Friedrich Engels

La campaña de Crimea

["Neue Oder-Zeitung" Nº 221 del 14 de mayo de 1855]

Londres, 11 de mayo. La impaciencia del ejército francés ha forzado a Canrobert a revelar el plan de operaciones de los aliados. Los 25.000 hombres del ejército de reserva deben ser transportados a Crimea; otros 30.000-40.000 hombres —franceses y piamonteses— seguirán. Tan pronto como llegue el ejército de reserva, los franceses avanzarán al campo, cruzarán el Chernaya, atacarán a los rusos dondequiera que los encuentren, buscarán establecer comunicación con las tropas de Omer Pachá en algún punto cercano al Alma y al Kacha, y luego actuarán según las circunstancias. Entretanto, los vapores de las flotas atacarán Kaffa y Kerch y, si logran apoderarse de ellas, mantendrán esas posiciones como posibles pivotes o puntos de apoyo para el ejército activo en campaña. En realidad, éste es el único plan posible para que los aliados lleven la campaña de Crimea a una conclusión exitosa. Pero una acción de este tipo en campo abierto exige una superioridad considerable de fuerzas por parte de los aliados. Sin ella, no pueden esperar obtener una ventaja decisiva sobre el ejército ruso de observación. ¿Cuál es, entonces, el balance de fuerzas en este momento?

Los franceses tienen en Crimea 9 divisiones de infantería y 1 brigada de caballería (Cazadores de África <caballería ligera destinada al servicio en Argelia>). A 7.000 hombres por división, esto da una infantería de 63.000 hombres, más 1.500 de caballería. Los ingleses tienen 5 divisiones de infantería de un máximo de 6.000 hombres cada una y 1 división de caballería de 2.000 hombres. Además, se encuentra allí una división de infantería turca de unos 6.000 hombres. Agréguese el ejército de reserva francés, del que no pueden llevarse a Crimea más de 20.000 bayonetas, incluidos los 4.000 piamonteses desembarcados el 3 de mayo, para la fecha fijada por Canrobert para la apertura de la campaña. Las fuerzas totales de los aliados ante Sebastopol arrojan entonces el siguiente resultado:

Infantería francesa: 83.000, caballería: 1.500
Infantería inglesa: 30.000, caballería: 2.000
Infantería turca: 6.000
Total: Infantería: 119.000, Caballería: 3.500

La composición del ejército de reserva francés en Constantinopla es poco conocida. Por tanto, no sabemos si en este momento puede llevarse a Crimea alguna caballería nueva. El incremento máximo de caballería con que podrán iniciar la campaña será de 2.000 hombres, con lo que su caballería total ascendería a 5.500. Para proseguir el asedio, se necesitan al menos tantas tropas como las empleadas actualmente en esta tarea, es decir, 46.000 hombres (4 divisiones francesas de 7.000 hombres cada una y tres inglesas de 6.000). A éstas se suman los marineros, las tropas encargadas de la vigilancia de Balaclava y de la línea de fortificaciones hasta Inkerman, que al mismo tiempo constituyen una reserva para el cuerpo de asedio. Calculadas por lo bajo, ascienden a 12.000 hombres, incluidos los 6.000 turcos arriba mencionados. Estimando los marineros y soldados de marina en 4.000, hay que restar 54.000 hombres del total de 119.000, de modo que quedan disponibles para operaciones de campaña 65.000 hombres de infantería y 5.500 de caballería, en total algo más de 70.000 hombres. Además, hay que tener en cuenta: el cuerpo de Omer Pachá en Eupatoria, aproximadamente 35.000 hombres de infantería y 3.000 o 4.000 de caballería. De éstos, 15.000 deben permanecer como guarnición de la plaza, de modo que Omer Pachá probablemente saldría a campaña con 20.000 hombres de infantería y 4.000 de caballería, en total 24.000.

Total, por tanto, de las fuerzas aliadas para operaciones de campaña en dos cuerpos separados:
Infantería  Caballería  Total
Ejército ante Sebastopol  65.000     5.500       70.500
Ejército ante Eupatoria   20.000     4.000       24.000
                          85.000     9.500       94.500

Si tomamos el cálculo más bajo que los propios rusos hacen de sus fuerzas actuales en Crimea, obtenemos 120.000 hombres de infantería y 20.000 de caballería. De éstos hay que restar 50.000 para la defensa de Sebastopol, a saber, 26.000 para el lado sur y 24.000 para el fuerte norte y el campamento atrincherado. Quedan disponibles para el campo 70.000 de infantería y 20.000 de caballería. Es imposible determinar, siquiera aproximadamente, el número de la artillería de campaña. Sin embargo, la dificultad de los aliados para procurarse caballos y la gran proporción en que los cañones acompañan a todo ejército ruso apenas permiten dudar de que los rusos serán superiores en artillería a sus adversarios. Igualmente clara es la superioridad de los rusos en caballería. En cuanto a la infantería, los aliados, unidos, son superiores a los rusos en ese aspecto, pero cada uno de sus dos cuerpos de operaciones, por separado, es más débil. Sin embargo, la mayor ventaja de los rusos es su posición. Apostados en el triángulo entre el Alma, Sebastopol y Simferópol, mantienen en el norte, frente a Omer Pachá, la posición atrincherada en aquel río, defendible con 15.000 hombres de infantería en el frente, mientras que un movimiento de flanco de la caballería rusa amenaza con cortar a los turcos de Eupatoria. Por tanto, aunque Omer Pachá mismo avanzase hasta el Alma, nunca estaría en condiciones de cruzarlo antes de que los anglo-franceses hubieran arrojado a los rusos sobre Simferópol y los hubieran forzado así a abandonar el Alma. En ese caso podría efectuarse una unión de ambos cuerpos. El avance del ejército anglo-francés es, por consiguiente, la condición fundamental de todo éxito. Pero este avance de los aliados difícilmente puede tener lugar más que por el camino hacia la granja de Mackenzie. El camino a lo largo de aquí hacia el Alma y Simferópol está defendido por una doble línea de atrincheramientos, la primera sobre la cadena de colinas que domina el Chernaya, la segunda en el lado norte de una barranca que desciende desde la cadena rocosa cercana a la granja de Mackenzie hasta la cabecera de la bahía de Sebastopol. Esta segunda y principal línea de defensa, de sólo unas dos millas inglesas de extensión, se dice que está muy fuertemente atrincherada, y aquí será donde los aliados deberán librar la primera acción decisiva, una acción que decidirá si quedarán atrapados, bloqueados en el Quersoneso Heracleótico, o si penetrarán en el interior del país. Resulta ventajoso para los rusos el estrecho frente en que los aliados han de operar aquí. Si los rusos fueran batidos aquí y tomada su posición, no les quedaría más remedio que retirarse al Belbek y mantener esta línea frente a los aliados, mientras un cuerpo destacado en el Alma mantuviera en jaque a los turcos. Incluso derrotados aquí, su superioridad en caballería y los malos medios de transporte, que no permiten a los aliados vivir a una mayor distancia de la costa, les permitirían retirarse fuera del alcance de los aliados. Su línea de retirada se situaría en la prolongación de su ala izquierda, lo que ciertamente es una posición muy desventajosa. Sin embargo, es probable que los rusos intenten desde el principio mantener ocupados a los aliados en el Chernaya, mientras lanzan su fuerza principal sobre Omer Pachá, para envolverlo y aplastarlo con la caballería, y luego volverse con toda su fuerza contra los anglo-franceses.