Carabina
— un arma de fuego de cañón corto, con la que está equipada la caballería. Para que la carabina pueda cargarse con facilidad montado a caballo, el cañón no debería medir más de 2 pies 6 pulgadas de largo, a no ser que se trate de un arma de retrocarga; y para poderse manejar fácilmente con una sola mano, su peso ha de ser menor que el de un fusil de infantería. También el calibre es, en la mayoría de los ejércitos, mucho más reducido que el de un arma de fuego de infantería. La carabina puede tener el cañón liso o rayado; en el primer caso, su efecto se situará muy por debajo del de un mosquete ordinario; en el segundo, lo superará en precisión a distancias moderadas. En el ejército británico, la caballería posee carabinas de cañón liso; en la caballería rusa, toda la caballería ligera lleva carabinas rayadas, mientras que los coraceros disponen de una cuarta parte de carabinas rayadas y el resto de cañón liso. También la artillería, en algunos ejércitos (particularmente el francés y el inglés), cuenta con carabinas; las británicas están construidas según el principio del nuevo fusil Enfield.

El fuego de carabina fue durante algún tiempo la forma principal del combate de caballería, pero ahora se emplea sobre todo en el servicio de avanzadas y en escaramuzas de caballería. En las obras de ciencia militar francesas, el término «carabine» designa siempre un fusil de infantería rayado, mientras que para la carabina de caballería se usa la palabra «mousqueton».