ARTICULOS DE MARX Y ENGELS do, publicado por el Messager de Bayonne, y el tercero, una información delcorresponsal en Macrid de L'Indépendance Beige, testigo ocular de los hechos. El primer informe mencionado. que puede encontrarse en todos los periódicos de Londres, es fácil de rechazar: el general Lara declara, por un lado, que atacó a los insurrectos y, por otro, que éstos le atacaron;que hizo prisioneros en un lugar y los perdió en otro; que proclamó la victoria y volvió a Madrid; en fin, que dejó a los insurrectos dueños del terreno, pero que lo cubrió de muertos del «enemigo», mientras pretende que él no tuvo más que treinta heridos.

Lo que sigue es la versión del Messa;•er de Bayonne. El 30 de junio, a las cuatro de la mañana, el general Quesada salió de Madrid al mando de dos brigadas, con el fin de atacar a las tropas rebeldes. La acción duró sólo poco tiempo, siendo el general Quesada enérgicamente rechazado. El general Bláser, ministro de Guerra, después de concentrar toda la guarnición de Madrid --que, dicho sea de paso, consta de unos 7.000 u 8.000 hombres-, hizo, a su vez, una sortie2 , a las siete de la carde. Inmediatamente comenzó un combate que se prolongó casi ininterrumpidamente hasta la noche. La infantería, amenazada por la numerosa caballería de los insurrectos, formó en cuadros. El coronel Garrigó, al mando de algunos escuadrones, cargó sobre uno de esos cuadros con tal fuerza, que lo rompió, pero fue recibido por el fuego de una batería carilUflada, de cinco piezas, cuya metralla dispersó sus escuadrones. El coronel Garrigó cayó en manos de las tropas de la reina, pero el general O'Donnell rehizo sus escuadrones sin perder un momento y se lanzó tan enérgicamente sobre la infantería, que rompió las filas de ésta, liberó al coronel Garrigó y se apoderó de las cinco piezas de artillería. Tras sufrir este revés, las tropas de la reina se retiraron hacia Madrid, a donde llegaron a las ocho de la tarde. Uno de los generales, Mesina, resultó herido levemente. Hubo gran número de muertos y heridos por ambos lados en las mortíferas escaramuzas. Vamos ahora al informe de la lndépendance Beige, fechado en Madrid el 1 de julio, que parece ser el más fiable: «Las Ventas del Espíritu Santo y Vicálvaro han sido escenario de un combate mortífero, en el cual las tropas de la reina han sido repelidas a este lado de la Fonda de la Alegría. Tres cuadros sucesivamente formados en diferentes puntos se disolvieron espontáneamente por orden del ministro de la Guerra. Un cuarto cuadro se formó detrás del Retiro. Diez escuadrones de insurrectos, mandados personalmente por los generales O'Donnell y Dulce, lo atacaron por el centro (?), mientras diversas guerrillas lo hacían por el 2. Salida.

ESCRITOS SOBRE ESPAÑA flanco (?). !Es difícil saber lo que este corresponsal entiende por ataques por el «centro» y por el «flanco» en un cuadrop. Por dos veces, los insurrectos llegaron a luchar a corta distancia contra la artillería, pero fueron rechazados por la metralla que llovía sobre ellos. Está claro que los insurrectos pretendían apoderarse de algunas piezas de artillería colocadas en cada uno de los ángulos del cuadro. Como entretanto se hizo de noche, las tropas del gobierno se retiraron escalonadamente hacia la Puerta de Alcalá, donde un escuadrón de caballería que había permanecido fiel al gobierno fue sorprendido de repente por un destacamento de lanceros insurrectos, ocultos tras la Plaza de Toros. En medio de la confusión producida por este ataque inesperado, los insurrectos capturaron cuatro piezas de artillería que habían quedado atrás. Las bajas fueron aproximadamente iguales por ambas partes. La caballería insurrecta sufrió mucho por la metralla, pero sus lanzas casi exterminaron al regimiento Reina Gobernadora y a la guardia montada. Las últimas noticias informan que los insurrectos han recibido refuerzos de Toledo y Valladolid. Circula incluso el rumor de que el general Narváez es esperado hoy en Vallecas, donde será recibido por los generales Dulce, O'Donnell, Ros de Olano y Armero. Se han abierto trincheras en la puerta de Atocha. Multitud de curiosos se apiñan en la estación ferroviaria, desde la cual se pueden ver los puestos avanzados del general O'Donnell. Pero todas las puertas de Madrid están severamente vigiladas.

