Karl Marx

Escrito hacia el 25 de marzo de 1857.

Del inglés.

["The Free Press" núm. 34, del 1 de abril de 1857]

La siguiente carta está tomada del «Pester Lloyd».

«Cuartel general circasiano, Tuapsé, 26 de febrero.

Recibirá usted esta carta por el vapor británico “Kangaroo”, la cual probablemente llevará a Europa la primera noticia de un acontecimiento que habrá de tener grandísima influencia en el destino futuro de los pueblos circasianos. Es sabido por usted que Mechmed Bey (Bangya), a quien estoy asignado, ha accedido a los deseos de los jefes y delegados de las tribus circasianas y ha asumido el puesto de comandante en jefe. El lunes 23 de febrero desembarcamos en Tuapsé, donde se halla nuestro cuartel general. Antes de nuestra partida, Mechmed Bey contrató a unos cientos de instructores militares prominentes para las distintas armas, que nos acompañaron hasta aquí. Mechmed Bey ha sido ya nombrado solemnemente comandante en jefe de las fuerzas circasianas. Los príncipes, nobles y diputados del pueblo han jurado sobre el Corán obedecerle, y una diputación de la Dieta circasiana ha hecho traer hoy la bandera del Profeta, que representa el símbolo del poder supremo. El entusiasmo fue muy grande cuando el nuevo comandante juró fidelidad al sagrado estandarte. (La bandera misma es verde. Sobre ella se ve una espada blanca con la media luna y la estrella.) La excitación es grande, y los circasianos están decididos a obtener su total independencia o a perecer en la lucha por ella. Se espera que para el mes de mayo habrá 150.000 hombres (?) en campaña. Mechmed Bey acaba de decirme: “¡Rusia no tardará en tener ocasión de convencerse por sí misma de que prevalece un espíritu nuevo. Conozco los materiales que se han puesto a mi disposición (Mechmed Bey estuvo con los circasianos durante la última guerra), y opino que un pueblo que, sin organización militar, ha podido resistir a su enemigo durante treinta años, si se le organiza debidamente, será capaz de alcanzar su total independencia! ¡Puede usted esperar, para la primavera próxima, algunas noticias importantes desde estas montañas. Le informaré de los acontecimientos tan temprano como lo permitan nuestros medios de transmisión de noticias!”»

Bangya era un jefe húngaro, primero adicto a Kossuth y luego a Szemere; estuvo emigrado en Inglaterra en 1851 y 1852, fue empleado como espía por los prusianos y por el gobierno francés y, naturalmente, ha de estar en connivencia con el amo común de ambos: Ahora va, bajo la protección de Inglaterra, a Circasia, donde ha de predominar un espíritu nuevo. El viejo espíritu estaba contra Rusia; el nuevo habría de estar a favor de Rusia: ¡Circasia ha de obtener una independencia que nunca ha perdido, y, para coronar la obra, se inventa un parlamento que aún está por crear!