hacia el 21 de enero de 1858.  
Del inglés.  

["The New American Cyclopædia", tomo IV]

Carronada: un cañón corto de hierro fundido, construido por primera vez en 1779 en la fundición de Carron, Escocia, para uso de la marina británica, y empleado por vez primera contra los Estados Unidos. Las carronadas carecen de muñones; en su lugar llevan un cabo de retenida en el centro, debajo de la pieza, con el que se sujetan a la cureña. El ánima tiene una recámara y la boca está ahuecada como una taza. Las carronadas son muy cortas y ligeras: por cada libra de peso del proyectil macizo corresponden unas 60 o 70 libras de peso de la pieza, y la longitud varía de 7 a 8 calibres. La carga, en consecuencia, no puede ser más que débil y representa de 1/16 a 1/8 del peso del proyectil.

Las carronadas, cuando se introdujeron por primera vez en la marina, tuvieron muy buena acogida. Su ligereza y su insignificante retroceso permitían montar un número considerable de ellas a bordo de los pequeños buques de guerra de aquella época. Sus alcances parecían relativamente grandes; esto se debía: 1.º a la reducción del viento de la bala en el ánima, 2.º al gran ángulo de elevación que resulta del grosor del metal en la culata y de la cortedad del cañón. El gran peso de metal que arrojaban les confería un efecto terrible al disparar en rápida sucesión. Hacia 1800 fueron introducidas en el ejército de los Estados Unidos. No obstante, pronto se comprobó que este tipo de pieza no podía competir con los cañones más largos y pesados, que disparaban sus proyectiles con carga completa y con un ángulo de elevación menor. Se comprobó así que los cañones largos ordinarios del ejército británico, con una elevación de 2°, y los cañones de bombardeo, con 3°, alcanzaban la misma distancia que las carronadas del calibre correspondiente con 5° (a saber, unas 1.200 yardas). Y como al aumentar la elevación disminuye la precisión, el empleo de carronadas a más de 1.200 yardas y con una elevación de 5° no entra en consideración, mientras que los cañones largos pueden utilizarse con efecto considerable hasta alcances de una milla e incluso hasta 2.000 yardas. Esto quedó demostrado de manera contundente por los dos escuadrones que combatieron en los lagos Erie y Ontario durante la guerra anglo-estadounidense de 1812-1814. Los buques estadounidenses llevaban cañones largos, mientras que los británicos estaban armados principalmente con carronadas. Los estadounidenses maniobraban de manera que se mantenían justo fuera del alcance de las carronadas británicas, mientras sus propios cañones largos castigaban gravemente los cascos y la jarcia de sus adversarios. Como consecuencia de estos defectos, las carronadas apenas se utilizan en la actualidad. En la costa, los británicos las emplean de vez en cuando en los flancos de los bastiones y en casamatas, donde solo se trata de batir de flanco una corta extensión de foso, principalmente con fuego de metralla. La marina francesa dispone de una carronada con muñones (*carronade à tourillons*); pero en realidad se trata de una pieza pesada.