ESCRITOS SOBRE ESPAÑA fue seguido por las tropas de otros lugares. Ahora bien, sabemos por Chateaubriand, embajador francés en el Congreso de Verona, que Rusia incitó a España a emprender la expedición a Suramérica y obligó a Francia a emprender la expedición contra España. Sabemos, por otro lado, por el mensaje del presidente de Estados Unidos, que Rusia le prometió impedir la expedición contra Suramérica. No hace falta, pues, más que un poco de entendimiento para deducir la autoría de la insurrección de la isla de León. Pero añadiré otro ejemplo del vivo interés de Rusia por las conmociones de la Península española. En su Historia política de la España moderna, Barcelona, 1849, el señor de Marliani, para probar que Rusia no tenía motivos para oponerse al movimiento constitucional español, afirma lo siguiente: « ••• asoman soldados españoles jurando la Constitución [de 1812] sobre el Neva, y recobrando sus banderas de las manos imperiales(...}. Napoleón, en su expedición descomunal de Rusia, se había llevado consigo parte de los prisioneros españoles que se hallaban en Francia; se les alistó en una legión particular; y con el descalabro del ejército francés se pasaron al campamento ruso. Alejandro agasajó y aun galanteó a los soldados españoles, pues los acuarteló en Peterhof, sitio imperial, a donde la emperatriz solía ir a visitarlos. El embajador de España en Rusia(...) quiso juramentar las tropas a la Constitución, y Alejandro dispuso que fuera el acto solemnísimo; fue la formación sobre el Neva helado y se clamó el juramento ante la corte toda, tremolando las banderas bordadas por la misma emperatriz. Se apellidó el Cuerpo Imperial Alejandro; costeando el erario su equipo nuevo, y embarcándolo en Cronstadt para España. Aquel cuerpo, atenido a su juramento sobre el Neva, zanjó la cuestión a favor de la Constitución misma, alzándose en Ocaña para su restablecimiento en marzo de 1820>>24• Rusia intriga en la Península a través de Inglaterra, a la vez que denuncia a ésta ante Francia. Así, leemos en la Nueva Gaceta Prusiana25 que Inglaterra ha provocado la revolución española a espaldas de Francia. ¿Qué interés tiene Rusia en fomentar conmociones en España? Crear división en el Oeste, provocar disensiones entre Francia e Inglaterra y, finalmente, seducir a Francia para que intervenga. Ya nos dice la prensa anglo-rusa que los revolucionarios franceses de junio26 24. Texro tomado de Manuel Marliani, Historia política de la Est~aña moderna. Barcelona, Imprenta de D. Antonio Bergnes, Barcelona, 1849. Las omisiones del original las indico con (...).Los añadidos de Marx, entre !J.

25. Neue Preussische Zeitung.

26. Marx se refiere al levantamiento revolucionario de junio de 1848, en París. ARTiCULOS DE MARX Y ENGELS construyeron las barricadas de Madrid. Lo mismo se dijo a Carlos X en el Congreso de Verona: «El precedente establecido por el ejército español ha sido seguido por Portugal, se ha propagado a Nápoles, extendido al Piamonte y mostrado en todas partes el peligroso ejemplo de ejércitos entrometiéndose en medidas de reforma y dictando leyes a su país por la fuerza de las armas. Inmediatamente después de la insurrección ocurrida en Piamonte, tuvieron lugar movimientos encaminados al mismo fin en Francia (Lyon y otros lugares). Se produjo la conspiración de Berton en La Rochelle, en la que tomaron parte 25 soldados del regimiento 45. La España revolucionaria trasplantó a Francia sus horribles elementos de discordia, y ambas aunaron sus movimientos democráticos contra el sistema monárquico» 27• ¿Decimos acaso que la revolución española la han hecho losanglo-rusos? De ninguna manera. Rusia sólo apoya movimientos facciosos cuando sabe que una crisis revolucionaria está al caer. Pero el movimiento popular real que comienza entonces resulta ser tan opuesto a las intrigas de Rusia como a la opresora actuación de su gobierno. Es lo que sucedió en Valaquia en 1848. Es lo que sucede en España en 1854.

