Karl Marx

["Neue Oder-Zeitung" Nr. 43 vom 26. Januar 1855]

Londres, 23 de enero. Las potencias occidentales han declarado que las negociaciones de Viena no deben interrumpir ni un solo momento sus operaciones bélicas. ¿Qué ventaja militar inmediata podría, pues, obtener Rusia mediante unas negociaciones fingidas? Esta pregunta, que plantea el "Sun", permite una respuesta muy positiva. El 6.º cuerpo de ejército y una parte del 5.º (rusos) formaban la guarnición original de Crimea. El 4.º cuerpo llegó unos días antes de la batalla de Balaklava; en este momento se encuentra el 3.er cuerpo en la península; la 8.ª división llegó a Bajchisarái el 18 de diciembre, y las divisiones 7.ª y 8.ª, junto con la 1.ª división de dragones, alrededor de 240 cañones y 4 regimientos de cosacos se han apostado en Perekop. La división de caballería ligera, perteneciente al 3.er cuerpo de ejército, ha sido adelantada hacia Eupatoria, a la que observa. De este modo, aproximadamente la mitad del ejército activo ruso (sin contar las reservas) se encuentra en Crimea, o de guarnición en Odesa, Jersón y Nikoláiev, y se dice que partes del 2.º cuerpo (Panjutin) marchan en su apoyo. Cuál sea la fuerza real de estas 12 divisiones de infantería y 6 de caballería tras las pérdidas de una campaña desafortunada y de marchas enormes, no es, naturalmente, posible determinarlo, ya que desconocemos si las pérdidas han sido compensadas con nuevos refuerzos. Pero, en cualquier caso, deben contar por lo menos con 100.000 hombres aptos para el servicio, sin contar los soldados, soldados de marina y marineros que pueda haber en Sebastopol. Esta gran concentración de tropas en Crimea, que absorbe al menos una cuarta parte de la fuerza armada total de Rusia, explica cuán importante es para el emperador Nicolás enredar a Austria en nuevas negociaciones hasta que hayan vuelto a llenarse las brechas causadas en su ejército de Volinia y Podolia por los últimos movimientos.

La publicación de los últimos despachos prusianos, austríacos y franceses se explota en vísperas de la sesión ordinaria del Parlamento exactamente igual que se hizo con el tratado del 2 de diciembre en vísperas de la sesión extraordinaria del Parlamento. Viene de perlas a los periódicos ministeriales responder a los ataques contra la dirección de la guerra inglesa con ataques contra la diplomacia prusiana. El "Globe" y el "Morning Chronicle", los dos órganos más ministeriales, adoptan el tono más violento en la polémica contra Prusia.

Un motín de bolas de nieve, que tuvo lugar aquí el domingo pasado, suministra una nueva prueba de cómo la insolente arrogancia del partido eclesiástico y su ley, introducida subrepticiamente a través del Parlamento para endurecer la observancia dominical, no hacen sino provocar en el pueblo inglés manifestaciones humorísticas exaltadas y petulantes. El domingo pasado, durante el oficio matutino, se congregó en Trafalgar Square, cerca de la iglesia de St. Martin, una multitud de unas 1.500 personas, que se divirtió bombardeando con bolas de nieve a ómnibus, coches de alquiler y peatones. El oficio religioso tuvo que interrumpirse por completo a causa del estrépito ante las puertas de la iglesia. En cuanto intervino la policía, se la convirtió en el principal blanco del ataque, y en pocos minutos una parte de los agentes se vieron incapaces de ver a derecha o izquierda, a causa de los montones de nieve que se acumulaban sobre sus hombros, sombreros, etc. Los soldados que querían dirigirse de la iglesia a sus cuarteles fueron obligados decididamente a la retirada y su flema inglesa se vio sometida a una dura prueba. Fue necesario enviar a unos 100 agentes extraordinarios al campo de lucha. Por fin, la policía hizo uso de sus porras, y se entabló el más violento combate. Cuatro cabecillas principales fueron capturados y arrastrados a la comisaría, a pesar de varios intentos en Chandos Street y Russell Street de liberarlos de manos de los guardianes del orden. Ayer comparecieron estos señores ante el magistrado de policía de Bow Street. Los inspectores eclesiásticos de St. Martin's comparecieron asimismo para prestar testimonio contra ellos. Cada uno de los héroes fue condenado a pagar 40 chelines o a 14 días de prisión, y con esto terminan los anales del motín de bolas de nieve. En todo caso, queda refutado con ello el príncipe de Ligne, quien en la época de la insurrección de los Países Bajos contra José II se negó a colaborar, por ser invierno y excluirse mutuamente la nieve y la sublevación.