Karl Marx

[Declaración del gabinete prusiano – Planes de Napoleón – La política de Prusia]

Escrito el 17 de febrero de 1854.

Del inglés.

[*New-York Daily Tribune* núm. 4022 del 9 de marzo de 1854, artículo de fondo]

Hemos recibido de una fuente extraordinariamente fidedigna de Londres la siguiente noticia, que, de confirmarse, sería de la mayor importancia y que ha aparecido en los periódicos europeos solo en parte, y además en forma unilateral y desfigurada:

I. El 3 de febrero fue enviada a París y Londres la siguiente declaración del gabinete prusiano:

«1. Dado que las declaraciones del conde Orlow no dejan lugar a duda alguna de que cualquier ulterior intento de mediación ante el gabinete de San Petersburgo sería vano, Prusia retira por la presente su mediación, para la cual no existe ya motivo alguno.

2. Habiendo tropezado con un rechazo absoluto las propuestas formales y vinculantes de neutralidad del conde Orlow, que le fue comunicado en una nota, Prusia está decidida, aun sin la cooperación de Austria, a observar por su parte la más estricta neutralidad, a la que, tan pronto como se presenten las circunstancias adecuadas, sabrá dar peso mediante un armamento proporcionado.

3. El que Prusia solicite, conjuntamente con Austria, un armamento general de la Confederación Alemana depende de la conducta de las potencias marítimas hacia Alemania.»

II. Luis Napoleón ha enviado a Turín a un plenipotenciario (el señor Brenier) con el siguiente mensaje para el rey de Piamonte (Víctor Manuel II.) y el señor Cavour: A su debido tiempo, deberán estallar movimientos insurreccionales en Parma, Piacenza, Guastalla y Módena. Cerdeña deberá ocupar entonces aquellos territorios, cuyos príncipes actualmente gobernantes habrán de ser expulsados. Napoleón garantiza al rey la unión de los tres primeros ducados y tal vez también de Módena con Cerdeña; a cambio de estos territorios, el condado de Saboya deberá ser cedido a Francia. Se puede afirmar que Inglaterra se ha mostrado prácticamente de acuerdo con este plan, aunque a disgusto y con el corazón apesadumbrado. A continuación, el señor Brenier prosiguió su viaje por Italia hasta llegar a Nápoles, donde su llegada causó una «impresión sumamente penosa». Tiene el encargo de preparar un levantamiento italiano, pues Napoleón está seriamente convencido de que él es el hombre capaz no solo de prender fuego a Italia, sino también de trazar exactamente la línea que la llama no debe rebasar. Propone concentrar los siguientes ejércitos:

1. 100.000 hombres en la frontera de Saboya

2. 60.000 hombres en Metz.

3. 80.000 hombres en Estrasburgo.

III. Prusia no tiene nada que objetar a la concentración de un ejército francés de 100.000 hombres en la frontera de Saboya, pero considera la concentración de un ejército en Metz y de un segundo en Estrasburgo como una amenaza directamente dirigida contra ella. Ya ve a Baden, Hesse, Wurtemberg, etc., en plena insurrección, y a varios cientos de miles de campesinos del sur de Alemania marchando hacia sus propias fronteras. Por consiguiente, ha protestado contra estas dos medidas, y a esta eventualidad se refiere también el apartado 3 de la declaración prusiana. En cualquier caso, Prusia movilizará su ejército hacia finales de marzo o quizás incluso antes. Según las circunstancias, proyecta llamar a filas de 200.000 a 300.000 hombres. Sin embargo, si Napoleón persistiera en su decisión de estacionar los dos ejércitos en Metz y Estrasburgo, el gobierno prusiano ya ha decidido incrementar su ejército a 500.000 hombres. En el gabinete de Berlín, donde el rey y la mayoría de sus ministros han tomado partido por la facción rusa y solo Manteuffel, apoyado por el príncipe de Prusia, ha impuesto la declaración de neutralidad (Manteuffel propuso originalmente una alianza formal con Inglaterra), reinan, según se dice, el temor y la confusión. Existe ya un acuerdo formal del gabinete (en el original alemán: «formeller Kabinettsbeschluß») según el cual, en determinadas circunstancias, todos los demócratas más conocidos de la monarquía y, sobre todo, de la Prusia renana, deberán ser arrestados en una sola noche y transportados a las fortalezas orientales para impedirles favorecer los planes subversivos de Napoleón (en el original alemán: «Umsturzpläne Napoleons» (!!)) o, en general, provocar movimientos populares. Se tiene la intención de proceder de inmediato a esta medida en cuanto estallen disturbios italianos o tan pronto como Napoleón concentre los dos ejércitos en Metz y Estrasburgo. Esta resolución, según se nos asegura, ha sido adoptada por unanimidad, aunque no se determinaron todas las eventualidades en las que el gabinete podría considerar oportuno pasar a ejecutarla.