La pérfida conducta de Inglaterra es puesta de manifiesto en toda su amplitud por la conducta de su embajador en Madrid, Lord Howden. Antes de salir de Inglaterra para volver a su puesto, reunió a los poseedores de valores españoles y les encareció que exigieran al gobierno el pago de sus títulos y que, en caso de que éste se negara, declararan que no darían ningún crédito a los comerciantes españoles. De esta forma ocasionó dificultades al nuevo gobierno. En cuanto llegó a Madrid, aportó dinero para las víctimas caídas en las barricadas. De esta forma provoca ovaciones del pueblo español.

The Times acusa al Sr. Soulé de haber provocado la insurrección de Madrid en interés de la actual administración americana. Desde luego, el Sr. Soulé no ha escrito los artículos del The Times contra Isabel 11, ni el partido favorable a la anexión de Cuba ha sacado ningún beneficio de la revolución. Con respecto a esta cuestión es indicativo el nombramiento del general de la Concha como capitán general de la isla de Cuba, ya que fue uno de los padrinos del duque de Alba en su duelo con el hijo del señor Soulé. Sería un error suponer que los liberales españoles comparten de alguna manera los puntos de vista del liberal inglés señor Cobden en relación con el abandono de las colonias. Uno de los grandes objetivos de la 27. Marx roma esre texto de The crisis of Spain, London, 1823, pp. 59-60 y 70. Véase MEGA 1/U, p. 926.

ESCRITOS SOBRE ESPAÑA Constitución de 1812 era conservar el dominio sobre las colonias españolas introduciendo en el nuevo código un sistema unificado de representación. En 1811 los españoles prepararon incluso un gran ejército, compuesto de varios regimientos de Galicia, única provincia de España no ocupada entonces por los franceses, con el fin de combinar su política suramericana con la coerción. El principio casi más importante de aquella constitución era no abandonar ninguna colonia perteneciente a España, y los revolucionarios de hoy comparten la misma opinión.

Ninguna revolución ha ofrecido jamás un espectáculo más escandaloso en la conducta de sus hombres públicos que esta revolución emprendida en interés de la «moralidad>>. La coalición de viejos partidos que forman el actual gobierno de España (los partidarios de Espartero y los partidarios de Narváez) de nada se ha ocupado tanto como de repartirse destinos, empleos, sueldos, títulos y condecoraciones. Dulce y Echagüe han llegado a Madrid, y Serrano ha pedido permiso para venir, con el fin de asegurar su parte respectiva en el despojo. Hay una gran disputa entre moderados y progresistas. Los primeros son acusados de haber nombrado a todos los generales, y los últimos, de haber nombrado a todos los jefes políticos28• Para apaciguar los recelos de la «chusma••, Pucheta, el torero, ha sido ascendido de director de los mataderos a director de la policía. Hasta El Clamor Público, periódico sumamente moderado, manifiesta sus sentimientos de desilusión. «La conducta de los generales y jefes habría sido más digna si hubieran renunciado al ascenso, dando un noble ejemplo de desinterés y comportándose, por su parte, conforme a los principios de moralidad proclamados por la revolución»29• La desvergüenza en el reparto de los despojos se acentúa en la distribución de los puestos de embajador. No hablo del nombramiento del Sr. Olózaga para París, a pesar de que, siendo el embajador de Espartero en la misma corte el año 1843, conspiró con Luis Felipe, Cristina y Narváez; ni del nombramiento para Viena de Alejandro Mon, el ministro de Hacienda de Narváez en 1844; ni del de Ríos Rosas para Lisboa y de Pastor Díaz para Turín, ambos moderados de muy mediocre capacidad. Hablo del nombramiento de González Bravo para la embajada de Constantinopla. Es la encarnación de la corrupción española. En 1840 publicó El Guirigay, especie de Punch30 de Madrid, en el que realizó los más furibundos ataques contra Cristina. Tres años después, su afán por un cargo lo transformó en un moderado 28. Gobernadores.

