Mi Alemania y el eslavismo.

I. Introducción histórica. La lucha milenaria entre eslavos y alemanes pugna por decidirse. La pretensión eslava de supremacía se nos acerca cada vez más, de modo cada vez más ineludible. 1812: primera aparición de los eslavos como potencia mundial, representada por Rusia. – 1814 y 15: inmediatamente se arroga una influencia desmedida (la fiabilidad de Prusia, causa principal). Santa Alianza, Congresos (Chateaubriand sobornado). La Revolución de Julio y Polonia pusieron una frontera a la Santa Alianza. 1848 remite a Rusia Hungría. La invasión, segunda gran entrada de Rusia en la política europea – directamente paneslavista. A continuación la Conferencia de Viena, directamente árbitro de Alemania. – Finalmente, N.° 3, la guerra actual que está a punto de convertirse en la guerra del Occidente europeo contra los eslavos.

Simultáneamente, movimiento paneslavista. Primero científico – Dobrowski, Schafarik. Luego poético: Kolär, ingenuamente nacional y elegíaco. Finalmente político, doble: I) directamente ruso: Gurowski; II) liberal fantástico: los checos, croatas, Bakunin, etc. – junto a esto, el popular movimiento greco-eslavo meridional.

Carácter principal de toda la historia: odio contra Alemania, fundación de un imperio mundial eslavo mediante el sojuzgamiento de Alemania. Alemania no ha de ser sojuzgada. Los franceses lo intentaron; 17 años de guerra produjeron 3 años de sometimiento. Y después de esto, Alemania estaba tan excitada que una octava parte de Alemania fue capaz de acoger y relevar en la frontera a los ejércitos rusos casi aniquilados y dar la decisión en la aniquilación de la monarquía universal francesa.

El partido extremo no es ni patriotero alemán ni democrático devorador de alemanes. Su concepción es esencialmente histórica, y específicamente histórico-materialista. Teóricamente, le da igual que el movimiento tenga su centro en Francia, Alemania o Inglaterra, que el desarrollo histórico derribe y triture a esta o aquella nación. Pero la teoría no le muestra en modo alguno que Alemania esté caduca y vaya al encuentro de ese destino. Prácticamente sabe que toda gran nación necesita una determinada extensión territorial para el desarrollo de sus fuerzas, y que toda preponderancia de una a costa de la otra perjudica al desarrollo general. Tenemos que desarrollarnos en Alemania o no hacerlo en absoluto. Alsacia, los griegos bajo el dominio romano maestros de escuela. Alemania necesita mucho ese terreno; desde hace 500 años se le ha quitado por un lado, por lo menos, tanto como realmente ha conquistado por el otro. A cambio de ello es un mal sustituto que se le aten añadidos extranjeros que lo apartan de sus propios intereses y lo enredan en querellas ajenas. Sin embargo, esa era la única manera de dar un campo a la energía activa nacional en la fragmentación.

Pregunta, pues: ¿Qué terreno necesita Alemania para su desarrollo? (cf. Grimm sobre los demás germanos*.)

* He aquí, pues, la cuestión de las fronteras. Francia, como en todo, bien redondeada, necesita incorporar poco de lo ajeno. Por eso Francia también ha llegado aproximadamente al límite de su territorio – la orilla izquierda del Rin no es un refuerzo, antes un debilitamiento, pese a razones estratégicas; aportaría de 6 a 7 millones de componentes germánicos. Italia igualmente claro: las colonias las pierde, ella misma se basta por completo. En cambio, Alemania tiene que remendar en todas sus fronteras. Al oeste, al norte, al sur, al fin y al cabo aún sencillo – ¡pero la confusión lingüística al este con los eslavos! Aquí es donde surge la dificultad, y donde a la vez se manifiesta el peligro para Alemania. Hablando con modestia, la frontera occidental del imperio eslavo va de Pomerania al Fichtelgebirge y de allí a Trieste. ½ de Alemania se disuelve en Panslavia, y los brandenburgueses y sajones vuelven a hablar lusaciano-sorabo y los silesios polaco, cuando no prefieran hablar directamente ruso.

Esta cuestión coincide con la de la unidad nacional, con la de los añadidos extranjeros y con la cuestión litigiosa entre alemanes y eslavos.

A esto se añade un punto que da a Alemania otro interés, especialmente en contraposición a los eslavos: Alemania entró activamente en el movimiento moderno en 1848 con plena conciencia. Toda nación se constituye mediante una revolución: América, Francia, Polonia 1794; 1848 ha constituido, aunque solo sea como postulado, a Alemania, Italia, Hungría. Desde 1848 se puede volver a abogar por Alemania y los alemanes, se tiene una posición como alemán frente al extranjero, no solo teórica, sino también política, que a pesar de diez restablecimientos de la Dieta Federal no puede ya ser destruida. Alsacianos 1849. La orilla izquierda del Rin es alemana gracias a 1848. Nuestro partido, siempre orgulloso frente al extranjero. Ninguna cobardía o autohumillación al estilo de Ruge, por muy dura que hayamos dicho la verdad a los alemanes mismos.

