La influencia de Drouyn de Lhuys –

Estado de la milicia

["Neue Oder-Zeitung" nº 163 del 7 de abril de 1855]

Londres, 3 de abril. Nos escriben de París:

«En el _Corps Législatif_ bonapartista <Cuerpo Legislativo> se produjo una escena que no ha llegado a la prensa inglesa. Durante el debate sobre la ley de reemplazos, _Granier de Cassagnac_ saltó ―después del discurso de _Montalembert_― y, en su furia, parloteó lo que no debía. Cuando esta ley entre en vigor, dijo, el ejército será lo que debe ser, adicto al orden y al emperador, y jamás volveremos a ver el vergonzoso espectáculo de soldados que invierten los fusiles (_soldats à baïonnettes renversées_). Este final de un discurso en el que se predicaba abiertamente el jenízarismo como ideal del ejército provocó, incluso en _esta_ asamblea, un fuerte murmullo, y Granier tuvo que sentarse. Otro legislativo saltó y fustigó a Granier. El escándalo fue tan grande que hasta Morny tuvo que pedir a Cassagnac» (Guizot, como es sabido, lo llamaba cuando aún redactaba su hojilla parroquial, el _Globe_: _le roi des drôles_ <el rey de los taimados>) «que se explicara. Granier hizo _reparación formal_ con la mayor pusilanimidad y él mismo instó a que este incidente se pasara en silencio en el _Moniteur_. La sesión fue tan tormentosa como en los más bellos días de la Cámara de Diputados de Luis Felipe.»

«El público británico ―dice el _Morning Chronicle_ de hoy― ha llegado a la conclusión de que el señor Drouyn de Lhuys ha viajado a Viena para actuar como una especie de soplo al oído o batidor de alas sobre Lord John Russell, cuyo comportamiento hasta ahora no ha satisfecho ni a sus propios compatriotas ni a nuestros aliados. El noble lord es célebre por sus raptos y desplantes de patriotismo y liberalismo, por su extremado espíritu público mientras está en la oposición o necesita hacer capital político, y por su desfallecimiento tan pronto pasa la necesidad inmediata. Algo de esto parece haberle acontecido en la presente ocasión, y el pueblo empieza a murmurar... Desde que el señor Drouyn de Lhuys se encuentra en Londres, se nota en los círculos elevados un tono más decidido. Incluso ha trascendido que su misión ha tenido el éxito de que las aspiraciones pacíficas de Lord John Russell han quedado oficialmente frustradas, y que _nuestro hombre de energía_ (Palmerston) ha dado a regañadientes su consentimiento a un ultimátum que Rusia probablemente rechazará con desprecio.»

El ejército inglés ha desaparecido, y la milicia inglesa está en vías de desaparecer. La milicia, creada bajo Lord Derby por el acta del Parlamento de 1852, no debía legalmente, en circunstancias ordinarias, ser convocada por más de 28 días al año. Sin embargo, en caso de guerra de invasión o de otra causa grave y apremiante, podía ser incorporada al servicio permanente. En cambio, por el acta del Parlamento de 1854, todos los alistados después del 12 de mayo de 1854 estaban obligados a servir mientras durase la guerra. Se planteó entonces la cuestión de cuáles eran las obligaciones de los alistados bajo el acta de 1852. Los letrados de la Corona declararon que consideraban a esta categoría igualmente obligada al servicio permanente durante la guerra. Lord Panmure, contradiciendo esta decisión jurídica, dictó hace unas semanas una disposición por la cual todos los alistados antes del acta de 1854 pueden retirarse, aunque reciben una prima de 1 libra esterlina si se reinscriben por cinco años. Como en la actualidad la prima para los reclutas que ingresan en el ejército regular por dos años asciende a 7 libras esterlinas en la infantería y a 10 libras esterlinas en la caballería, la prima de solo 1 libra por un servicio de cinco años en la milicia era el medio más infalible para disolver a esta última. Lord Palmerston, que ha titubeado casi un año en convocar a la milicia, parece querer librarse de ella cuanto antes. En consecuencia, nos enteramos de que en las dos últimas semanas un regimiento de milicia tras otro ha perdido de 2/3 a 5/8 de su tropa. Así, en el primer regimiento de la milicia de Somerset han causado baja 414 hombres de 500; en la milicia de North Durham, 770 de 800; en la milicia de Leicester, 340 de 460; en la artillería de Suffolk, 90 de 130, etcétera.