ESCRITOS SOBRE ESPAÑA camino. La Guardia Nacional, que ocupaba los barracones del patio de Palacio, no advirtió la marcha de la reina. Tan secretamente se había preparado todo el plan, que incluso Garrigó, encargado de su escolta, no recibió las órdenes hasta el momento de la salida. La escolta no se enteró de la misión que le estaba encomendada hasta que se halló a doce millas de distancia de Madrid, momento en el que Garrigó tuvo toda clase de problemas para evitar que sus hombres insultaran a Cristina o volvieran directamente a Madrid. El jefe de la Guardia Nacional no supo nada del asunto hasta dos horas después de la salida de Mme. Muñoz. Según el informe del periódico La España, llegó a la frontera portuguesa el 3 de septiembre por la mañana. Se dice que ella estaba muy animada durante el viaje, pero que su duque estaba algo tristeHn. La relación de Cristina con este mismo Muñoz sólo puede entenderse partiendo de la contestación que don Quijote dio a Sancho Panza cuando éste le preguntó por qué estaba enamorado de una moza aldeana de clase tan baja como su Dulcinea, pudiendo tener princesas a sus pies. <<Preguntaron a una dama, respondió el digno caballero, rodeada por una multitud de pretendientes de alta cuna, ricos e ingeniosos, por qué tomaba como amante a un simple campesino. "Tiene usted que saber, dijo ella, que para el uso que yo hago de él, sabe más filosofía que el mismo Aristóteles">>. La visión que tiene la prensa reaccionaria en general sobre los asuntos españoles puede apreciarse en algunos extractos de Kolnische Zeitung y L'lndépendence Beige: Según un corresponsal bien informado y fiable, simpatizante de O'Donnell y del partido moderado, dice el primero, la situación es lamentable, ya que sigue existiendo un profundo conflicto entre los partidos. Las clases obreras se hallan en excitación permanente, fomentada por los agitadores>>. <<El futuro de la monarquía española, dice L'Indépendence Beige, está expuesta a grandes peligros. Todos los verdaderos patriotas españoles son unánimes en la necesidad de sofocar las orgías revolucionarias. La rabia de los libelistas y de los constructores de barricadas se desata contra Espartero y su gobierno con la misma vehemencia que contra San Luis y el banquero Salamanca. Pero, en verdad, no se puede hacer responsable de tales excesos a tan caballerosa nación. El pueblo de Madrid no debe ser confundido con la turba que vociferaba ¡Muerte a Cristina! ni culpado de los infames libelos lanzados entre la población bajo el título de <<Robos de San Luis, Cristina y acólitos>>. Las 1.800 barricadas de Madrid y las manifestaciones ultracomunistas de Barcelona indican la intromisión de la democracia extranjera en las saturnales españolas. Lo 101. En castellano el original.

ART!CULOS DE MARX Y Engels cierto es que un gran número de refugiados de Francia, Alemania e Italia han participado en los deplorables sucesos que agitan ahora la Península. Lo cierto es, igualmente, que r::Spaña está al borde de una conflagración social; las consecuencias más inmediatas serán la pérdida de la Perla de las Antillas, la rica isla de Cuba, ya que coloca a España en la imposibilidad de combatir la ambición americana o el patriotismo de un Soulé o un Sanders. Y a es hora de que España abra los ojos y de que todos los hombres honrados de la Europa civilizada se unan para dar la alarma>>.

Desde luego no hace falta intervención de la democracia extranjera para agitar a la población de Madrid cuando ésta ve que su gobierno rompe el día 28 la palabra dada el día 7; que suspende el derecho de reunirse libremente y restablece la ley de prensa de 1837, exigiendo a todo director de periódico cautionnement102 de 40.000 reales, más 300 de impuestos directos. Si las provincias siguen revueltas por movimientos inciertos e indecisos ¿qué otra razón podemos encontrar para el hecho si no es la ausencia de un centro de acción revolucionaria? Ni un solo decreto favorable a las provincias ha aparecido desde que el llamado gobierno revolucionario cayó en manos de Espartero. Las provincias contemplan este gobierno rodeado del mismo servilismo, de las mismas intrigas y caza de cargos que existían bajo San Luis. El mismo enjambre rodea al gobierno, la plaga que ha infestado España desde la época de los Felipes10.!. Echemos ahora una ojeada al último número de la Gaceta de Madrid, del 6 de septiembre. Hay un informe de O'Donnell anunciando tal cantidad de cargos y honores militares, que de cada tres generales sólo uno puede ser empleado en servicio activo. Es el mal que pesa sobre España desde 1823, la superabundancia de generales. Cabía suponer que saliese un decreto acabando con esa pesadez. Nada de eso. El decreto que sigue al informe convoca una junta consultiva de guerra, compuesta de cierto número de generales nombrados por el gobierno entre los generales que actualmente no prestan servicio en el ejército. Aparte de su paga ordinaria, esos hombres tienen que recibir: cada teniente general, 5.000 reales, y cada mariscal de campo, 6.000. El general Manuel de la Concha ha sido nombrado presidente de esta junta militar sinecurista. El mismo número de la Gaceta de Madrid ofrece otra cosecha de condecoraciones, nombramientos, cte., como si la primera gran distribución no hubiese cumplido su función. San Miguel· y Dulce han recibido la gran Cruz de la Orden de Carlos III; todas las recompensas y todos los honores provisionales decretados por 102. Fian7.a.

103. Marx ~e refiere al período 1556-1665, en el que reinaron sucesivamente Felipe 11, Felipe iil y Felipe IV.

ESCRITOS SOBRE ESPAÑA la junta de Zaragoza son confirmados y ampliados. Pero la sección más llamativa de este número de la Gaceta de Madrid es el anuncio de que el pago de la deuda pública se reanudará el 11 del corriente ¡Increíble locura la del pueblo español, al no estar satisfecho de estos logros de su gobierno revolucionario!

KARL MARX {Traducido del inglés, según texto de MEGA 1/13, pp. 491-493} ESPAÑA New York Daily Tribune Núm. 4.198, 2 de octubre de 1854 De nuestro propio corresponsal Londres, viernes, 15 de septiembre de 1854 Son escasas las noticias de España. El 8 del mes corriente se autodisolvió definitivamente la Junta Consultiva de Madrid. La Junta de Sevilla no se disolvió hasta haber manifestado una enérgica protesta contra el rumbo reaccionario del gobierno central. Los demócratas de Cataluña han publicado un manifiesto contra el general Prim, que había enviado desde Turquía su adhesión al gobierno actual, con el fin de no quedar excluido de su parte en los despojos. Se ganó el odio de los catalanes por el cerco del castillo de Figueras en 1843, notable por las más espantosas crueldades por pura rabia ante la brava defensa de la plaza por parte de una fuerza comparativamente reducida, bajo el mando de Ametller. El tal Primera considerado entonces como <<persona de vanidad ridícula, al que se le habían subido a la cabeza los éxitos fortuitos y la obtención del tírulo de conde y del srado de teniente general>>. Leemos en La Epoca que el día 7 tuvo lugar en Aranjuez una pequeña batalla entre la Guardia Nacional y una banda de la que no se sabe aún si estaba compuesta de carlistas o republicanos. Aun siendo rápidos y ciertos, al parecer, los éxitos de la reacción, los periódicos contrarrevolucionarios no cesan de expresar su temor de que la situación no esté todavía asentada en España. KARL MARX {Traducido del inglés, según texto de MEGA I/13, p. 500}