He aquí la diferencia esencial entre alemanes y eslavos. Mientras en Alemania la lucha por la unidad interior y el terreno de movimiento nacional coincide con la lucha de clases, de modo que el partido más decidido es también al mismo tiempo el más nacional, entre los eslavos ocurre lo contrario. Todas las manifestaciones reales del paneslavismo son hasta ahora reaccionarias. El congreso eslavo, confuso; un intento sin resultado. Los checos, desde que el movimiento en Austria se aclaró algo, reaccionarios, como los eslovacos, como los eslavos del sur, incluso la parte paneslavista de los polacos. Alemanes y magiares han sido vencidos en Austria. Los eslavos fueron estafados. De los representantes del zarismo a lo Gurowski, ni una palabra perdida.

En cambio, recientemente hay un paneslavismo ruso que ve en los eslavos al pueblo del futuro de manera totalmente directa y al llamado realizador de las teorías de Europa occidental: de hecho, el verdadero pueblo eslavo, los rusos y los serbios, ya lo tienen: en lugar de que los rusos aprendan de Occidente, debe Occidente aprender de los rusos. Esto es muy inocente, pero al lado corre la idea de que Occidente es viejo, desgastado, caduco, y el eslavismo es juvenil, fresco y vigoroso, de lo cual se sigue que el eslavismo conquistará Europa e, instalado en Constantinopla, su capital, introducirá el reino milenario de la comuna rusa y del artel.

Cómico es que el archirreaccionario Haxthausen sea el padre de esta historia. De él la aprendió Herzen, y a su patria rusa, y a ambos los copia B. Bauer, añadiéndoles chácharas político-teológicas y pedanterías, y pretendiendo que eso es «la crítica».

I. Antes de la cuestión de las fronteras viene la cuestión de la independencia. Reaccionarios alemanes que veneran en Rusia a su puerto protector y tiemblan ante el movimiento histórico, críticos malcontentos e incomprendidos que quieren distinguirse a toda costa de la masa, rusos y paneslavistas ambiciosos y vanidosos que envidian a los alemanes, a pesar de toda su fragmentación y neutralización recíproca, una influencia sobre la historia, y especialmente sobre los eslavos, que no puede ser eliminada, la plantean, y debe ser respondida. Así que, ante todo los rusos; si acertamos con ellos, será fácil hacer que los demás eslavos vuelvan a sus fronteras.

1. Orígenes; véase al viejo Schlözer, Haxthausen, la gallina aristocrático-burocrática que ha empollado los patos y ahora ve que «ot odnavo berega otstal i k drugomu ne pristal», mientras de esa Rusia de quietud imponente cree: «sizu u morja i zdu pogody», pero está convencida, sin embargo, de que Rusia no quiere conquistar nada más que su interior. Luego Herzen, que aparece en 1849 post Haxthausen, de quien aprende la misión socialista futura de Rusia y tornea la frase paneslavista de la vieja Europa y el joven eslavismo. Título y contenido de las obras de Herzen: Desde la otra orilla, luego toda la cuestión del futuro de Europa planteada de manera idéntica a Haxthausen, así como la del futuro de Rusia, de los griegos, etc. Además, en su descripción de la comuna rusa y del artel, nada nuevo; puro Haxthausen. / ¡Descarado: A Herzen no le creéis, a Haxthausen tenéis que creerle!!! / Sólo añade la frase democrático-social y el giro: ¡¿acaso tendrá Rusia que pasar por todos los estados burgueses?! – Finalmente B. Bauer: la crítica consiste en que como un reaccionario y un presunto revolucionario dicen ambos lo mismo de Rusia, entonces es verdad, y yo copio a ambos y añado como confirmación mi malcontento con Francia, platitudes sobre el imperialismo y diversas malicias contra los no nombrados amigos de la luz y otros teólogos alemanes, inclusive el Papa. Al mismo tiempo, coincido con el señor Ledru-Rollin en la decadencia de Inglaterra. –

2. Gospodin Herzen.

a. Para valorar al Sr. Herzen y ahorrarse falsas representaciones, un excurso sobre la educación rusa, «la más políglota y la menos religiosa, y su carácter de universalidad» (Linton, p. 33), y sobre la literatura rusa: «una literatura de hombres de mundo, con cierta elegancia de buena compañía, una nobleza de imágenes que distinguen la conversación de las personas bien educadas. ¡El elemento grosero y vulgar que a veces se encuentra en la literatura alemana no ha penetrado nunca en los libros rusos!» (p. 56, Idées). – En primer lugar. Educación. Véase Pushkin, que es decisivo ya que Oneguin, por un lado, es el ruso normal (el otro es Lenski, el estudiante de Gotinga). Blistat' es lo principal.

