Karl Marx

Bourrienne

Escrito el 22 de septiembre de 1857.

Del inglés.

["The New American Cyclopædia", Band III]

Bourrienne, Louis-Antoine Fauvelet de, secretario privado de Napoleón, nacido el 9 de julio de 1769 en Sens, fallecido en las cercanías de Caen el 7 de febrero de 1834. Ingresó en 1778 en la escuela militar de Brienne, donde fue condiscípulo de Napoleón durante unos seis años. De 1789 a 1792 pasó su tiempo como agregado en la embajada francesa en Viena, como estudiante de derecho internacional y de lenguas nórdicas en Leipzig y en la corte de Poniatowski en Varsovia. A su regreso a París reanudó sus relaciones íntimas con Napoleón, a la sazón un oficial pobre y sin amigos; pero el giro decisivo que tomaron los acontecimientos revolucionarios después del 20 de junio de 1792 lo indujo a marchar de nuevo a Alemania. En 1795, sin embargo, regresó a París y se encontró allí otra vez con Napoleón, quien lo trató con frialdad; mas habiéndose dirigido nuevamente a él hacia finales de 1796, fue llamado al cuartel general y de inmediato nombrado secretario privado de Napoleón. Después de la segunda campaña de Italia, Bourrienne recibió el título de consejero de Estado, fue alojado en las Tullerías y admitido en el círculo familiar del Primer Cónsul. En 1802, la casa bancaria Coulon, proveedora del ejército, de la que Bourrienne se había convertido secretamente en socio y a la que había procurado el lucrativo negocio del suministro de todo el equipo de la caballería, quebró con un déficit de tres millones; el jefe de la casa desapareció y Bourrienne fue trasladado a Hamburgo. En 1806 se le encargó supervisar la estricta aplicación del sistema continental de Napoleón en Hamburgo. Habiéndolo acusado de malversación el Senado de Hamburgo, del que había recibido dos millones de francos, y el zar Alejandro, a cuyo pariente, el duque de Mecklemburgo, había asimismo impuesto una multa, Napoleón envió una comisión para investigar su conducta y le ordenó restituir un millón de francos al tesoro imperial.

Así vivió, hombre caído en desgracia y arruinado, en París hasta la caída de Napoleón en 1814; entonces reapareció en escena, obtuvo que el gobierno provisional francés le devolviera su millón, fue nombrado por éste director general de Correos, luego destituido de ese cargo por Luis XVIII, pero nombrado por el mismo príncipe, ante los primeros rumores del regreso de Napoleón de Elba, prefecto de la policía de París, cargo que ocupó durante ocho días. Como Napoleón lo había excluido de la amnistía general en su decreto del 13 de marzo desde Lyon, siguió a Luis XVIII a Bélgica, desde donde fue enviado a Hamburgo y, a su regreso a París, nombrado consejero de Estado y más tarde ministro de Estado. Sus apuros económicos lo obligaron en 1828 a refugiarse en Bélgica, en una finca de campo de la duquesa de Brancas en Fontaine l'Evêque, no lejos de Charleroy. Allí escribió, con la ayuda del señor de Villemarest y otros, sus Memorias (10 volúmenes, en octavo), que aparecieron en París en 1829 y causaron gran revuelo. Murió en el manicomio.