Londres, 18 de junio. La publicación del discurso del príncipe Alberto y de la réplica de Palmerston estuvo acompañada de algunas circunstancias llamativas. Los discursos se pronunciaron en Trinity House el sábado 9 de junio. Los diarios mencionaron el lunes siguiente sólo de pasada el banquete anual de la cofradía de Trinity, sin detenerse en el brindis del príncipe Alberto. Sólo el miércoles 13 de junio, el *Daily News*, y el jueves 14 de junio, el *Times*, publicaron el brindis y el agradecimiento por el brindis. Ahora se descubre que la publicación fue una jugada de Lord Palmerston, quien, a costa de su real felicitador, piensa restaurar su propia popularidad. El príncipe Alberto comprueba ahora a sus propias expensas a dónde conduce la «abnegada confianza» en el noble vizconde, esa confianza que él recomendó al país con tanta insistencia. El siguiente extracto del *Reynolds Wochenblatt* puede mostrar cómo recibe el brindis del príncipe Alberto la mayoría de la prensa semanal. El periódico de Reynolds, dicho sea de paso, tiene una circulación de 2.496.256 ejemplares. Luego de una extensa crítica, dice entre otras cosas:

«El censor real afirma que cada debilidad, cada defecto, se denuncia y a menudo incluso se exagera con una especie de ¡*enfermiza satisfacción*! La paciencia del pueblo inglés es proverbial. Como Isacar, se lo puede comparar con un asno abrumado bajo dos cargas: la usura y el monopolio de la tierra; pero esta censura del príncipe consorte es el insulto más insolente y mortal que aun los ingleses mismos hayan tenido que soportar. ¡*Enfermiza satisfacción*! Es decir, el pueblo inglés sentiría una enfermiza satisfacción al contemplar los terribles sufrimientos a que la traición y la imbécil aristocracia han expuesto a nuestros heroicos soldados; ¡enfermiza satisfacción por haber sido embaucado por Austria; enfermiza satisfacción por el despilfarro de 40.000.000 de libras esterlinas y la pérdida de 40.000 de los más valientes guerreros; enfermiza satisfacción por haber provocado la desconfianza del aliado a quien pretendíamos ayudar y el desprecio del enemigo que deseábamos castigar! Pero la acusación no sólo es insolente e insultante, sino a la vez falsa y calumniosa en el más alto grado. Cualesquiera que sean los defectos del pueblo inglés, y el cielo sabe que son numerosos, no extrae *satisfacción* alguna de la miseria de sus soldados y marineros y de la ignominia que se ha acumulado sobre el carácter de la nación. Constituyen excepción, por supuesto, los alemanes principescos, los traidores aristocráticos y sus abominables y repugnantes parásitos... Sin embargo, estamos dispuestos a conceder que es muy difícil para un sibarita perezoso y carnoso, soldado de colchón de plumas, comprender algo de los sufrimientos y pruebas de los verdaderos soldados y marineros... En un punto, sin embargo, coincidimos con el guerrero real: el *constitucionalismo* es un enorme *sham* (engaño) — una forma de gobierno por completo torpe, chapucera, inadecuada y perjudicial. Pero el príncipe se equivoca en su premisa de que fuera del despotismo no hay otra alternativa. Le rogamos recordar que existe una cosa llamada republicanismo: una alternativa a la que esta nación puede posiblemente recurrir, y hacia cuya dirección, creemos, se inclina la corriente de la opinión pública, en lugar de hacia el despotismo irrestricto que el marcial príncipe anhela.»

Hasta aquí, *Reynolds [Weekly Newspaper]*.

La nueva ley para la *abolición del sello de periódicos* recibió el domingo pasado la sanción real y entrará en vigor el 30 de junio. Según ella, el sello de periódicos sólo será exigible para los ejemplares que hayan de enviarse *libremente* por correo. Entre los diarios londinenses, el *Morning Herald* es el único que ha anunciado que rebaja su precio de 5 a 4 peniques. Entre los semanarios, en cambio, un número ya mayor, como *Lloyd’s*, *Reynolds*, *People’s Paper*, etc., han anunciado una rebaja de 3 a 2 peniques. Un nuevo diario londinense, el *Courier and Telegraph*, en el formato del *Times*, se anuncia a 2 peniques. De *nuevos* semanarios a 2 peniques han aparecido hasta ahora en Londres: *The Pilot* (periódico católico); el *Illustrated Times* y el *Town and Country Paper* de Mr. Charles Knight. Por último, los señores Willet y Ledger han anunciado un periódico de a penique londinense semanal (1 penique). Pero más considerable es la revolución que la abolición del impuesto del timbre ha provocado en la prensa provincial. Sólo en Glasgow aparecerán 4 nuevos periódicos diarios de a penique. En Liverpool y Manchester, los periódicos que hasta ahora sólo aparecían semanal o bisemanalmente se transformarán en diarios a 3, 2 y 1 peniques. La emancipación de la prensa provincial respecto de Londres, la descentralización del periodismo, fue en realidad el propósito principal de la Escuela de Manchester en su tenaz y prolongada campaña contra el sello de periódicos.