Así pues, Blistatj: facilidad idiomática. El ruso no conversa, aplica hábilmente frases aprendidas de memoria; incluso el tono ampuloso y retumbante sin ninguna declamación evidencia lo mecánico. Eso no impide, naturalmente, los gazapos lingüísticos y la fanfarronería. Luego la universalidad que nada sabe. Alumnos del gymnasium de Petersburgo que no han comprendido los primeros rudimentos de la primera ciencia. ¡Siempre ucilisj ponemnogo, cemu nibudj i kak nibudj! Toda la nobleza rusa es así. El impresionar es lo principal. Parangón: Bradford, habitada por puros commis voyageurs. Quien se deja impresionar está perdido. De ahí el diletantismo en todas las cosas, que llega hasta el ateísmo y el comunismo, y con eso fanfarronea en Europa, pero en Rusia lo considera todo como un juego, un placer teórico. Como el individuo, la nación. Solo impresionar a Europa. Detrás, la mala conciencia de la barbarie interior; cf. Custine.

Ejemplo en el Sr. Herzen: lo que se oculta tras el blistatj es pura ignorancia, gazapos, desvergüenza fanfarrona y plagios de Haxthausen.

b. Los escritos paneslavistas revolucionarios del Sr. Herzen.

Alemania y lo eslavo

a. Europa vieja – Rusia joven. Ya se ha demostrado más arriba cómo la «vieja» Europa surgió del miedo de Haxthausen. Ahora hay que entrar en ello. Lo ridículo de hablar de una Rusia joven, cuando todo es estable desde hace x años. Joven es la Rusia meridional y Siberia, y precisamente por la industria occidental y la demanda de cereales. Que se fije en Lancashire, en vez de dejarse encerrar por la niebla, etc., en Primrose Hill. Petersburgo y Liverpool tienen la misma edad; es más, Petersburgo es más vieja y forzada, Liverpool ha crecido por sí misma. Manchester, etc., où tout sent la chaux bien autrement qu’en Russie, donde se construye con madera. Francia, desde 1789, es considerablemente más joven que Rusia desde 1700; incluso Alemania desde 1848. La frase acerca del envejecimiento de los pueblos procede aún de la vieja época oriental que duró hasta los germanos, en que siempre una nación ejercía el dominio mundial. Desde los germanos eso es distinto: Estados unos al lado de otros, sobre todo desde 1500, el mundo se ha hecho demasiado grande para dejarse dominar así. Los eslavos quite welcome si quieren desarrollarse a nuestro lado, pero sus locas pretensiones serán ya écrasées; contra algo así todo el Occidente es solidario, especialmente cuando actúan de manera reaccionaria como hasta ahora. Y puesto que, en el mejor de los casos, solo pueden representar su propia causa, no tienen nada que hacer entre nosotros. – La industria ha puesto fin al envejecimiento de los pueblos. Los viejos pueblos sucumbían por sus condiciones de producción, que estaban completamente agotadas; las condiciones de producción modernas contienen en sí mismas su propio desarrollo, que tiene que ser peleado a fondo, pero sin lucha no hay nada, tampoco para los rusos, y ellos mismos tienen que estar siempre ot odnova berega otstatj. – Precisamente las peripecias a las que estamos expuestos, y que se hacen mayores y más frecuentes a medida que el terreno se amplía, demuestran la vitalidad y lozanía de Europa. Cuanto más grande y universal es la crisis

tanto más frecuentes son los intentos. Pero todos están vinculados por las bases materiales comunes y la correspondiente conciencia común. En Rusia, estabilidad muerta, interrumpida por insurrecciones campesinas inconscientes e inútiles, que en todas partes son las mismas pero que nunca se unen.

ß. La comunidad rusa. Aquí respondemos a Haxthausen, que sabe más que Herzen. Haxthausen tiene razón: el complemento de la democracia comunal es el zarismo. Compárese todo el Oriente, sin propiedad del suelo, sin eslabón intermedio entre la comunidad y el Estado. Aquí los germanos y los pandschabs, la constitución de la marca como progreso orgánico. Declarar algo semejante como comunismo, solo puede hacerlo Haxthausen, y solo puede creerlo Herzen, el ignoramus. – El artel, la prolongación de la comunidad por vía industrial. La participación en la ganancia no está todavía nada clara.

y. La posición de Herzen respecto al zarismo, el «alemán». Directamente enlazado con ß.

6. El Imperio paneslavista del señor Herzen. Constantinopla como capital. Exponer aquí la posición conquistadora, sobre todo contra los alemanes. Su filosofía de la historia.

3. El poder de Rusia. La guerra turca del 28/29. La guerra polaca del 31. La guerra del 53/55. El poder militar contra Alemania. Inatacabilidad reducida por la población densificada. La violencia de Alemania precisamente contra Rusia.

II. Los demás eslavos o la cuestión de las fronteras. – Naciones declinantes
1. Eslavos meridionales – Turquía – Istria – Carantanos.
2. Checos y eslovacos.
3. Polacos.

III. Conclusión: Los apéndices extranjeros, Lombardía; Hungría, Galitzia. El interés alemán en el Danubio, la desgracia de Alemania. Los húngaros tienen que salvaguardar nuestro interés, nos serán realmente necesarios cuando sean libres. La Confederación danubiana valaca. – Alboroto de los eslavos entre sí a pesar del paneslavismo. Iglesia griega e iglesia romana: solución pacífica imposible entre polacos y pequeños rusos y rusos blancos.