Friedrich Engels

Batería

Escrito hacia el 28 de septiembre de 1857.

Del inglés.

["The New American Cyclopædia", Volumen II]

Batería. — En la artillería de campaña, este término designa un número de piezas, de 4 a 12, con los caballos, artilleros y pertrechos necesarios, que por lo común están destinadas a actuar conjuntamente. Los británicos y los franceses tienen 6 piezas por batería; los prusianos y los austríacos, 8; los rusos, 8 o 12. Las baterías de campaña se dividen en ligeras, pesadas y de obuses; en algunos países existen además baterías de montaña. Al describir una posición de batalla, la palabra batería se emplea también para designar el lugar donde se han emplazado las piezas. En la artillería de sitio, batería significa o bien una de las líneas de fortificación artillada, o bien, en especial, un número determinado de piezas emplazadas en una misma línea para atacar una fortaleza y cubiertas por un parapeto. La construcción de este parapeto y del emplazamiento de los cañones es lo que se entiende por levantar una batería. Si se las distingue por su perfil, hay baterías elevadas, semienterradas o enterradas; por su armamento, son baterías de cañones, de obuses o de morteros; si se las distingue por su protección, encontramos baterías con troneras, baterías a barbeta (sin troneras) y baterías acasamatadas (protegidas contra las bombas). Si se distinguen las baterías según el fin a que se las destina, existen las baterías de desmontaje, construidas para desmontar con fuego frontal las piezas de una de las líneas de la fortaleza; las baterías de rebote, que baten especialmente líneas aisladas de la muralla a lo largo, haciendo que los proyectiles y granadas peinen exactamente el parapeto, reboten a saltos bajos y golpeen repetidas veces a lo largo de la línea; las baterías de morteros sirven para bombardear el interior de los baluartes y de los edificios de las fortalezas; las baterías de brecha deben destruir los muros de escarpa del recinto fortificado; las contrabaterías, que se levantan sobre la corona de un glacis frente a los flancos, han de contener el fuego de flanco que podría batir el foso delante de la brecha. Las baterías de costa son fortificaciones establecidas en determinados puntos del litoral para combatir contra buques de guerra enemigos; son fijas, en cuyo caso se ejecutan normalmente en mampostería y a menudo con cañones acasamatados, dispuestos en varias filas, o bien consisten en terraplenes provisionales de tierra, que generalmente montan piezas que disparan a barbeta para tener un campo visual libre; en ambos casos suelen estar cerradas por la parte trasera para protegerse de un ataque repentino de tropas de desembarco.

Para construir una batería de terraplén, se replantean sus dimensiones principales y se extrae la tierra del foso situado delante o detrás del futuro parapeto. El talud exterior del parapeto no se reviste; en cambio, el talud interior y las golas o caras laterales de las troneras se revisten con haces de ramaje, cestos de mimbre, fajinas, barriles llenos de tierra, sacos terreros o tepes, para impedir el desprendimiento de la tierra allí donde exista una pendiente pronunciada. Entre el talud exterior del parapeto y el foso delantero se suele dejar una berma o escalón horizontal para reforzar el parapeto. En la parte interior de la batería se coloca, entre las troneras, una banqueta de altura suficiente para que un hombre, de pie sobre ella, pueda observar por encima del parapeto. Para proteger la batería contra el fuego de flanco se construye a menudo, en uno o en ambos flancos, un espaldón o muro de hombro que forma un ángulo obtuso con el parapeto de la batería. Cuando la batería puede ser batida de enfilada, se hacen necesarias travesas o espaldones entre las piezas. En las baterías a barbeta, esta protección se refuerza elevando las travesas unos pies por encima de la altura del parapeto; esta elevación del parapeto, practicada generalmente en ángulos salientes, lo corta hasta el borde exterior y recibe el nombre de bonete. Las piezas se montan sobre plataformas de tablones, traviesas u otras maderas, para garantizar su estabilidad. Las municiones se guardan, en parte, en nichos bajo el parapeto y, en parte, en excavaciones revestidas de vigas, a prueba de bombas y cubiertas de tierra. Para proteger a los artilleros del fuego de fusilería, las troneras se cierran a menudo mediante blindajes de fuertes tablones que se abren hacia ambos lados al sacar la pieza, o bien están provistos de una abertura para el paso de la boca del cañón. El fuego enemigo se neutraliza con blindajes de vigas apoyadas por un extremo contra el canto interior del parapeto, mientras el otro extremo desciende hacia el suelo. En las baterías de obuses, el piso de las troneras presenta una inclinación ascendente en lugar de descendente; en las baterías de morteros no hay troneras de ninguna clase, ya que la fuerte elevación asegura el vuelo del proyectil por encima del talud del parapeto. Para que el parapeto ofrezca verdadera protección contra el fuego de artillería pesada, debe tener un espesor mínimo de 17 o 18 pies; si el enemigo dispone de calibres muy gruesos y el suelo es malo, puede ser necesario un espesor de 24 pies. Una altura de 7 u 8 pies brinda protección suficiente. Entre pieza y pieza debe dejarse un espacio libre de 10 a 14 pies; si se requieren travesas, habrá que alargar el parapeto en consonancia.