Friedrich Engels

Bombardeo

Escrito hacia el 5 de octubre de 1857.

Del inglés.

["The New American Cyclopædia", tomo III]

Bombardeo: el cañoneo de una ciudad o fortaleza con bombas o granadas, a fin de incendiarla. Un bombardeo se efectúa ya sea de manera asistemática, cuando buques, baterías de campaña o un número relativamente reducido de baterías de asedio lanzan granadas sobre un lugar para intimidar a los habitantes y a la guarnición, induciéndolos a una rápida capitulación, así como para otros fines; o bien se efectúa de manera sistemática, constituyendo entonces uno de los métodos de preparación de un ataque a una plaza fortificada. El ataque mediante bombardeo sistemático fue introducido por vez primera por los prusianos en 1815, tras la batalla de Waterloo, durante el asedio de las fortalezas del norte de Francia. Dado que el ejército francés y los partidarios de Bonaparte se hallaban por entonces muy desalentados, y que el resto de la población anhelaba la paz, se creyó posible, en este caso, prescindir de las formalidades del viejo ataque metódico y ejecutar en su lugar un bombardeo breve e intenso, que provocaría incendios y explosiones de almacenes y privaría del descanso nocturno a todos los habitantes de la plaza. Con ello se esperaba forzar la capitulación en poco tiempo, ya fuera por la presión moral de los habitantes sobre el comandante, ya por la magnitud real de las destrucciones causadas, así como por el agotamiento de la guarnición. El ataque sistemático por fuego directo sobre las defensas se siguió aplicando, ciertamente, pero ahora se había convertido, en comparación con el fuego vertical y el cañoneo con obuses pesados, en un medio de segundo orden. En algunos casos bastó un bombardeo asistemático; en otros, en cambio, fue preciso pasar a un bombardeo sistemático; pero en ambos se alcanzó el objetivo. Hoy es una máxima en la teoría del asedio que tan importante es (cuando no más) destruir mediante el fuego vertical los recursos y

suscitar la inseguridad en el interior de una fortaleza, como destruir las obras de defensa exteriores por medio del cañoneo directo y el fuego de rebote. El mayor efecto lo tendrá un bombardeo sobre una fortaleza de mediano tamaño con numerosa población civil, ya que el efecto moral sobre estas gentes es uno de los medios para obligar al comandante a la capitulación. Para el bombardeo de una gran fortaleza se requieren ingentes cantidades de material. El mejor ejemplo de ello es el sitio de Sebastopol, en el que se precisaron masas de granadas hasta entonces inauditas. La misma guerra ofrece el mejor ejemplo de un bombardeo asistemático en el ataque a Sveaborg por las lanchas mortero anglo-francesas, en el que se lanzaron sobre la fortaleza más de 5.000 granadas y otros tantos proyectiles macizos.