29. Texto tomado de l.'lndépendence Beige, Bruselas, 10 de agosto de 1854, p. 3, col. 2. Véase MEGA 1113, p. 927.

30. Punch, or The London Charivari. Semanario humorístico creado en 1841. ARTÍCULOS DE MARX Y ENGELS vocinglero. Narváez, que necesitaba un instrumento dócil, lo utilizó como primer ministro de España y luego, en cuanto pudo prescindir de él, le dio un puntapié. En el intervalo, Bravo nombró ministro de Hacienda a un tal Carrasco, el cual saqueó el tesoro español. Nombró subsecretario del tesoro a su padre, un hombre que había sido expulsado de su cargo de subalterno en el ministerio de Hacienda por malversación de fondos; y convirtió a su cuñado, alabardero del teatro Príncipe, en paje de la reina. Cuando se le reprochaba su apostasía y su corrupción, respondía: <<¿No es ridículo ser siempre el mismo?». Este hombre es el embajador elegido de la revolución de la moralidad. Resulta algo refrescante, en contraste con las infamias oficiales que manchan el movimiento español, oír que el pueblo ha obligado al menos a esos individuos a poner a Cristina a disposición de las Cortes y a aceptar la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, sin Senado, y, en consecuencia, sin estar sujeta ni a la ley electoral de 1837, ni a la de 1845. El gobierno no se ha atrevido todavía a dictar una ley electoral propia, mientras el pueblo se manifiesta unánimemente en favor del sufragio universal. En Madrid, las elecciones para la Milicia Nacional han sido ganadas sólo por exaltados.

En las provincias reina una completa anarquía, constituyéndose juntas que operan en todas partes, mientras cada una da órdenes en interés de su localidad: una decreta la abolición del monopolio de tabaco, otra el impuesto sobre la sal. Los contrabandistas actúan a gran escala y con la mayor eficacia, siendo como son la única fuerza jamás desorganizada en España. En Barcelona los soldados tienen choques ora entre sí, ora con los obreros. Esta situación anárquica de las provincias representa una gran ventaja para la causa de la revolución, ya que impide que sea confiscada en la capital. La prensa de Madrid se compone en estos momentos de los periódicos siguientes: España, Novedades, La Nación, La fpoca, H Clamor Público, El Diario Español, El Tribuno, La Esperanza, La Iberia, El Católico, El Miliciano, La Independencia, El Guardia Nacional, El Esparterista, La Unión, La Europa, El Espectador, El Liberal, El Eco de la Revolución. El Heraldo, Boletín del Pueblo y El Mensajero han dejado de existir.

KARLMARX {Traducido del inglés, según texto de MEGA 1113, pp. 398-402} ESCRITOS SOBRE ESPAÑA REVOLUCIÓN EN ESPAÑA New York Daily Tribune Núm. 4.174, 4 de septiembre de 1854 De nuestro propio corresponsal Londres viernes, 21 de agosto de 1854 Los editoriales de Assamblée Natiouale, The Times y Joumal des Débats prueban que ni el partido ruso puro, ni el partido ruso-Coburgo, ni el partido Constitucional, están satisfechos con la marcha de la revolución española. De esto puede colegirse que queda alguna posibilidad para España, a pesar de que las apariencias indiquen lo contrario.

El día 8 del corriente una delegación del Club de la Unión visitó a Espartero para darle un mensaje en el que se pedía la adopción del sufragio universal. Peticiones encaminadas al mismo efecto se amontonaron. De ahí que en el consejo de ministros tuviese lugar un largo y animado debate. Pero los partidarios del sufragio universal, al igual que los partidarios de la ley electoral de 1845, han sido derrotados. La Gaceta de Madrid publica un decreto convocando a Cortes el 8 de noviembre, precedido de un preámbulo dirigido a la reina. Las elecciones se regirán por la ley de 1837, con leves modificaciones. Las Cortes serán una asamblea constituyente, quedando suprimidas las funciones legislativas del senado. Se han conservado dos disposiciones de la ley de 1845, a saber, el modo de constituir mesas31 (mesas que reciben los votos y hacen públicos los resultados) y el número de diputados; por cada 35.000 almas se elige un diputado. La asamblea se compondrá, pues, de 420 a 430 miembros. Según una circular de Santa Cruz, el ministro del Interior, los electores tienen que estar registrados el 6 de septiembre. Una vez comprobada la lista por las diputaciones provinciales, las listas electorales quedarán cerradas el 12 de septiembre. Las elecciones se celebrarán el 3 de octubre en las localidades principales de los distritos electorales. El escrutinio tendrá lugar el 16 de octubre en la capital de cada provincia. En caso de elecciones conflictivas, la nueva celebración requerida deberá estar concluida el 30 de O(.'tUbre. El preámbulo establece explícitamente que «las Cortes de 1854, igual que las de 1837, conservarán la monarquía; constituirán un nuevo lazo entre el trono y la nación, cosas que no pueden ser cuestionadas o discutidas». En otras palabras, el gobierno prohíbe la discu31. Marx emplea la palabra castellana •mesa.~·.