Karl Marx

Blum

Escrito hacia el 22 de septiembre de 1857.

["The New American Cyclopædia", tomo III]

Blum, Robert, uno de los mártires de la revolución alemana, nacido el 10 de noviembre de 1807 en Colonia, ejecutado el 9 de noviembre de 1848 en Viena. Era hijo de un pobre oficial tonelero que murió en 1815, dejando tres hijos y una viuda en la miseria, la cual se casó en 1816 con un simple mozo de barco. Este segundo matrimonio resultó infeliz, y la penuria de la familia alcanzó su punto más alto durante la hambruna de 1816/1817. En 1819, el joven Robert, que pertenecía a la fe católica, obtuvo un empleo como monaguillo; luego fue aprendiz con un orfebre, después con un guarnicionero y, según la costumbre alemana, finalmente oficial ambulante, pero no pudo cumplir con las exigencias de su oficio y tuvo que regresar a Colonia tras una breve ausencia. Aquí encontró trabajo en una fábrica de faroles; su principal le tomó cariño y le hizo ascender a un puesto en el despacho. Blum hubo de acompañar a su patrono en sus viajes por los estados del sur de Alemania, y en los años 1829/1830 residió con él en Berlín. Durante este tiempo, se esforzó con diligencia por adquirir una especie de instrucción enciclopédica, aunque sin revelar una predilección especial ni un talento extraordinario por ciencia alguna en particular. Cuando en 1830 fue llamado al servicio militar, al que está obligado todo súbdito prusiano, se rompieron las relaciones con su protector. Licenciado del ejército tras seis semanas de servicio, encontró su puesto ocupado y regresó de nuevo a Colonia casi en la misma situación en que la había abandonado dos veces. Allí, la miseria de sus padres y su propio desamparo le indujeron a aceptar el puesto de sirviente del teatro que le ofreció el señor Ringelgardt, director del teatro de Colonia. Aunque su relación con la escena era de naturaleza subordinada, orientó su atención hacia la literatura dramática, y la excitación política que la Revolución francesa de Julio había provocado en toda la Prusia renana le permitió encontrar entrada en determinados círculos políticos y publicar poemas en periódicos locales.

En el año 1831, Ringelgardt, que entretanto se había trasladado a Leipzig, le confió a Blum el puesto de cajero y secretario del teatro de la ciudad de Leipzig; en este cargo permaneció hasta 1847. De 1831 a 1837 escribió colaboraciones para periódicos de familia de Leipzig, como el "Komet", la "Abend-Zeitung", etc., y publicó un "Lexicón de teatro", el "Amigo de la Constitución", un anuario político con el título de "Vorwärts", etc. Sus escritos llevan el sello de una cierta medianía casera y ramplona. Sus producciones posteriores estaban, además, malogradas por un exceso de mal gusto. Su carrera política comenzó en 1837, cuando, como portavoz de una delegación de ciudadanos de Leipzig, entregó un obsequio honorífico a dos diputados opositores <Todt y von Dieskau> de la Asamblea de los Estados Sajones. En 1840 fue cofundador y en 1841 presidente de la Sociedad Schiller, así como codirectivo de la Sociedad de Literatura Alemana. Sus contribuciones a las "Hojas Patrias Sajonas", una revista política, hicieron de él el periodista más popular de Sajonia y el blanco especial de la persecución por parte del gobierno. El llamado catolicismo alemán encontró en él un ferviente partidario. En 1845 fundó la comunidad católico-alemana en Leipzig y se convirtió en su guía espiritual. Cuando el 13 de agosto de 1845 una ingente multitud de ciudadanos armados y estudiantes se congregó ante el cuartel de tiradores de Leipzig y amenazó con asaltarlo para vengar el criminal ataque perpetrado la víspera por un batallón de tiradores, Blum, con su elocuencia popular, exhortó a las masas excitadas a no apartarse de los medios legales de resistencia, y se puso al frente de las negociaciones para obtener una satisfacción legal. Como recompensa a sus esfuerzos, el gobierno sajón reanudó sus persecuciones contra él, las cuales terminaron en 1848 con la supresión de las "Hojas Patrias".

Al estallar la Revolución de Febrero de 1848 se erigió en jefe del partido liberal de Sajonia, fundó la Sociedad Patriótica, que pronto contó con más de 40.000 miembros, y se mostró en general como un agitador infatigable. Enviado por la ciudad de Leipzig al Preparlamento, actuó allí como vicepresidente y contribuyó a preservar este cuerpo impidiendo la retirada en masa de la oposición. Después de la disolución del Preparlamento fue miembro de la comisión que él dejó tras de sí, y por último del Parlamento de Fráncfort, donde era el jefe de la oposición moderada. Su teoría política aspiraba a una Alemania con una república como cúspide, pero con los diversos reinos, ducados tradicionales, etc., como base, ya que, en su opinión, sólo estos últimos eran capaces de conservar intacto lo que él consideraba un rasgo particularmente atractivo de la sociedad alemana, a saber, el desarrollo independiente de sus diversos estamentos. Como orador era desenvuelto, bastante teatral y muy popular.

Cuando la noticia de la insurrección vienesa llegó a Fráncfort, Blum fue comisionado, junto con algunos otros miembros del Parlamento alemán, para llevar a Viena un mensaje de aprobación redactado por la oposición parlamentaria. Como portavoz de la delegación, entregó el mensaje al Concejo municipal de Viena el 17 de octubre de 1848. Después de haberse incorporado a las filas de las legiones estudiantiles y de haber mandado una barricada durante los combates, tras la toma de Viena por Windischgrätz se hallaba en tranquila conversación en un mesón cuando éste fue rodeado por soldados y él fue arrestado. Se le condujo ante un consejo de guerra y, como no se rebajó a renegar de ninguno de sus discursos ni de sus actos, fue condenado a muerte en la horca, pena que le fue conmutada por la de fusilamiento. La ejecución tuvo lugar al despuntar el día en la Brigittenau.