Friedrich Engels

Escrito el 21 de diciembre de 1854.
Del inglés.

[«New-York Daily Tribune» núm. 4281 del 8 de enero de 1855, editorial]

Es notable que la prensa inglesa, que durante los últimos seis meses no se ha ocupado de otra cosa que de la posición de Austria, no haya proporcionado ni una sola vez ninguna información fidedigna sobre la efectiva fuerza militar que Austria, en el momento en que le plazca determinar la línea de su política, puede arrojar en la balanza. Los diarios londinenses están divididos acerca de si es preferible una alianza con Austria o una ruptura abierta con ella. Pero estos periódicos, que representan la opinión pública de una nación que se jacta de ser la nación más práctica del mundo, no se han rebajado ni una sola vez a penetrar en aquellos detalles y datos estadísticos que constituyen la base de toda medida emprendida razonablemente, no sólo en el comercio y la economía política, sino también en la política nacional. La prensa británica parece, en verdad, estar dirigida por señores que en su ámbito son tan ignorantes como aquellos oficiales británicos que ya creen cumplir todo su deber al comprar una patente de oficial. En un periódico se dice que la alianza con Austria debe concertarse a toda costa y en todas las circunstancias, porque Austria representa un enorme poderío militar. En otro se declara que una alianza con Austria es completamente inútil, pues necesita todas sus fuerzas para mantener a raya a Hungría, Polonia e Italia. Pero cómo es la efectiva fuerza militar de Austria, jamás ha preocupado ni a unos ni a otros.

El ejército austríaco, hasta entonces organizado según un sistema pesado y anticuado, fue completamente reformado en 1849. Tanto las derrotas en Hungría como las victorias en Italia contribuyeron a ello en igual medida. La administración fue liberada de viejos obstáculos tradicionales. El ejército de este país, en cuya capital acababa de ser sofocada una revolución y en cuyas provincias una guerra civil, fue puesto en pie de guerra regular. La división del ejército en brigadas, divisiones y cuerpos permanentes, tal como existió bajo Napoleón y existe actualmente en el ejército activo ruso, fue introducida con éxito. Los 77 regimientos de infantería, además de los cazadores, y los 40 regimientos de caballería, que durante la campaña italiana y húngara habían sido tan dispersados que no sólo batallones del mismo regimiento, sino también compañías del mismo batallón se hallaban al mismo tiempo parte en Hungría y parte en Italia, fueron ahora de nuevo reunidos y formados de manera que se impidiera un desorden semejante y se asegurara el curso regular de la administración regimental. Conforme a este nuevo plan, el ejército austríaco está dividido en cuatro ejércitos, compuestos de doce cuerpos de ejército y dos cuerpos de caballería. Cada ejército no sólo posee las tres armas, sino que dispone también de un estado mayor administrativo completamente autónomo y del material necesario para asegurar su pronta disponibilidad operativa. El primer ejército —los cuerpos de ejército 1, 2 y 9— se halla de ordinario en las provincias alemanas del Imperio; el segundo ejército —los cuerpos 5, 6, 7 y 8 y el 2.º cuerpo de caballería— y el tercer ejército —los cuerpos 10, 11 y 12 y el 1.º cuerpo de caballería— se hallan de ordinario en las provincias húngaras y eslavas; mientras que el cuarto ejército, que sólo consta del 4.º cuerpo de ejército, está en Italia.

Cada cuerpo de ejército consta de dos a tres divisiones de infantería, una o dos brigadas de caballería, cuatro baterías de reserva de artillería y los destacamentos necesarios de pontoneros, el comisariado de transportes y el personal sanitario. Un cuerpo de caballería consta de dos divisiones, equivalentes a cuatro brigadas u ocho regimientos de caballería, con un número apropiado de baterías ligeras. Una división de infantería consta de dos brigadas de cinco batallones, cada una con una batería de artillería de a pie y de dos a cuatro escuadrones de caballería.

El conjunto del ejército consta, pues, como hemos expuesto más arriba, de setenta y siete regimientos de infantería, además de los cazadores, cuarenta regimientos de caballería y catorce regimientos de artillería de campaña, aparte de la artillería de fortaleza, los zapadores, los minadores, etc. La infantería consta de sesenta y dos regimientos de línea, catorce regimientos y un batallón de infantería de la Frontera Militar, así como un regimiento y veinticinco batallones de cazadores. Un regimiento de línea se compone de cinco batallones activos y uno de depósito, o sea, de veintiocho compañías activas y cuatro de depósito. La compañía activa tiene una fuerza de doscientos veinte hombres, la compañía de depósito de ciento treinta. Un regimiento de línea debe contar, por consiguiente, con sus cinco batallones activos, 5.964 hombres; esto da para 62 regimientos, incluida la reserva, 369.800 hombres. La infantería de la Frontera, que cuenta catorce regimientos, tiene dos batallones activos y un batallón de reserva por regimiento, equivalentes a doce compañías activas y cuatro de reserva. La compañía activa tiene una fuerza de 242 hombres, incluidos 22 cazadores. Un regimiento de la Frontera cuenta, por tanto, 3.850 hombres, y los catorce regimientos juntos suman 55.200 hombres. La fuerza de los cazadores o jäger asciende a un regimiento de siete batallones, equivalentes a 32 compañías incluida la reserva, y 25 batallones, equivalentes a 125 compañías incluida la reserva; como cada compañía tiene 202 hombres, los cazadores suman en total 32.500 hombres. La fuerza total asciende, pues, a 470.000 hombres.

