Karl Marx

El informe financiero oficial

["Neue Oder-Zeitung" Nr. 467 vom 6. Oktober 1855]

Londres, 2 de octubre. El informe financiero oficial sobre los ingresos del Estado correspondientes al año, semestre y trimestre pasados (según las innovaciones de Gladstone, el año financiero inglés termina tanto para gastos como para ingresos el 30 de septiembre) lo tenemos ahora ante nosotros. Prueba, por una parte, la elasticidad de los recursos ingleses; por otra, que el cálculo de probabilidades no es el fuerte <la fuerza> de los hacendistas ingleses. El superávit neto es de 8.344.781 libras esterlinas respecto al año financiero anterior, de 2.929.699 libras esterlinas respecto al semestre anterior y de 1.924.124 libras esterlinas respecto al trimestre anterior. El significado de estas cifras se modifica al considerar, por un lado, los aumentos de impuestos efectuados bajo Gladstone y Lewis y, por otro, la desproporción entre los aumentos de impuestos calculados y los realizados. Esto se manifiesta de manera incontrovertible tan pronto como entramos en los detalles. En las aduanas encontramos un incremento de 1.290.787 libras esterlinas para el año, de 608.444 libras esterlinas para el semestre y de 364.423 libras esterlinas para el trimestre. Esto es totalmente atribuible a los nuevos impuestos sobre el té, el azúcar y el café. Se necesita el optimismo burgués del “Daily News” para inferir de esta premisa estadística un aumento del bienestar en el seno de las clases trabajadoras. Como es sabido, Gladstone suspendió las reducciones de impuestos sobre el té y el azúcar que la Cámara de los Comunes había decretado a propuesta suya en 1854. Su sucesor Lewis añadió 3 chelines por quintal sobre el azúcar, lo que según su estimación debía producir 1.200.000 libras esterlinas de impuestos; 3 peniques por libra de té, lo que según su cálculo debía añadir a la aduana 750.000 libras esterlinas; y, finalmente, 1 penique por libra de café, lo que debía equivaler a un superávit financiero de 150.000 libras esterlinas. Pero el incremento total de la aduana en el último trimestre es sólo de 364.423 libras esterlinas, es decir, ni siquiera la mitad de la suma adicional que se esperaba únicamente del aumento del impuesto sobre el azúcar. De las listas de impuestos deducimos que el consumo de café ha disminuido en casi un 2 por ciento con respecto a 1853. Los ingresos aduaneros por vino y tabaco han caído considerablemente.

El impuesto de consumos pasa en Inglaterra por ser el barómetro del “confort” de las clases populares bajas. Aquí encontramos, en el mejor trimestre, un déficit de 266.006 libras esterlinas. Y ello a pesar de que el nuevo impuesto de Sir G[eorge] C[ornewall] Lewis sobre las bebidas destiladas en Escocia e Irlanda estaba en plena vigencia. Calculaba obtener de su impuesto adicional un incremento de 1.000.000 de libras esterlinas. En lugar de ello, ha perdido 266.006 libras esterlinas en el trimestre. En lo que respecta al impuesto del timbre, se registra un incremento de 100.472 libras esterlinas en el año, pero una disminución de 48.402 libras esterlinas en el semestre y de 103.344 libras esterlinas en el último trimestre. Esto es tanto más llamativo cuanto se considera que el impuesto sobre sucesiones, recién introducido por Gladstone, se halla en plena operación. En la renta de correos, que pertenece a esta categoría (ingresos del timbre), encontramos un déficit de 206.819 libras esterlinas en el año, de 175.976 libras esterlinas en el semestre y de 81.243 libras esterlinas en el último trimestre. El impuesto sobre la propiedad territorial muestra un aumento de 6.484.147 libras esterlinas para el año, 2.195.124 libras esterlinas para el semestre y 1.993.590 libras esterlinas para el trimestre. Pero no hay que olvidar que Gladstone duplicó la tasa impositiva anterior, esperando de ello un aumento de 6 1/2 millones de libras esterlinas, mientras que Sir G. C. Lewis impuso además un nuevo impuesto adicional de 2 peniques por libra esterlina, del que esperaba un nuevo aumento impositivo de 4.000.000 de libras esterlinas. Así pues, también en los ingresos por propiedad territorial, el aumento de la recaudación no ha correspondido en modo alguno al aumento del impuesto.

Aquí se ocupan continuamente de los chanchullos y del probable futuro del Crédit Foncier, del Crédit Mobilier y de otras criaturas bonapartistas de banca o de bancarrota. A este propósito, se puede recordar que Émile Péreire y otros jefes de estos institutos son de origen sansimonianos. Estos señores siempre esperaron la salvación del mundo de los *bancos*, quizás también de la *bancarrota*. En todo caso, ellos han encontrado en ello su *propia* salvación. El sansimonismo, en la medida en que se hace abstracción de las grandes ideas generales del maestro, se ha realizado bajo Bonaparte en su única forma posible. ¡Qué más se quiere! Péreire es el principal embaucador financiero de Bonaparte, y el señor Michel Chevalier es uno de los principales redactores, es el principal economista del “Journal des Débats”. Habent sua fata libelli. <Los libros tienen sus destinos.> Pero también las grandes ideas tienen sus “fata” <“destinos”>.