»Tres de la tarde del mismo día. Los insurrectos, con fuerzas considerables, ocupan la plaza de Vallecas, a tres millas inglesas de Madrid. El gobierno espera para hoy tropas de pro.vincias, especialmente el Batallón del Rey. Pero, si hemos de dar crédito a la más reciente información, esa fuerza se ha unido a los insurrectos. >>Cuatro de la tarde. En este momento casi toda la guarnición sale de Madrid en dirección a Vallecas, al encuentro de los insurrectos, que muestran la mayor seguridad. Los comercios están cerrados. La guardia del Retiro y, en general, de todos los edificios del gobierno ha sido armada apresuradamente. Oigo en este momento que algunas compañías de la guarnición se pasaron ayer a los insurrectos. La guarnición de Madrid está bajo el mando de los generales Campuzano, del que se dijo erróneamente que se había sumado a los rebeldes, Vista Hermosa y Bláser, ministro de la Guerra. Hasta el momento, ningún refuerzo ha acudido en ayuda del gobierno, pero se dice que el cuarto regimiento de línea y el prime3. El texto entre corchetes es un intercalado de Marx, igual que las interrogaciones entre paréntesis, a la información de L'lndépendance Beige de! 6 de julio de 1854. MEGA I/13 pp. 875-876 reproduce el texto original francés tomado por Marx del periódico liberal de Bruselas. ARTÍCULOS DE"I\ARX' ENGELS ro de caballería han salido de Valladolid y se dirigen a Madrid a marchas forzadas. Lo mismo se dice respecto de la guarnición de Burgos, bajoel mando del general Turón. Por último, el general Rivero ha salido de Zaragoza con imponentes fuerzas. En consecuencia, hay que esperar nuevos encuentros sangrientos». Hasta el día 6 del corriente no han llegado periódicos o cartas de Madrid. El Moniteur contiene en solitario este lacónico despacho, fechado en Madrid el 4 de julio: «Sigue reinando la tranquilidad en Madrid y en provincias>>, Un despacho privado afirma que los insurrectos se hallan en Aranjuez. Si la batalla prevista para el primero del corriente por el corresponsal de L 'Indépendance Beige hubiese sido una victoria del gobierno, no faltarían cartas, ni periódicos, ni boletines. A pesar de haber sido proclamado el estado de sitio en Madrid, El Clamor Público, La Nación, El Diario, España y La Época han reaparecido sin previo aviso al gobierno cuyo fiscal4 le ha informado de este triste hecho. Entre las personas arrestadas en Madrid se menciona a los señores Antonio Guillermo Moreno y José Manuel Collado, banqueros. Se ha dado orden de arresto contra Sijora Sevillano, marqués de Fuentes de Duero, amigo personal del mariscal Narváez. Los señores Mon y Pida! han sido sometidos a survéillance5• Sería prematuro dar forma a una opinión sobre el carácter general de esta insurrección. Puedo decir, sin embargo, que no parece proceder del partido progresista, ya que el general San Miguel, su soldado, sigue quieto en Madrid. Al contrario, de todos los informes parece desprenderse que Narváez está en el fondo de la rebelión y que la reina Cristina, cuya influencia ha disminuido mucho últimamente, a causa del favorito de la reina, conde de San Luis, no es enteramente ajena a ella.

Acaso no haya otro país, salvo Turquía, tan poco conocido y erróneamente juzgado por Europa como España. Los innumerables pronunciamientos locales y rebeliones militares han acostumbrado a Europa a considerar España como un país equiparable a la Roma imperial en la era de los pretorianos. Esto es un error tan superficial como el cometido en el caso de Turquía por quienes dieron por extinguida la vida de la nación basándose en que su historia oficial, a lo largo del último siglo, se había reducido a revoluciones de palacio y a émeutes6 de jenízaros7• El secreto de esta falacia reside en 4. Marx usa esta palabra en el original.

S. Vigilancia.

6. Motines.

7. Entre los turcos, casta militar surgida, inicialmente, entre hijos de cristianos convertidos al islamismo. Su papel en las conspiraciones palaciegas les hizo odiosos hasta su disolución por Mahmud 11, en 1826.

ESCRITOS SOBRE ESPAÑA el simple hecho de que los historiadores, en lugar de considerar los recursos y la fuerza de esos pueblos en su organización provincial y local, han bebido en la fuente de sus almanaques de corte. Los movimientos de lo que solemos llamar el Estado han afectado tan poco al pueblo español, que éste ha dejado muy gustosamente ese restringido dominio a las alternantes pasiones y mezquinas intrigas de favoritos, soldados, aventureros y unos cuantos hombres llamados estadistas. Y pocos motivos ha tenido el pueblo de arrepentirse de su indiferencia. El carácter de la moderna historia de España merece ser apreciado de modo muy distinto del que lo ha sido hasta ahora. Aprovecharé una oportunidad para tratar este asunto en una de mis próximas cartas. Lo más que puedo advertir aquí es que no sería cosa de asombrarse si surgiera ahora en la península, partiendo de una mera rebelión militar, un movimiento general, ya que los últimos decretos financieros del gobierno han convertido al recaudador de impuestos en el más eficiente propagandista revolucionario. KARLMARX {Traducido del inglés, según texto de MEGA 1113, pp. 321-324} LOS ACONfECIMIENTOS EN ESPAÑA New York Daily Tribune Núm. 4.142, 28 de julio de 1854 Londres, viernes, 14 de julio de 1854 El último correo que esperábamos de Madrid, vía Burdeos, no llegó a París hasta la tarde de ayer. Se dice que las tropas reales siguen persiguiendo a los insurrectos, que ya los han alcanzado y que están a punto de descuartizados. Primero se nos decía que los rebeldes huían hacia Extremadura, con vistas a alcanzar la frontera portuguesa. Ahora oímos que marchan camino de Andalucía, circunstancia que muestra el escaso propósito, por su parte, de expatriarse tan pronto. Según cartas privadas, el general Serrano se ha unido a ellos con 300 soldados de caballería, mientras que la Gaceta de Madrid sostiene que lo ha hecho él solo. En Madrid se rumorea que el regimiento del Rey se ha pasado a los insurrectos. El corresponsal de The Morning Chronicle añade que, además, se han sumado a ellos 200 oficiales de todas las armas, varias de las compañías de los regimientos acuartelados en Toledo y dos batallones