La caballería austriaca consta de 16 regimientos de caballería pesada (8 de coraceros y 8 de dragones) y 24 regimientos de caballería ligera (12 de húsares y 12 de ulanos). En la caballería, las diferentes nacionalidades de que se compone Austria están empleadas, de manera muy apropiada, según sus aptitudes específicas. Los coraceros y dragones son casi exclusivamente alemanes y bohemios; los húsares son todos húngaros y los ulanos, todos polacos. En la infantería difícilmente podría haberse mantenido con algún provecho una subdivisión semejante. En general, los alemanes y los húngaros forman los batallones de élite de granaderos, mientras que los tiroleses (alemanes e italianos) y los estirios son en su mayoría cazadores; la gran mayoría de la infantería de la Frontera se compone de croatas y serbios, unos y otros igualmente aptos para las tareas de la infantería ligera.

La caballería pesada cuenta con seis escuadrones activos y uno de depósito por regimiento, de 194 hombres el escuadrón. La caballería ligera tiene ocho escuadrones activos y uno de depósito por regimiento, a razón de 227 hombres por escuadrón. La fuerza total de la caballería activa asciende a 62.500 hombres sin la reserva y 67.000 con la reserva.

La artillería se compone de 12 regimientos de campaña, un regimiento de costa y un regimiento de cohetes. Los austríacos carecen de artillería a caballo. En su llamada artillería de caballería, los sirvientes de las piezas son transportados en los carruajes. Cada regimiento de campaña tiene cuatro baterías de caballería (de a seis libras) y siete baterías de artillería de a pie (cuatro de a seis libras y tres de a doce), además de las compañías de reserva. Cada batería tiene ocho piezas. El regimiento de costa no tiene baterías permanentes, sino que se halla dividido únicamente en batallones y compañías y se emplea como guarnición de las fortificaciones costeras. El regimiento de lanzacohetes tiene 18 baterías de ocho tubos cada una. Toda la artillería austriaca dispone, pues, de 1.056 piezas y 144 tubos de cohetes. La artillería cuenta además con ocho batallones de artillería de guarnición, con aproximadamente 10.400 hombres, y con destacamentos técnicos de 4.500 hombres. Las tropas de zapadores suman alrededor de 16.700 hombres.

Además de estas tropas activas y las de reserva y guarnición, Austria posee cuerpos especiales formados para servicios especiales, los cuales, aunque no están disponibles como combatientes activos, impiden sin embargo una disminución de la fuerza activa a causa de destacamentos de soldados que muy a menudo reducen batallones a compañías y regimientos de caballería a escuadrones. Existen tres batallones sanitarios, tropas de transportes y, para cada cuerpo de ejército, un destacamento de caballería para el servicio de ordenanzas. Esta última institución ha sido introducida también ahora en el ejército inglés con la formación del cuerpo de estado mayor montado. El conjunto del ejército austriaco comprende en total alrededor de 476.000 hombres de tropas activas y 1.140 piezas de artillería; con la reserva, las tropas técnicas, el estado mayor, las tropas de guarnición y de policía (gendarmes) asciende aproximadamente a 620.000 hombres.

El soldado austriaco sirve ocho años y permanece otros dos años en la reserva. Gracias a esta disposición, siempre hay una reserva disponible que, en caso de guerra, puede ser llamada con una fuerza de aproximadamente 120.000 hombres. En la Frontera Militar, todo fronterizo debe servir desde los 20 hasta los 50 años. Con ello, la fuerza activa de la infantería de la Frontera puede aumentarse de 55.000 hombres hasta 150.000 o 200.000. En 1849 había al menos 150.000 de ellos bajo las armas. Pero en aquel tiempo la Frontera Militar estaba tan despojada de tropas que todo el trabajo agrícola hubo de ser realizado por las mujeres.

De estos datos, de cuya exactitud podemos responder, se desprende que a Austria le es posible, sobre la base de su organización militar, entrar inmediatamente en campaña con una fuerza armada de 600.000 hombres, de los cuales al menos 300.000 pueden ser concentrados en cualquier punto; al mismo tiempo puede ser llamada a filas una reserva de aproximadamente 200.000 viejos soldados, sin ninguna leva especial y sin perjuicio particular para las fuerzas productivas del país.

El ejército ruso está organizado de tal modo que puede llenar sus filas con un número aún mucho mayor de hombres. La población de Rusia asciende a 60.000.000, la de Austria a 40.000.000; sin embargo, hemos visto que Austria, con el mero llamamiento de la reserva, puede aumentar su ejército a más de 800.000 hombres, mientras que Rusia, para alcanzar la misma cifra, se ha visto obligada no sólo a llamar a su reserva, sino también a reclutar nuevas tropas en una cuantía que corresponde a un llamamiento regular de cuatro reemplazos.